20-03-2007, 13:14:28
Ante todo, bienvenido.
En cuanto a lo que dice Darane, se llama confundir la realidad con los deseos.
EDITADO: Obviamente, cuando aparece la bomba se interrumpe el inventario. El propio Gómez Bermúdez lo declara lógico. Después continúa, pero nadie inscribe la bomba en dicho inventario. Eso es lo único que ha sucedido. Eso y que la policía no podía recordar en qué bolsa estaba la bomba.
Pero vamos a ver, señora Darane. ¿Es que usted nos está diciendo que la bomba no estaba ahí? ¿Todas las personas que la vieron mienten?
La cadena de custodia no ha podido ser impugnada en ningún momento. Como bien ha dicho Morenohijazo en algún otro hilo, que Gómez Bermúdez no profundice en las tesis conspiracionistas es toda una señal. Si el tribunal tuviera dudas no dejaría ir a los testigos con interrogatorios tan superficiales.
Además de ello, ningún testigo ha dicho nada realmente contradictorio con sus declaraciones judiciales, con lo que lo que dice Darane es doblemente absurdo: hoy no hay novedades.
En cuanto a lo que dice Darane, se llama confundir la realidad con los deseos.
EDITADO: Obviamente, cuando aparece la bomba se interrumpe el inventario. El propio Gómez Bermúdez lo declara lógico. Después continúa, pero nadie inscribe la bomba en dicho inventario. Eso es lo único que ha sucedido. Eso y que la policía no podía recordar en qué bolsa estaba la bomba.
Pero vamos a ver, señora Darane. ¿Es que usted nos está diciendo que la bomba no estaba ahí? ¿Todas las personas que la vieron mienten?
La cadena de custodia no ha podido ser impugnada en ningún momento. Como bien ha dicho Morenohijazo en algún otro hilo, que Gómez Bermúdez no profundice en las tesis conspiracionistas es toda una señal. Si el tribunal tuviera dudas no dejaría ir a los testigos con interrogatorios tan superficiales.
Además de ello, ningún testigo ha dicho nada realmente contradictorio con sus declaraciones judiciales, con lo que lo que dice Darane es doblemente absurdo: hoy no hay novedades.
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
