14-03-2007, 18:00:48
Cero07 Wrote:El problema de los peones es que nunca verán colmadas sus espectativas. El juicio es un baño de realidad que los va a despertar dolorosamente del sueño en el que han estado viviendo.Y que lo digas, 007; venía pensando precisamente eso... El testimonio de Manzano era el que más esperaban los conspis, porque el hombre es espeso (ya lo dijo Lior) y mostró una debilidad importante ante los interrogatorios. si este se les escapa vivo...
Los testigos y peritos se irán escapando "vivos", y las fantasías que les han contado se volverán más y más irrelevantes al contraste con la realidad.
Será un duro tránsito por más que Del Pino trate de suavizarlo con proclamas de victoria inminente.
Muchos de los conspi van a ser carne de psiquiatra en los próximos años. y lo digo en serio. Viven en un mundo alejado de la realidad, han construido un universo paralelo, donde no tienen cabida los detalles que les contradicen, que deshechan con un cinismo pasmoso; no tienen ningún problema en defender hoy blanco y mañana negro, con tal de lo que contradiga la versión oficial, etc.
Esto ya lo hemos comentado bastante. Pero quiero incidir en lo que está pasando con las constantes promesas de vicyoria inminente y desmoronamiento de la VO que les lanza Luis del Pino y que ellos, (al contrario que sus líderes) se creen a pies juntillas. Si tú sufres una decepción importante (por ejemplo, un suspenso inesperado) pasarás por un periodo de duelo transitorio pero tus recursos suelen ser suficientes para salir a flote. Si durante años sufres decepción tras decepción (imaginaos: juicio; sentencia condenatoria contra muchos, si no todos, los acusados; casación; desestimación de los recursos; abandono de Pedro Jota, Federico, posiblemente burlas de los que les rodean y están hartos de sus mandangas, que serán muchos, etc) corres un riesgo muy grande de padecer enfermedades mentales: neurosis de ansiedad, en los casos más leves pero más frecuentes, depresión, en aquellos en los que por el motivo que sea se asocien sentimientos de baja autoestima, e incluso paranoicos en los predispuestos.
Por supuesto, no ocurrirá en la mayoría de los peones, pero que visitarán mucho más al psiquiatra que los de desiertoslejanos, ¡seguro!
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
