16-09-2006, 20:41:28
Que DL no sea tan visitada como las páginas del contubernio delpiniano es consustancial a la naturaleza del producto que ofrece cada uno de los sitios. Las conspiraciones venden porque satisfacen a esa misteriosa constante humana como es la fascinación que nos produce oir una buena historia. Nuestros ancestros se reunían en torno al fuego de la caverna para escuchar como el mago de la tribu narraba el plan de los dioses para con el mundo, dotando aquel de sentido a la desconcertante realidad. La prosa jamás pasará de moda. La actividad fundamental de la inteligencia humana es la de crear significados, alegorías y la religión es la alegoría por antonomasia porque confiere un sentido a todo lo real. La teoría conspiranoica de los delpinianos no es más que eso, una religión sectorial que da sentido al sinsentido que mató a 200 de nuestros congéneres aquel fatídico 11 de Marzo. Introduce ese suceso en una mitología más amplia de socialismo demoníaco, voluntad de poder, heroismo mesiánico y finalmente la esperanza escatológica de que los buenos y los malos serán ajusticiados.
Nosotros, en cambio, nos dedicamos a desencantar el mundo achacando al error, al azar, a la ignorancia o a la simplicidad la ocurrencia de lo que para ellos son los hitos que señalizan el camino hacia su verdad.
Nosotros, en cambio, nos dedicamos a desencantar el mundo achacando al error, al azar, a la ignorancia o a la simplicidad la ocurrencia de lo que para ellos son los hitos que señalizan el camino hacia su verdad.
