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Pedro J. Ese hombre - morenohijazo - 19-11-2007

Ah, Pedro Jota, el hombre que siempre busca la verdad, y cuya carta del primer fin de semana tras la apertura del juicio terminaba así:

http://www.elmundo.es/papel/2007/02/18/opinion/2085958.html

Quote:Entre tanto fijémonos en Jamal Zougam, el hombre cuya detención cambió un sábado por la tarde la Historia política de España. Yo no pongo la mano en el fuego por nadie, pero sus respuestas de anteayer al interrogatorio de la fiscal pulverizan la principal conjetura que permitía ubicar su comportamiento en el relato del auto de acusación: sólo si, además de islamista, fuera gilipollas podría haberse comportado como presumen Del Olmo y Olga Sánchez y ciertamente no lo es. Un tipo con su buena cabeza puede llegar por afinidad ideológica a suministrar tarjetas telefónicas a unos aprendices de terroristas para ayudarles a cometer atentados y también puede en el paroxismo de la obcecación prestarse a poner alguna bomba en los trenes, pero lo que de ninguna manera encaja es que hiciera ambas cosas a la vez -¿si para los móviles se buscó un proveedor externo, por qué adquirir las mucho más baratas y asequibles tarjetas en la tienda de un miembro del comando?- y encima permaneciera rascándose la tripa a la espera de que lo trincaran después de descubrirse el Triump de la mochila de Vallecas.

Pero, cáspita, aquí hay un sector de grandes magnates y minúsculos sicarios que debe mucho al 14-M y necesita que Zougam quede ennegrecido para siempre con esos 38.000 años que le piden atados al tobillo, por la misma razón que se afana en blanquear como sea a De Juana y sus homólogos. O a ver si no va a terminar de quedar nunca del todo claro que ETA sólo mataba porque Aznar no le dejó otra alternativa cuando decidió apoyar la guerra de Irak...
Tras la típica frase que en manos de Pedro Jota es para echarse a temblar "yo no digo nada" "yo no pongo la mano en el fuego" "yo soy más demócrata que nadie" suele preceder en boca de esta gente a una aberración como la que sigue.

Bueno es, en efecto, la constatación de que todo detenido tiene derecho a la presunción de su inocencia.
Nadie se la negó al acusado así que no me extenderé más en proclamar que en el momento en que Pedro Jota escribía esto, efectivamente, nada pasa porque diga "este señor es inocente hasta el momento en que se demuestre lo contrario"

Pero, cáspita, como dice él, que es taco ñoño y de ursulina, que diría Cela, paréceme que su encendida defensa sobrepasa los límites del escepticismo y de la sana objetividad. Resulta que ya el Tribunal lo ha condenado, un Tribunal que, recordemos, Pedro Jota saludó como felizmente nombrado, y que hoy mismo, en comentario al libro de su mujer, nuevamente parece querer recordar que sólo fue denostado por los progres y demás escoria mediática.

El propio Pedro Jota, en la misma Carta al Director, declara
Quote:En una democracia todas las resoluciones judiciales deben ser respetadas y acatadas, gusten más o menos, le convengan a uno o no, pues incluso las más injustas emanan de un sistema justo
si bien antes, ni que decir tiene, de demostrar que la acata a regañadientes, que es como decir que no la acata.

Bueno, pues ese Tribunal, y según los estándares de Pedro Jota, ha condenado a Zougham a pesar de que "la principal conjetura que permitía ubicar su comportamiento en el relato del auto de acusación" había quedado "pulverizada"; ese Tribunal ha debido considerar que Zougham "es gilipollas", pese a la expresa opinión en contra ("ciertamente, no lo es") de Pedro Jota y pese a la autorizada y bien ponderada manifestación sobre la "buena cabeza" del ya condenado, porque para Pedro Jota lo que "de ninguna manera encaja es que hiciera ambas cosas a la vez": "llegar por afinidad ideológica a suministrar tarjetas telefónicas a unos aprendices de terroristas para ayudarles a cometer atentados" y "en el paroxismo de la obcecación prestarse a poner alguna bomba en los trenes"

Nótese que el que suministrara tarjetas (por afinidad ideológica, que supongo debe constituir para él una atenuante de primera magnitud) para cometer atentados (a aprendices de terroristas, otra atenuante, quizás de categoría especial, como en el Tour) o que (en el colmo de la obcecación, esto ya debe ser casi eximente) se prestara (así como quien hace un favor, ¡qué buen amigo!) a colocar alguna bomba (de tres al cuarto, le falta decir) da la impresión de que al Director de El Mundo le parece pecata minuta. Si hubiera hecho las dos cosas, eso ya sería otra cosa. Claro, que como eso es imposible...

Como, para la sabiduría criminalística de Ramírez, es ya el colmo de la señal de inocencia que "encima permaneciera rascándose la tripa a la espera de que lo trincaran". Ya saben, estudiantes de la Academia del FBI en Quantico (Virginia): Todo aquel sospechoso que no huya alocadamente tirando pruebas por el camino, debe quedar exonerado de cargos, so pena de incurrir en la vista y ceño censor del nuevo Catón Ramírez.

El último párrafo no es para chiste.

Haciendo caso omiso de que las pistas que llevaron a la detención de Zougham, la propia detención, el interrogatorio, etc, fue desarrollado por los policías que han recibido un espaldarazo en su actuación por el juez Bermúdez (recordemos, loor y gloria de la judicatura cuando resistía las arremetidas de Garzón, allá por Octubre de 2006 http://www.elmundo.es/papel/2006/10/23/opinion/2040905.html) el sin par periodista avanza una teoría sobre el motivo que puede llevar a Zougham a enfrentarse a miles de años de cárcel. Pronto la veremos.

Contra lo que ha concluido el Tribunal "más allá de toda duda razonable", Zougham no debe haber sido condenado por ser "miembro de células o grupos terroristas de tipo yihadista que... mediante el uso de la violencia en todas sus manifestaciones, pretenden derrocar los regímenes democráticos y eliminar la cultura de tradición cristiano-occidental sustituyéndolos por un Estado islámico bajo el imperio de la sharia o ley islámica en su interpretación más radical, extrema y minoritaria."

Ni por haber colocado "el último artilugio explosivo ... en el cuarto vagón del tren número 21713, que salía de Alcalá a las 7:14 horas y [que]explosionó a las 7:38 horas cuando el tren estaba parado en el andén de la vía 1 de la estación de Santa Eugenia."

Ni debe tener que ver su condena con que, interrogadas bajo juramento "dos testigos, sometidas a un interrogatorio muy duro que incluso rebasó lo tolerable obligando a intervenir al presidente del Tribunal, no mostraron la más mínima fisura, ratificando lo ya practicado y volviendo, in situ, a reconocer a Jamal ZOUGAM."

Tampoco debe considerarse importante que, en el caso de estas testigos, "Ninguna duda tiene el Tribunal, pues, de lo que vieron."

Para Pedro Jota, la conclusión del Tribunal de que "Por lo expuesto, Jamal ZOUGAM es responsable como autor del artículo 28, párrafo primero, del Código Penal de 191 delitos de homicidio terrorista consumados en concurso ideal con 2 delitos de aborto, 1857 en grado de tentativa y 4 de estragos, además de autor de un delito de integración en banda armada, organización o grupo terrorista." se debe a dos razones fundamentales:

A) Hay un sector de grandes magnates y minúsculos sicarios que debe mucho al 14-M y necesita que Zougam quede ennegrecido para siempre

B) Debe "terminar de quedar nunca del todo claro que ETA sólo mataba porque Aznar no le dejó otra alternativa cuando decidió apoyar la guerra de Irak..."

Tch tch, Pedro, que crueldad e injusticia con el pobrecito Jamal.


Pedro J. Ese hombre - GAVILAN - 25-11-2007

No he leido la carta de PJ, de hoy, alguien la tiene, que la ponga, yo no le doy un centimo a ese tipejo.
Gracias


Pedro J. Ese hombre - Lior - 25-11-2007

PedroJo - Salomón y la Reina de Saba Wrote:Pocas leyendas acreditan tanto el diagnóstico poético de Espriú cuando escribió que «diversos son los hombres, diversas las hablas y han convenido muchos nombres a un solo amor» como la del sabio y justiciero Salomón y esa zalamera reina de Saba a quien la tradición bíblica llama Makeda, la islámica Bilqis y la etíope Nikaule o Nicaula.

También la naturaleza de su relación va de menos a más en función del grado de hedonismo que impregna las respectivas culturas. Si hubiera que juzgar por el Primer Libro de los Reyes o el Evangelio de San Lucas cualquiera diría que todo quedó en una intensa confianza intelectual. Así el uno nos dice que «no había nada oculto que el rey no le contara» (I Reyes 10,1) y el otro que «ella acudió desde los confines del mundo a alabar la sabiduría de Salomón» (Lucas 11,31).

Más interesante empieza a ponerse el Corán cuando en el versículo 44 de la sura 27, llamada De las hormigas, describe su primer encuentro: «Se le dijo (a la reina): '¡Entra en el palacio!'. Cuando ella lo vio creyó que era un estanque de agua y se descubrió las piernas. Y él (Salomón) le dijo: 'Es un palacio pavimentado de cristal'».

Pero el texto que realmente es capaz de colmar de forma coherente las intuiciones de nuestra fantasía es el Kebra Negast o Libro de la Gloria de los Reyes de Etiopía que, poniendo por delante que «ella quedó profundamente asombrada por lo sabio que era su entendimiento», enseguida añade lo mucho que le impresionaron también la «elegancia», la «estatura», «la sutileza de su voz», «la entonación de sus labios» o «la dignidad de sus órdenes». De ahí que, cuando ella habla ya en primera persona, todos podamos darnos cuenta de qué va la cosa: «Oh, cuánto me ha gustado la dulzura de tu voz, la belleza de tu andar y la gracia de tus palabras!... Miro hacia ti y veo que eres como una lámpara en la oscuridad, como una granada en el jardín, como una perla en el mar, como la Estrella de la Mañana en la noche, como la luz de la luna en la niebla...». Y así sucesivamente.

Sólo esta técnica de aproximaciones paulatinas permite captar también todo el significado de la honda comunión entre el juez Javier Gómez Bermúdez, presidente del tribunal y ponente de la sentencia del 11-M, y su esposa, la periodista Elisa Beni, tal y como queda acreditada en su ya seguro best seller La Soledad del Juzgador que mañana será presentado en sociedad.

La interpretación bíblica basta para explicar el nivel de confianza que le permite a ella reproducir las conversaciones del juez con la fiscal Olga Sánchez -Chiquilla, para los amigos-, el abogado Endika Zulueta -al que, mira por dónde, Su Señoría estimula a asumir la defensa del único pez gordo al que luego absolverá- o el instructor Juan del Olmo, como si estuviera delante. ¿O acaso lo estaba? Permite incluso entender ese segundo párrafo de la página 344 -«Teniendo en cuenta que los jueces no habían vuelto a verse ni a hablar desde mediados de julio y que todo lo deliberado lo había sido por unanimidad...»- que, según muy diversos exégetas de la Ley Orgánica del Poder Judicial haría poco menos que ineludible la apertura de un expediente disciplinario por parte del CGPJ, pues fue por indiscreciones similares por las que el magistrado Miguel Moreiras terminó siendo expulsado de la Audiencia.

El acercamiento coránico a la mujer que enseña los tobillos al confundir la transparencia del agua con el engañoso efecto del suelo cubierto de espejos nos ayuda a entender la profunda satisfacción que nuestra colega exhibe cuando «mi juez» -o sea, su juez- la llama «cielo», deja constancia de que «prefiere mi cocina norteña» -o sea, su cocina norteña- y se cruza con ella «un estoy contigo -o sea, con ella - privado e intransferible». También explica la incontenible satisfacción que la autora parece sentir -«¡Qué pedazo de foto morbosa se están perdiendo!»- cuando el ascensor del Reina Sofía alberga a «tres parejas»: el ministro de Justicia con su esposa, el fiscal general del Estado con la suya «y nosotros». O sea, ellos.

En otro orden de cosas, también es el Corán el que introduce en el relato la figura del Hudhud o pájaro abubilla que va informando a Salomón de los movimientos de sus adversarios con la misma puntualidad con que una bandada de «palomas» transmite al matrimonio Bermúdez-Beni las opiniones que tanto en La Moncloa como en la calle Génova van suscitando los comportamientos del juez a lo largo de la vista oral. Con la misma puntualidad con que esa bandada de «palomas» les comunica también los avatares por los que paralelamente atraviesa el asunto que más obsesiona a ambos: la marcha de los recursos que mantienen sobre ellos la espada de Damocles de la anulación del nombramiento de Bermúdez como presidente de la Sala de lo Penal y por ende como conductor mediático del Tribunal del 11-M. Dicen, por cierto, las malas lenguas que cuando el juez Guevara leyó lo de las «palomas» su primera reacción fue comentar irónicamente que él habría decretado el ingreso en prisión de dichas «aves».

Probablemente sea esa sensación de estar sorteando juntos -ora ciñéndose a la derecha, ora haciéndolo a la izquierda- los peligrosos arrecifes de la política, lo que lleve a la señora de Bermúdez a comparar a «mi juez» con el doble campeón del mundo Fernando Alonso y a exclamar con la ironía de quien siente pasar la procesión muy dentro: «¡Qué controlable parece el Fórmula 1! ¡Qué poco vértigo da la velocidad! ¡Qué sencillas se hacen las curvas!».

Pero, como en el caso de Salomón y la reina de Saba, sólo una labor de cala y cata desde la intensa sensualidad africana del Kebra Negast nos permite absorber el sentido profundo de esta esclarecedora obra literaria y la verdadera dimensión de los lazos existentes entre los señores de Bermúdez durante esos días decisivos en los que, además de las especialidades gastronómicas «norteñas», ella cocinaba el best seller y él la sentencia del 11-M. Y es que, en el momento en que sus vidas se cruzaron, al igual que le ocurrió al hijo de David, Su Señoría dejó de necesitar tener abuela.

He aquí un breve florilegio sin ánimo alguno de ser exhaustivo: «Siempre he admirado el temple del juez... Parece un auténtico discípulo de Sun Tzu: 'Utilizar el orden para enfrentarse al desorden, utilizar la calma para enfrentarse a los que se agitan, esto es dominar el corazón'... Nadie podría creer que una mirada tan clara, tan honesta pudiera cobijar al rastrero prevaricador que querían presentar... Ahí está, un juge en majesté, como titularían después los medios franceses... Si hay algo que no se le sube a la cabeza son los focos... Da bien en cámara, tiene una buena voz y cosas interesantes que decir con ella, es pedagógico en sus explicaciones, natural sin dejar de ser solvente, abreviando, es un personaje que gusta al medio, incluso al audiovisual que es el más complejo...». Y así sucesivamente.

De ahí que buena parte del libro de la señora de Bermúdez esté destinado a recopilar cómo «personajes de todos los ámbitos de la vida española, de cantantes a periodistas, de políticos a literatos, felicitaron al magistrado por su tarea». Así, nada menos que la vicepresidenta Fernández de la Vega, en plena vista oral: «Lo estás llevando magníficamente, estás dando un ejemplo impresionante, es un orgullo para este país». Así nada más que una «magistrado supertrabajadora» al final del juicio: «Eres el mejor. Hay qué ver con que par dijiste que lo acababas y lo has acabado... El que no quiera reconocerlo será por envidia».

A nadie puede sorprenderle, pues, que después de todo este baño con el pringoso jabón de las estrellas, la señora de Bermúdez, haciendo alusión a un viejo mote sobre el cráneo rasurado de su ídolo, llegue a proclamar triunfante, cual si se plantara con los brazos en jarras ante un colega: «Yo soy la mujer de Pelo Roto». O que una vez salidos del horno conyugal tanto la sentencia como el libro, la visita con las manos enlazadas al monumento a las víctimas que tanto significarán siempre en la trayectoria profesional de ambos vaya «acompañada por un escalofrío, por el acero de la pérdida, por la mera idea de no volver a sentirle».

Ese mismo «escalofrío» se dibuja en el aire una, dos, cien veces cuando temen que pueda escapárseles la plaza -es decir, el poder y la gloria- que tratan de arrebatarles los jueces Garzón y De Prada, a quienes ella cubre de improperios. «La eventualidad de que el nombramiento pudiera ser anulado de nuevo se mantuvo durante todo el juicio y la elaboración de la sentencia», confiesa con apenas reprimido espanto. Lady Macbeth termina criando tanta mala sangre que necesita ir «al médico». El siente que el apoyo de la Fiscalía al enésimo recurso ante el Supremo, que una de sus «palomas» relaciona con unas declaraciones suyas a EL MUNDO -más que inocuas, inanes-, es la gota que «colma el vaso» y da rienda suelta al único estallido de indignación, tal vez de cólera, que el libro pone en su boca: «¿Y no se podrá, alguna vez, trabajar rodeado de la serenidad necesaria? ¿No será posible?».

Mientras cocinan sus respectivos guisos, ambos saben que dependen del juego de mayorías tanto de la Sala Segunda como del Consejo del Poder Judicial y que, por ende, no les queda otra que encontrar la forma de contentar tanto al PSOE como al PP -o a lo que ella llama con superioridad arbitral «los dos bandos político-mediáticos en conflicto»-, aunque sea acertando con el punto de nieve.

Repasando estos pasajes que taladran transversalmente el relato, cualquiera diría que esa espada de Damocles que los Bermúdez sienten constantemente sobre su cabeza es la misma maldición de Tyrone Power que planeó sobre todo el elenco de Salomón y la reina de Saba, después de que el galán de Cincinatti muriera el 15 de noviembre de 1958 en Madrid, víctima de un infarto tras rodar en El Escorial la ardorosa escena de uno de los duelos a espada entre el, para muchos, rey usurpador y su hermanastro Adonías, encarnado por George Sanders. Al director de la película, King Vidor, nunca más volvieron a encargarle otra y el propio Sanders, trasunto perfecto por su mirada torva de Garzón -De Prada sería su lugarteniente Joab-, terminaría suicidándose en la Costa Brava. Yul Brynner, el gran Pelo Roto de Hollywood que finalmente protagonizó la superproducción, recordaría siempre con aprensión estos hechos y a su partenaire Gina Lollobrigida aún deben aparecérsele de cuando en cuando algunos fantasmas.

Podría alegarse ahora que, si bien el parecido físico entre los dos galanes de cráneo reluciente es irrebatible, yo estoy transformando a una pantera africana -Nigra sum sed formosa, dice con racismo adversativo la traducción al latín de la irrupción de Makeda en el Cantar de los Cantares: «Soy negra, pero hermosa»-, o en todo caso a una sensual belleza mediterránea como la Lollo en una institutriz rubia, pálida y larguirucha. Conste en mi descargo que antes que yo ya lo hicieron Tintoretto, Lucas de Heere o Piero della Francesca -en cuyos frescos de Arezzo, al decir de la teóloga Susan Durber, la reina de Saba «casi parece una rosa inglesa-, universalizando así el gran tema del amor, la vanidad, la seducción y la ambición.

Además, lo que me hace insistir en aquella película de la Metro como referencia, no es tanto el paralelismo entre los personajes como la extraordinaria elocuencia de dos pasajes de su argumento a la hora de terminar de entender tanto el plato recalentado que el pasado 31 de octubre nos sirvieron los Bermúdez como el dilema al que mañana mismo han de hacer frente. Y es que, en primer lugar, nada explica mejor el sentido y hasta la técnica jurídica de la sentencia del 11-M como la escena -rodada, por cierto, en las lomas de la localidad zaragozana de Valdespartera- en la que, a falta de cualquier otro recurso estratégico, Salomón ordena al ejército hebreo girar sus escudos hacia el sol para convertirlos en espejos tan engañosos como el suelo de su palacio y deslumbrar así a los atacantes egipcios, empujándoles hasta el barranco de la confusión.

Exactamente ésa ha sido la aportación de la ponencia en los 600 folios de sentencia. Bermúdez no tenía margen procesal para otra cosa, pues había que llegar a un veredicto a tiempo de que el Supremo pudiera afrontar la casación sin tener que poner en libertad provisional a los grandes condenados. Tampoco tenía margen político, pues ahí estaba la espada de Damocles de la anulación de su nombramiento. Y ahora sabemos que ni siquiera tenía margen personal, pues desde el primer momento que tuvo conocimiento de que no era el único que estaba «redactando» en casa, no pudo por menos que ser consciente de cómo recibirían los tirios o los troyanos la purrusalda de su reina de Saba si la sentencia dejara desnudo de argumentos a uno de «los dos bandos político-mediáticos en conflicto».

Con innegable habilidad, el Salomón que enseguida decidió partir el bebé giró entonces el escudo de su conciencia hacia el único sol presente en el firmamento -el de la patética instrucción de Del Olmo y Chiquilla-, arrastrando a sus colegas a la desagradable encrucijada de la aquiescencia o la discrepancia sin alternativa alguna que presentar a una opinión pública ansiosa de respuestas, y convirtió el apartado de «hechos probados» de la sentencia en un mero reflejo de los escritos con que el titular del Juzgado número 6 cerró el sumario, aplicando, eso sí, cierto «orden al desorden», según las técnicas de Sun Tzu cuyo dominio su mujercita le atribuye. Pese al abuso de los argumentos circulares -puesto que la mochila tiene que ver con la Kangoo, está claro que la Kangoo tiene que tener que ver con la mochila- y la inclusión de falacias tan vergonzosas como la apelación a un inexistente análisis cuantitativo de los restos de explosivos de los focos, es indiscutible que gran parte del pueblo hebreo e incluso algunos de los más sabios de entre las siete tribus quedaron, en efecto, deslumbrados.

Pero el virtuosismo del juez alcanzó el grado suficiente como para hacerle capaz de graduar el nivel de exposición de su conciencia a ese sol, no fuera a ser que con tanto deslumbramiento hubiera una epidemia de quemaduras en la piel y hasta casos de ceguera permanente entre los moradores de un lado del río que de ninguna manera podía desatender. Por eso en este periódico sabíamos desde el 11 de octubre que el juez Bermúdez le había dicho a un relevante cargo público -uno de los múltiples y variados visitantes de su camarote de los hermanos Marx- que si él fuera el director de EL MUNDO al día siguiente de la sentencia titularía en portada: «Absueltos los cerebros del 11-M». Nunca se ha visto mejor profecía autocumplida.

Y por eso uno de los más altos dirigentes del PSOE culminaba el otro día la expresión de una indignación exactamente opuesta, y por lo tanto simétrica, a la mía, ofreciéndome este razonable argumento jurídico: «¿Pero cuándo has visto tú una sentencia que empiece con que hay unos tíos subidos a unos trenes poniendo unas bombas? ¿Cómo han llegado hasta ahí? ¿Quién les ha enviado? Y, sobre todo, ¿por qué lo están haciendo? Nada de eso se nos dice».

No, Solomon and Sheba, Mac Millan and Wife necesitaban el empate. Otra vez la equis. Ni en el libro -que nos cubre de piropos a todos los periodistas relevantes de «los dos bandos»-, ni en la sentencia podía haber otros vencedores sino ellos u otros vencidos sino los impugnadores impenitentes del trono de su gloria y ese trío estrafalario de únicos condenados por el 11-M que, al fin y a la postre, forman el ex minero Trashorras, Zougam el del locutorio y el albañil Gnaoui.

Nunca tan pocos engañaron tanto a tantos. Pero mañana llega la prueba de fuego para la Bermúdez SL, y ésta es la segunda gran similitud, pues el envite del acto público de presentación del incunable equivale para el juez al órdago que la celebración del rito pagano en honor del dios del amor y la fecundidad -Rha-gon, en la película- en los extramuros de Jerusalén, supuso para Salomón. Aunque el ejemplo del Garzón conferenciante, reportero, titiritero y en sus ratos libres juez parezca estar cundiendo -Díaz Herrera al fin le pone en su sitio en el documentado volumen que lanza ahora La Esfera de los Libros-, quienes tienen encomendado por la Constitución el ejercicio de la función jurisdiccional como el austero culto de una religión monoteísta deberían apartarse por principio de cualquier sarao mediático bajo la intrínseca sospecha de idolatría. Pero si encima se trata del lanzamiento comercial del libro que su chica ha escrito gracias a sus confidencias de alcoba durante el frustrante juicio por la no aclarada mayor masacre de la historia de España, es inevitable que todas las miradas se claven en él como las del profeta Natán, el sacerdote Zadok y todos cuantos le habían apoyado se clavaron en Salomón cuando no sólo autorizó el sensual guateque de la reina de Saba, sino que anunció que estaría entre los asistentes.

Bermúdez debería interpretar el tantarantán que su colega Guevara acaba de dar a su tinglado con «lacerada» indignación como una advertencia idéntica a la que la joven Abisagh, celosa personificación de la pureza, dirige a Salomón, cogiéndole del brazo: «No vayas, no busques tu propia destrucción, te lo suplico...». El problema es que, aunque no tengan régimen de bienes gananciales, Bermúdez ha repartido ya poco menos que en mano las invitaciones.

Sólo la incomparecencia de Yul Bermúdez y el rápido desvío de los derechos de autor de Gina Lollobeni a las asociaciones de víctimas podría paliar el escándalo que produce el intolerable circo que están montando a pachas. En todo caso, hagan lo que hagan, aunque ningún rayo brotará del cielo para derribar la sentencia del 11-M cual si fuera el edificio de cartón piedra que en la superproducción de la Metro representaba al Templo de Salomón, pues la casación ante el Supremo no afecta ni siquiera a los más improbables de los «hechos probados», parece urgente que el CGPJ tome cartas en el asunto, como lo hizo el «Consejo General de Patriarcas de Judea», para que el clamor que crece en la calle encuentre por una vez soporte institucional. Porque, como el propio Salomón Brynner admite en el pórtico de su decadencia,
"todo Israel sabe ya que Dios ha abandonado al hijo de David"



Pedro J. Ese hombre - GAVILAN - 25-11-2007

Aunque no es lo más interesante

Quote:Por eso en este periódico sabíamos desde el 11 de octubre que el juez Bermúdez le había dicho a un relevante cargo público -uno de los múltiples y variados visitantes de su camarote de los hermanos Marx- que si él fuera el director de EL MUNDO al día siguiente de la sentencia titularía en portada: «Absueltos los cerebros del 11-M». Nunca se ha visto mejor profecía autocumplida^.
Siempre utiliza las mismas artimañas. En este caso su empeño es en dejar sentado que la sentencia le da la razon al 50% a su teoría.
Que desvergüenza


Pedro J. Ese hombre - Rasmo - 25-11-2007

GAVILAN Wrote:Aunque no es lo más interesante

Quote:Por eso en este periódico sabíamos desde el 11 de octubre que el juez Bermúdez le había dicho a un relevante cargo público -uno de los múltiples y variados visitantes de su camarote de los hermanos Marx- que si él fuera el director de EL MUNDO al día siguiente de la sentencia titularía en portada: «Absueltos los cerebros del 11-M». Nunca se ha visto mejor profecía autocumplida^.
Siempre utiliza las mismas artimañas. En este caso su empeño es en dejar sentado que la sentencia le da la razon al 50% a su teoría.
Que desvergüenza
Qué cínico, qué falsario. Lo que escribía El Mundo el día después de la sentencia:

Quote:... este proceso, cuyo veredicto fue leído ayer por el magistrado Gómez Bermúdez, que de forma muy meritoria consiguió evitar cualquier filtración previa.
¿Mentías antes o mientes ahora, Pedrín, Rey del Embuste?


Pedro J. Ese hombre - Invisible - 25-11-2007

En los foros de haztepis y de monclovitas le estan dando cera a Pedro J. quepaque Tongue


Pedro J. Ese hombre - Liberto - 25-11-2007

Invisible Wrote:En los foros de haztepis y de monclovitas le estan dando cera a Pedro J. quepaque Tongue
A ver si PedroJ va a ser el jefe de la conspiración...
Cool


Pedro J. Ese hombre - GAVILAN - 26-11-2007

Liberto Wrote:
Invisible Wrote:En los foros de haztepis y de monclovitas le estan dando cera a Pedro J. quepaque Tongue
A ver si PedroJ va a ser el jefe de la conspiración...
Cool
No lo dudes LIBERTO
Fijate en que él ha marcad en sus cartas los movimientos tacticos para cada semana. Eso solo se puede hacer si se esta en poder la estrategia.
Pero hay un indicador más claro. Fijaros en lo que publican sus secuaces, incluido LdP, siguiendo la táctica marcada, las PREGUNTAS PARLAMENTARIAS y la actuación de AVT y Asoción Ayuda 11-M: contenido, términos y finalidad idéntica.
ESTA CLARO, desde el princuipio el marca las pautas


Pedro J. Ese hombre - morenohijazo - 28-11-2007

LA DECLARACIÓN DE SUÁREZ TRASHORRAS (I)

Bien, continuando con el ensalzamiento de las cualidades de honradez, amor a la verdad, sinceridad y rectitud del periódico de Pedro Jota Ramírez, me ocupé el otro día de revisar dos artículos de opinión sobre la declaración de Trashorras.

En su campaña de defensores de delincuentes, tanto los periodistas de “El Mundo” como su director, que les anima, les mima y les protege, han cubierto etapas épicas. Una de las más gloriosas se escribió al día siguiente de la declaración de Emilio Suárez Trashorras ante el Ministerio Fiscal, representado por el Fiscal Jefe Zaragoza.

Es decir, pueden consultar la fechoría en el diario del día Miércoles, 28 de febrero de 2007: http://www.elmundo.es/papel/2007/02/28/espana/2090000.html y http://www.elmundo.es/papel/2007/02/28/opinion/2090007.html

Al que se escandalice de la palabra “delincuente” y piense: “Hombre, que entonces aún no estaban condenados. Está la presunción de inocencia que…” le recordaré que Emilio Suárez Trashorras estaba ya condenado por el caso PIPOL, concretamente por lo mismo por lo que estaba siendo juzgado en esos momentos: tráfico de dinamita. Por ello, y aunque Suárez Trashorras había apelado, pienso que un medio de comunicación, al menos, debe guardar las distancias un poquito más con el mundo del hampa.

De los dos artículos seleccionaré los párrafos en los que se manifiesta una intención más clara de manipular por parte de “El Mundo”, abandonando la caza y captura de los gazapos y contradicciones de Trashorras, quien, como sabemos, encontró otro Tribunal que le condenó.

Antes de empezar me gustaría poner un párrafo que pocos días antes había escrito para el mismo periódico Arcadi Espada:
Quote:Un periódico democrático (aunque otra cosa son los aristocráticos) no debe hacer entrevistas a un terrorista o a sus aliados. No por no alentar el mal ni por el contagio (ajajajá: como en el caso de los suicidas); sino por la escasez de papel. Un terrorista Cool Cool Cool Cool Cool , como lo indican estas tres palabras a poco de que se mediten, está fuera del mundo y sus protocolos; y sólo porque se proyectan sobre personas correctamente diseñadas se debe dar cuenta de sus acciones. Pero jamás de sus declaraciones, que a la razón y sazón son tanto como si alguien dijera «campote forroncho, ajoladura trey fis» y el periódico lo publicara a cuatro columnas.
Y no pretendo equiparar a Arcadi con los Peones Negros ni con el director del periódico donde escribe, pero bien podría tomar nota éste de sus lúcidas palabras. Porque no es que en éste periódico se le dé cuota de palabras a todos los terrorismos, que sería tema muy polémico pero al menos coherente, sino que en “El Mundo” sólo se le da cancha a un tipo de terrorismo, el islámico. Ninguno de los que leen habrá tenido ningún problema, aunque no haya jugado nunca al ahorcado, para sospechar que la palabra de cinco letras que oculté con smileys de gafas de sol en el párrafo de Arcadi es “vasco”. Si creyó que era “árabe”, no ha leído usted “El Mundo” en estos últimos tres años, querido amigo.

Bien. Debuta el artículo de Portada, firmado por Manuel Marraco, y dedicado al interrogatorio, con un título y un subtítulo sugestivos de lo que leeremos
Quote: Trashorras: 'El Chino' me dijo que conocía a los etarras de la 'caravana de la muerte'
Asegura que se lo contó a los policías con los que se reunió antes de ser detenido y afirma que sólo lo declaró a EL MUNDO «porque nadie más me lo preguntó»[b]
Veremos qué hay de verdad y de mentira, pero recuerden quién era el acusado, de qué se le acusaba y recuerden también que el interrogatorio duró varias horas. Pueden leerlo aquí. http://www.peones-negros.com/docs/Juicio/TranscripcionesVistaOral/I_SuarezTrashorras_MF.pdf Seguro que encuentran titulares más apropiados para lo que dijo el minero.
Quote:José Emilio Suárez Trashorras confirmó ayer ante el Tribunal del 11-M que Jamal Ahmidan, El Chino, le dijo que los etarras de la caravana de la muerte eran «sus amigos», y que había trasladado esta información a miembros de la Policía y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Si sólo se lo contó a EL MUNDO fue, explicó, «porque nadie más me lo preguntó».
El ex minero acusado de proporcionar la dinamita para los atentados de Madrid hizo estas afirmaciones a preguntas del fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, que se hizo cargo de su interrogatorio.
No. El ex-minero no dijo eso. Por el momento vamos a dejar que Manuel Marraco siga contando su versión.
Quote:Tras referirse a la «entrevista» que mantuvo con miembros de la policía y del CNI la víspera de su detención, Zaragoza preguntó: «¿Hizo algún comentario sobre una posible relación de El Chino con los etarras de la caravana de la muerte? Tras el contundente «sí» de Trashorras, el fiscal jefe preguntó: «¿De dónde ha sacado usted ese comentario?».

«Fue lo que le entendí a El Chino en una conversación que tuvimos al día siguiente o a los dos días de detener a los vascos. Fue por teléfono, me comentó que habían detenido a dos amigos de él. '¿Pero los que salieron en la tele?', le pregunté. 'Sí, sí', me dijo».
Bip, bip, bip. Se pone en marcha mi detector de manipulaciones. ¿Por qué le parece “contundente” la respuesta “Sí” a Manuel Marraco? Escuchen la declaración. Sobre el minuto 10. http://www.datadiar.tv/juicio11m/bd/intervencion.asp?idIntervencion=99&Idioma=es
A mí la palabra que se me ocurre para adjetivar a la respuesta de Trashorras es “rápida” “fulgurante” “inmediata” “pa habernos matao”. Bueno, parece que Emilio no ha tenido tiempo ni de pensarse la respuesta. Como si la llevase preparada. Que, evidentemente, es lo que ocurrió. La afirmación de Suárez Trashorras seguramente no hubiera tenido ninguna posibilidad de pasar un polígrafo.

Sin embargo, además, la conversación está ligeramente modificada. Como pueden comprobar en la transcripción, el ex-minero dice exactamente ésto
Quote:Fiscal JAVIER ZARAGOZA: ¿Dónde tuvo esa conversación?
José Emilio Suárez Trashorras: Por teléfono.
Fiscal JAVIER ZARAGOZA: ¿Qué es lo que le dijo?
José Emilio Suárez Trashorras: No. Me comentó, no sé cómo salió la conversación, me comentó que habían detenido a dos amigos de él, y digo, pero ¿los que salieron en la tele? y me dijo, sí, sí, me dijo él, lo único que me comentó, no comentamos nada de ETA ni..., fue lo que me dijo.
Dos frases no salen en el artículo de Marraco: que Suárez Trashorras “no sabía cómo salió la conversación”, quizás para no dar lugar a que el lector piense que la supuesta conversación nunca ocurrió y se trata de meterla con calzador, y que “no comentamos nada de ETA”, lo que realmente, añadido a que no hay ningún testigo de la conversación entre el acusado (que recordemos, no está obligado a decir la verdad) y el terrorista muerto, convierte el valor probatorio de esta declaración en nulo.

Bueno, y si no hay testigos, si Suárez Trashorras no está obligado a decir la verdad... ¿por qué no la sueltan más gorda? ¿por qué no dice directamente que Ahmidan le habló de los etarras directamente? Pues, evidentemente, porque las declaraciones, máxime ante un juez, han de ser creíbles. Ni Gómez Bermúdez, ni la sociedad, ni los medios no conspiracionistas, son tan tontos para creer que un terrorista islámico experto fuera a dar nombres de cómplices por teléfono, ni que con una declaración tan contundente la policía iba a hacer oídos sordos. No. La supuesta conversación tenía que ser lo suficientemente vaga para ser creíble por el Tribunal, lo suficientemente interesante para dar unas cuantas portadas, pero también lo suficientemente inespecífica para que fuera creíble que la policía la descartase sin que lloviesen deducciones de testimonios a tutiplén.

Continuemos con el artículo
Quote:Trashorras confirmó a continuación que esa información se la transmitió a los policías y miembros del CNI presentes, que no hicieron constar este punto en los informes aportados a la investigación.
Explicó que no había declarado nada al respecto ante el juez por la contundencia con la que los agentes descartaron esa posibilidad. «Me dijeron que era imposible, que ETA no se relacionaba con traficantes. Me hicieron dudar de que el comentario hubiera sido malentendido», dijo.
Bien. Un poco más larga es la transcripción, pero el artículo de Marraco no altera en este punto sustancialmente la verdad, y en este post no estoy analizando la declaración de Trashorras, sino la Portada de “El Mundo”.

Pero aquí hay un punto interesante en la transcripción, sobre el minuto 12, en el que el Fiscal preguntó...
Quote:Fiscal JAVIER ZARAGOZA: Y casualmente además, la única ocasión en que usted refiere esa información, es fuera del proceso y a un medio de comunicación.
José Emilio Suárez Trashorras: [b]Porque se me preguntó expresamente por ello. A ver, debido a las filtraciones que había. Y las filtraciones no han venido de mi parte, eso estaba claro.
¡Ostras, Pedrín ! Esto no es lo que cuenta el titular de la noticia. En el titular dice que no dijo nada «porque nadie más me lo preguntó». En el juicio, dijo que no contó nada en ninguna de las conversaciones anteriores y sí en la entrevista con “El Mundo” porque el periodista le preguntó expresamente por ello

Me imagino la pregunta del periodista. ”Vamos a ver, Emilín, ¿no es cierto que el Chino te dijo, en una conversación telefónica, sin venir a cuento, que dos amigos suyos habían sido detenidos?” “¡Protesto, Señoría, mi colega pone palabras en boca del acusado” ¡Ah, no, que eso es en el Perry Mason

El resto del artículo quiere ser más aséptico: pretendiendo adoptar un tono neutral, se limita a decir que José Emilio niega todo. Se olvida, eso sí, de recordarnos las múltiples contradicciones en que incurrió el ex minero con sus propias palabras en esta y otras declaraciones.

También se olvida ¡qué bendita casualidad! de citar un párrafo en que Emilio niega haber tenido tratos con ETA, incluso duda de que todas las historias de venta de explosivos a ETA sean ciertas
Quote:...hay una película de que incluso hemos vendido doscientos kilos a ETA, cuando ETA nos dicen que en dos años no ha tenido explosivos, o sea, eso es todo mentira. Además, cada testigo protegido, cada confidente que hay cuenta una historia, que si mil kilos, que si cuatrocientos, que si doscientos, que si doscientos fueron para ETA, que si no fueron para ETA, que si iban para otro lado, cada uno ha contado una historia, que si había un guardia civil...



Pedro J. Ese hombre - morenohijazo - 28-11-2007

LA DECLARACIÓN DE SUÁREZ TRASHORRAS (II)

Bien, bien, vamos ahora a por el otro artículo. Advierto que este hay que desmenuzarlo en su totalidad y que espíritus sensibles pueden verse afectados. Afectos de epilepsia, a la cama, que pueden verse deslumbrados por la caradura del editorialista.

Pongamos el peto antibalas, el casco antirradiación, y ¡al turrón!
Quote:Editorial
Hasta aquí, nada que decir. Pero va a ser lo único
Quote:TERCER GRADO A DOS CONFIDENTES
El juicio del 11-M alcanzó ayer momentos de extraordinaria intensidad y de gran interés informativo durante las declaraciones de Emilio Suárez Trashorras y Rafá Zouhier, confidentes respectivos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.
Hemos empezado bien. Ya en titulares, y refrendado luego en el cuerpo, los dos hampones (recordemos que Suárez Trashorras estaba condenado ya por tráfico de dinamita, y que Rafah Zouhier es un conocido buscavidas con dudosísimos antecedentes) no son presentados como delincuentes, ni como presuntos delincuentes, ni como acusados, presuntos terroristas, no, no, son confidentes, personas que se sacrifican y arriesgan su vida, para que todos nosotros descansemos en paz, quién sabe si su labor es como la de un cura y el secreto de confesión es inviolable... Al editorialista sólo le faltó presentarles, como lo hizo Trashorras de sí mismo, como Colaboradores de las FyCSE
Quote:Los dos fueron interrogados por Javier Zaragoza, fiscal jefe de la Audiencia Nacional, lo que revela la importancia que la sesión de ayer tenía para la Fiscalía. Zaragoza estuvo agresivo, con un tono inquisitorial, y no dudó en mostrar su escepticismo cuando no le gustaban las respuestas de uno y otro. El tercer grado al que sometió durante varias horas tanto a Zouhier como Trashorras indica la decepción que para la Fiscalía debió suponer el escueto y endeble interrogatorio de Zougam por parte de Olga Sánchez, relegada ayer al nada lucido papel de convidada de piedra.
Y es que no hay derecho... Venga usted a colaborar con las FyCSE, un confidente respetado, sólo condenado por tráfico de explosivos y acusado de casi 200 muertos, para que el Fiscal se muestre agresivo, inquisitorial, nos intimide durante tres horas y, ya el colmo, ¡no se crea las respuestas que le da un condenado cuando no coinciden con los hechos probados o los careos anteriores! ¿Habráse visto?

Y, todo hay que decirlo, qué mala suerte tienen los fiscales, que ninguno se centra. El que no es “inquisitorial”, “escéptico”, “agresivo” es “deslucida”, “de piedra” y hace interrogatorios “endebles y escuetos”. En el centro, Abascal, supongo, fuente de todos los placeres en cuanto a interrogatorios astutos.

Prosigo
Quote:El fiscal apareció vivamente contrariado cuando Trashorras ratificó sus declaraciones a EL MUNDO de que El Chino le comentó que conocía a los dos etarras de la caravana de la muerte. Zaragoza le preguntó por qué no lo había declarado en los numerosos interrogatorios judiciales y Trashorras respondió con sencillez que nadie se lo había preguntado.
¡Ahivá qué trola! El Fiscal lo que está es cabreado ante tamaña mentira. Y escéptico. Considero una errata, y no diré más, lo de que el Fscal "apareció" (¿de dónde? ¿dónde estaba?) en lugar de "pareció"

No es cierto que Trashorras respondiera “con sencillez” (¿con humildad? ¿campechanamente? ¿contó algún chiste?) que nadie se lo había preguntado; como dije antes, lo que dice Trashorras es que “El Mundo” “le preguntó expresamente por el tema de la furgoneta.

Y, además, como se puede comprobar, Ahmidan no dijo en ningún momento (incluso aunque nos creamos que dicha conversación sea cierta) que sus amigos fueran los etarras. Hasta Trashorras reconoció que pudo tratarse de un malentendido.

Al que le sorprenda esto para una conversación posiblemente falsa, piense: ¿cómo, si no, dar credibilidad a que nunca, antes y después, ni siquiera tras los atentados, cuando ya sospechaba de “El Chino” según sus propias palabras, volviera a contarlo? Tiene que decir que no estaba del todo seguro. Si no, no le cree ni Casimiro ¡que mira que es fácil de timar!
Quote:Trashorras y Zouhier reconocieron ayer haber estado en la reunión de octubre de 2003 en el McDonald's de Carabanchel. Y ambos manifestaron que en aquella cita, a la que asistió El Chino, se habló de la compraventa de hachís. La divergencia esencial entre los dos confidentes es que Zouhier declaró que en Carabanchel sólo se trató de la venta de 85 kilos de droga a Trashorras, mientras que éste afirmó que El Chino, Zouhier y Aglif le preguntaron si podía además conseguir explosivos.

Zouhier -al que Gómez Bermúdez llamó la atención una y otra vez por su tono embarullado y a veces desafiante- afirmó que desconocía que El Chino y sus compañeros hubieran viajado a Asturias para transportar dinamita a Madrid y Trashorras confirmó que ese viaje se produjo a finales de febrero de 2004, pero que los dos coches que volvieron a la capital iban sin carga tras frustrarse el atraco a una joyería.
En estos párrafos hay poco que rascar. Desde luego el periodista oculta aquí y allá contradicciones, faux pas y rectificaciones con las que Trashorras iba cavando su propia tumba, pero mejor me reservo para el último, glorioso, antológico párrafo
Quote:Lo que quedó demostrado ayer, fuera de cualquier duda razonable, es que uno y otro confidente alertaron a la UCO y a la Policía Nacional de que El Chino era el cabecilla de un grupo de delincuentes que traficaban con sustancias prohibidas. Zouhier incluso aportó una muestra de dinamita a la UCO a mediados de 2003, cuando ésta ya tenía informes de que Trashorras y Toro traficaban con explosivos. Ello vuelve a poner el énfasis en la negligencia de las Fuerzas de Seguridad del Estado, que, a pesar de tener abundante información de estos dos confidentes, no hicieron nada para desarticular ni la trama asturiana ni la banda de marroquíes.
Nótese la mezcolanza de mentiras y verdades, disparates, falsas apreciaciones, deducciones incorrectas, saltos al vacío, que convierten este párrafo en una verdadera Antología del Disparate Editorializado:

a)Ofrece credibilidad, fuera de cualquier duda razonable al testimonio de dos delincuentes, que se contradicen entre ellos, con otros hampones, y con respecto a sus mismas declaraciones anteriores

b)Nótese como evita cuidadosamente la palabra “dinamita” o “explosivos” cuando dice que el Chino traficaba con “sustancias prohibidas”, para luego reconocer que TRASHORRAS, Toro y Zouhier andaban de aquí para allá con dinamita en los bolsillos.

c)Increíblemente, casi considera como un mérito que Zouhier entregase un cartucho de dinamita podrido a su controlador cuando todos los policías al Norte de los Montes de Toledo sabían ya que Trashorras y Toro traficaban con explosivos.

d)Finalmente, y pese a pasarse medio juicio, y este editorial de paso, diciendo que Trashorras, Toro, Zouhier, los de Lavapiés, El Gamo, Zougham, los de Leganés, El Egipcio, todos, oigan, todos, eran inocentes, el editorialista carga contra las Fuerzas de Seguridad del Estado, que, a pesar de contar con “abundante información” no desarticularon esas dos tramas que hemos quedado en que no existían porque eran todos inocentes.


Pedro J. Ese hombre - ronindo - 28-11-2007

Ahora va a resultar que un confidente es una especie de topo infiltrado en el hampa. En ese mundo lo más bonito que les pueden llamar es chivato y pobre de aquel que sea descubierto. El confidente es un mal menor en el mundo de la delación, pero delincuente al fin y al cabo. Lo normal es que utilicen su influencia en la policía para trepar a base de acabar con la competencia y tapar sus propios crímenes. Unos angelitos vamos.

Sobre las contradicciones y las frases cambiantes en los interrogatorios a los que los peones atribuyen delitos de perjurio y motivos de las traídas "deducciones de testimonio" les recomendaría menos CSI y un poquito de buen cine, el "La vida de los otros" el maestro de interrogatorios de la Stasi lo deja claro: Si tras varios interrogatorios no se caen en dudas, contradicciones, olvidos y detalles que aparecen y desaparecen no es que se mienta sino al contrario. Una declaración inmutable y tajante demuestra preparación y, posiblemente, falsedad. ¿Verdad Moreno? Wink


Pedro J. Ese hombre - morenohijazo - 28-11-2007

Cierto, Ronindo.

Gran película. Y gran actor, por desgracia fallecido hace poco.


Pedro J. Ese hombre - Acorrecto - 28-11-2007

Joer, Morenohijazo... Cuando coges el bisturí no dejas ni los huesicos repelaos.


Pedro J. Ese hombre - ronindo - 28-11-2007

¡Al blog! ¡Al blog!


Pedro J. Ese hombre - Opi - 28-11-2007

Estoy de acuerdo con Ronindo. Morenohijazo está haciendo algunos desmenuces que merecen ser guardados, como otros que realizó Cero07 en su momento, alguno de los cuales estará por ahí perdido. Creo vale la pena conservarlos bien.

Abrazos,

Er Opi.


Pedro J. Ese hombre - Acorrecto - 28-11-2007

Sí sí, al blog o me los agencio para el mío Big Grin


Pedro J. Ese hombre - morenohijazo - 29-11-2007

Oye, realmente podéis hacer lo que queráis. Mientras sea para divulgar la bajeza de este individuo, cualquier cosa es buena...

Otra cosa: suelo meter alguna morcilla humorística para hacer reír al personasl. Si os parece que para sacarlo en blog, o donde sea, debéis aligerarlo de algna cosilla, me parece bien.

Hablando de humor, tengo ya manuscrito (en realidad desde ayer) la siguiente escena de Bermudonio. Tengo que pasarla al ordenata, pero hoy he trabajado un poco en la wiki, que la tenía olvidada, y por otro lado el trabajo de verdad, el de ganarme las judías, me abruma. Así que un poco de paciencia.


Pedro J. Ese hombre - GAVILAN - 30-11-2007

Parece que la actividad de este foro baja su ritmo paulatinamente.
Es un error, si su objetivo y finalidad es luchar contra la CONSPIRACIÓN, debia de ser lo contrario una vez producida la sentencia.
Si antes habia motivos para estar muy activo, para desmontar mentiras, ahora, desmontadas las mismas por la sentencia, lo hay para desenmascara a sus autores, a diario, hasta que se consiga el objetivo.
Este foro tiene una repercusión importante, no quiza por el numero, sino por la calidad y posicion estrategica de algunos de sus miembros o visitantes.
Si se van iniciar acciones legales sobre los autores de las mentiras, la lucha civica y mediatica no debe de cesar. Goteando estratégicamente en medios de comunicación y en foros en internet, a corto o medio plazo se conseguira el objetivo.
Sólo es cuestion de resistencia.


Pedro J. Ese hombre - Acorrecto - 30-11-2007

Tienes razón GAVILAN.
Por mi parte, a ver si me pongo las pilas y me meto en la wiki como Morenohijazo. La cosa es que con el Word nuevo hay una función que es "combinar documentos" y estoy intentando que funcione.
El problema que tengo es que de un relato de los hechos muy extenso y detallado he tenido que ir aligerando cosas, quitando declaraciones, listados de objetos, fatwas o los otros procesos islamistas para hacer una que fuera publicable por su extensión. Ahora tengo un montón de versiones pero ninguna es completa y estoy mirando cómo se hace con Word para fusionar documentos. El Reader y los PDF no sé manejarlos (no sé hacer un doc. pdf, que posiblemente sería lo mejor)


Pedro J. Ese hombre - larean - 30-11-2007

Lo pondremos en el blog.

En cuanto a lo que dice Gavilán, que sepa que no toda la actividad está en el foro. Wink

Para mí lo más importante es la wiki. Es lo que dejará el testimonio final de las mentiras desmontadas como referencia futura.