27-10-2007, 22:44:26
Antes de continuar con la adaptación de la obra de teatro, vamos con una visión que he tenido esta noche cuando me dejé encendido por error el brasero de peyote:
Quote:¿Cómo será el día del perJUICIO FINAL?... y me desperté
“Y el Arcángel Bermudel tocó la primera campanilla, y un tercio de todos los años del tiempo cayeron sobre los acusados.
Y todos los acusados gemían y gritaban, y se derramaban por el suelo, y su dolor se hizo incontenible.
Pero en su dolor, no giraban sus oídos hacia la Verdad, sino hacia los falsos ídolos de la COPE y Radio FM.
Y el Arcángel Bermudel tocó la segunda campanilla, y el Mundo perdió un tercio de sus lectores, la COPE perdió un tercio de los oyentes, y los conspiracionistas perdieron un tercio de su neurona.
Pero, en sus pérdidas, no volvieron su atención a la Verdad, sino a los falsos profetas vendedores de libros, que aumentaron un tercio sus ventas.
Y el Arcángel Bermudel tocó la tercera campanilla, y un cuervo atravesó el firmamento gritando “En fin. En fin, En fin. Racaracaraca”
Y el Arcángel Bermudel tocó la cuarta campanilla, y la luna se volvió Luna Llena de sangre, y el Hombre se convirtió en lobo, el Conde se convirtió en vampiro sediento de sangre, y el César se convirtió al protestantismo y buscaba la Berdaz con una linterna.
Y Losantos cantaban “Ay, ay, ay”
Y el Arcángel Bermudel tocó la quinta campanilla, y los pelanas congelados se levantaron de sus tumbas, y les fue dado poder para atormentar a quien les había creado, y atormentaron a los peones durante tres tiempos y un tiempo y medio tiempo, pero no se les dio más tiempo.
Preguntó Bermudel al Altísimo Tribunal: “¿Debo concederles más tiempo para atormentar a Peondere y a Trola y a Tadpole?”
Y le fue respondido: “Su tiempo se acaba. ¡Ay de los peones, Ay de los peones, Ay de los peones!, pues va a ser liberada la Vestia Vuscadora de Verdad, y más le valdría a los peones no haber nacido, que caer en sus garras”
Y el Arcángel Bermudel tocó la sexta campanilla, y fue liberada desde los Fondos Documentales la Vestia Vuscadora de Verdad, y sus señas eran las siguientes: su cara era de cemento, su lengua era de víbora, sus palabras eran de miel pero quemaban en el bolsillo cuando vendía un libro.
Y le fue concedido poder para engatusar a los peones, y a todos los obligó a comprar sus libros, y a asistir a sus concentraciones, y nadie podía opinar en su blog sin mandar un SMS y llevar la marca de la Vestia.
Y el número de la Vestia NO ES 3’1416. El que tenga oídos que oiga, el que tenga entendimiento que entienda.
Y el Arcángel Bermudel tocó la sexta campanilla, y Roberto encendió el ordenador, y la sentencia fue leída.
Y en la sala se extendió el silencio
Y el cuervo volvió a atravesar el firmamento: "En fin, en fin, en fin; ¡Ay de España cuando el Arcángel toque la séptima campanilla"
Y el Arcángel Bermudel alargó la mano hacia la campanilla...
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas


