21-11-2010, 15:47:47
dosporcuatro Wrote:my god, cuanta tonteoria. Alguien de LD, probablemente LdP sin despeinars Wrote:En mayo de 2009, acabado ya el juicio del 11-M, aparecía por sorpresa en Marruecos Mohamed Belhadj, uno de los "huidos" del 11-M, del que los informes policiales decían que posiblemente se había suicidado en Irak.
O sea que las autoridades policiales decian que posiblemente se habia suicidado (si es que esa afirmacion es verdad, cosa que dudo a esta altura) y no lo habia hecho y Marruecos tratando de ocultar todo lo que tuviera que ver con el 11M en lugar de darlo por muerto lo detiene y lo juzga. Hay que decirlo: que ineficientes son los marroquies para ocultar la verdad verdadosa.
Muy cierto.
Respecto a achacar la inacción de España al 11-M, cabría preguntar de qué informaciones susceptibles de chantaje disponía Marruecos entre 1975 y 2003, cuando Marruecos se ha permitido pasar por alto todas las resoluciones de la ONU, ocupando el Sahara, bombardeando a sus nativos.
O, remontándonos en el pasado, cuando arrasó con Napalm el Rif. que también había sido colonia española.
Sobre Belhadj, si no recuerdo mal, la Policía española le había seguido la pista desde que, Junto a Alfalla, huyó de Leganés, a través de Barcelona, a Bélgica, donde residían unos hermenos de Belhadj. Allí no se podía quedar, porque era un destino demasiado obvio, así que marchó a Siria, donde tiempo después fue detenido y entregado a Marruecos.
Existía un informe policial donde se consideraba "probable" que hubiera escapado a Irak, donde se habría unido a los rebeldes, muriendo tiempo después. Pero no en un suicidio, sino en un atentado suiicida, que no es lo mismo. Un atentado suicida es una acción de guerra (o terrorista) en la cual se busca la máxima eficacia con el menor riesgo de fracaso, mediante el recurso de colocarse con los explosivos en el punto central del objetivo.
En su tiempo "El Mundo", con su característica visión rastrera, llamó a esto "ineficacia de la policía", cuando es sumamente difícil conocer a ciencia cierta el paradero de terroristas entrenados, acostumbrados a borrar sus huellas, cambiar de identidades, y cuyos familiares suelen juzgar al despiste. Sin duda tampoco ayudó que se encontrara en Siria, cuyas fuentes de información deben ser siempre puestas en cuarentena cuando se habla de estos temas.
La única duda que tengo es si los peones saben esto y son rastreros, o no lo saben y son tontos.
O los dos casos
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

