20-12-2007, 19:14:00
Sí, el "problema" es que si el juez carga la mano contra el entorno abertzale levantará ampollas en el mundo nacionalista vasco y poco más, pero cosechará aplausos en el resto del país.
Ahora bien, deducir testimonio contra por ejemplo el perito que descaradamente truncó un cromatograma intentando engañar al Tribunal, les hubiera supuesto palos hasta en el carnet de identidad. O contra los abogados que intieron descaradamente sobre la actuación policial en el 11-M. Y para empezar, no estoy seguro de que los tres jueces hubieran estado de acuerdo. Recuerden lo que pasó con Escribano y la juez Gallego
Los jueces también son humanos. Quizás Bermúdez, aunque hubiera querido, no hubiera podido hacer más.
Digamos que en el mundo de los juicios contra ETA ahora toca condenar "por elevación" y luego si acaso ya rebajará el Supremo o los Tribunales Europeos. En el mundo de las condenas contra los que defendieron al terrorismo islámico, como en él figuran gente tan respetada (que no respetable) como Alcaraz, Losantos, del Pino, Burgo, Zaplana, y muchas víctimas, y sobre todo, por encima de todos, Pedro Jota), pues... toca condenar "a la corta".
Ahora bien, deducir testimonio contra por ejemplo el perito que descaradamente truncó un cromatograma intentando engañar al Tribunal, les hubiera supuesto palos hasta en el carnet de identidad. O contra los abogados que intieron descaradamente sobre la actuación policial en el 11-M. Y para empezar, no estoy seguro de que los tres jueces hubieran estado de acuerdo. Recuerden lo que pasó con Escribano y la juez Gallego
Los jueces también son humanos. Quizás Bermúdez, aunque hubiera querido, no hubiera podido hacer más.
Digamos que en el mundo de los juicios contra ETA ahora toca condenar "por elevación" y luego si acaso ya rebajará el Supremo o los Tribunales Europeos. En el mundo de las condenas contra los que defendieron al terrorismo islámico, como en él figuran gente tan respetada (que no respetable) como Alcaraz, Losantos, del Pino, Burgo, Zaplana, y muchas víctimas, y sobre todo, por encima de todos, Pedro Jota), pues... toca condenar "a la corta".
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

