26-03-2007, 16:03:00
Y eso mismo con otras intenciones, con otras palabras, dicen -perdón, mejor dicho: se les escapa de vez en cuando- a los conspiranoicos. Y, al fin y al cabo, es una cuestión política.
No saber verlo, o no tocarlo en aras de la pulcritud del estudio es un error. Hasta el más hábil forense se mancha en una autopsia.
Hay una diferencia fundamental con la alemania nazi: el no control conspirativo de todas las fuentes de información. Si fuese así, tendríamos, sencilla, llana, e inevitablemente otra guerra civil montada.
Y esa posibilidad, remota en estos tiempos, es lo suficientemente grave como para ponerle nombre, apellidos y partido político a los que han alentado, a veces por omisión descarada, la teoría conspirativa.
No me vale la típica respuesta de "no está afiliado" o "sólo es simpatizante". Los comandos que actúan detrás de las líneas enemigas "dinamitando" sus infraestructuras tampoco son reconocidos como combatientes propios.
Los votantes de éste país se merecen unos políticos que sepan estar a la altura y tengan un mínimo de sentido común y vergüenza.
Mientras cierto partido no salga a los medios de comunicación y se desmarque taxativamente de los conspiranoicos, de igual forma que exigen que cierto partido nacionalista se desmarque taxativamente de ciertos tipos de medios para conseguir sus fines, señalaré con mi dedo a quien considero culpable de lo que ocurre.
Haciendo un examen de conciencia conspiranoico incluso señalaré a cierta institución religiosa que usa lo que sea para la persecución de sus fines, volviendo la cara farisaicamente cuando les conviene. Y es que siendo conspiranoico, uno hasta daría por hecho la revocación del famoso concordato, base legal única de los problemas educativos que tenemos en la actualidad si cierto partido en el poder consigue una mayoría absoluta.
Me gusta citar lo que dijo el presidente francés con motivo de las intenciones del ilustre y los ilustres polacos de hacer ciertas menciones en la dormida constitución europea: "En Francia, ese problema lo solucionamos hace un siglo. No queremos volver a tenerlo."
No saber verlo, o no tocarlo en aras de la pulcritud del estudio es un error. Hasta el más hábil forense se mancha en una autopsia.
Hay una diferencia fundamental con la alemania nazi: el no control conspirativo de todas las fuentes de información. Si fuese así, tendríamos, sencilla, llana, e inevitablemente otra guerra civil montada.
Y esa posibilidad, remota en estos tiempos, es lo suficientemente grave como para ponerle nombre, apellidos y partido político a los que han alentado, a veces por omisión descarada, la teoría conspirativa.
No me vale la típica respuesta de "no está afiliado" o "sólo es simpatizante". Los comandos que actúan detrás de las líneas enemigas "dinamitando" sus infraestructuras tampoco son reconocidos como combatientes propios.
Los votantes de éste país se merecen unos políticos que sepan estar a la altura y tengan un mínimo de sentido común y vergüenza.
Mientras cierto partido no salga a los medios de comunicación y se desmarque taxativamente de los conspiranoicos, de igual forma que exigen que cierto partido nacionalista se desmarque taxativamente de ciertos tipos de medios para conseguir sus fines, señalaré con mi dedo a quien considero culpable de lo que ocurre.
Haciendo un examen de conciencia conspiranoico incluso señalaré a cierta institución religiosa que usa lo que sea para la persecución de sus fines, volviendo la cara farisaicamente cuando les conviene. Y es que siendo conspiranoico, uno hasta daría por hecho la revocación del famoso concordato, base legal única de los problemas educativos que tenemos en la actualidad si cierto partido en el poder consigue una mayoría absoluta.
Me gusta citar lo que dijo el presidente francés con motivo de las intenciones del ilustre y los ilustres polacos de hacer ciertas menciones en la dormida constitución europea: "En Francia, ese problema lo solucionamos hace un siglo. No queremos volver a tenerlo."
