27-03-2007, 21:51:20
Profundizando en ésto último, los PPNN viven o quieren vivir un juicio a la americana. Me explicaré:
Todos recordamos los juicios de las películas, donde el abogado busca confundir al testigo para que se derrumbe, lloriqueante, o se confiese culpable, aturdido. En este juicio ya se ha comentado aquí en nuestro foro, y si no recuerdo mal pued que incluso GB haya hecho algún comentario.
Además, en los juicios de película, ante un testimonio desfavorable, el abogado americano buscará desacreditar al testigo. Sabe que (al menos en Hollywood) el Gran Jurado lo forman doce ciudadanos corrientes y molientes muy influenciables, y buscará dejarle en ridículo, o hacercreer a los jurados que no es de fiar.
En España no hay Gran Jurado. Quien va a tener que decidir sobre la credibilidad o no de un testigo, y quien a final castigará o absolverá es el Tribunal, tres jueces
representados por su Presidente y portavoz. Y a éstos no se les engaña con artimañas, ni se dejan impresionar con truquitos de leguleyo. En el caso de El Gitanillo, la opinión de Bermúdez sobre la credibilidad del testigo estaba ya formada cuando acabó su interrogatorio la fiscal, independientemente de lo que pregunte o no el abogado (¡ojo, ahora estoy hablando sólo de la credibilidad! distinto hubiera sido que hubiera salido con alguna pregunta-sorpresa que arrojara datos nuevos) Acosar al testigo con preguntitas como si estuviera ante doce ciudadanos corrientes conduce a que el Presidente, según el humor que tenga, le corte y le cierre el paso. Así me ha parecido lo que ha pasado hoy. Bermúdez, que sabe de leyes infinitamente más que un Jurado, ha dejado claro que la única declaración con obligación de decir la verdad era la de hoy, se lo ha preguntado al testigo, éste se ha reafirmado, y GB le ha dicho al otro "Usted lo ha provocado" que era como decir "¿Ve?, por listo. ¿A quién quería impresionar?"
Los abogados que tratan de cumplir su papel saben ésto, y saben que si se enfrentan a Bermúdez, mal para sus defendidos. Por eso buscan reducir el daño producido por los testigos, sin enfretarse al que manda aquí. Aunque a veces su papel parezca poco lucido, como dijo Isócrates, sólo puede trabajar con lo que hay.
Pero es muy distinto el papel de las "defensoacusaciones" y quizás de alguna acusación cuya cuenta de gastos la cubre la Conspiración. A ellos les importa tres o tres mil pepinos que a los "moros" les caigan miles de años. Para mí que en el fondo los dan por condenados. Hasta cierto punto, les da igual ganarse la animadversión de Bermúdez (hasta cierto punto) usando triquiñuelas como las de la foto aquella que trataron de colar, o las preguntas capciosas, etc. ¿Por qué? Porque su objetivo no es el Juicio ni el Tribunal. Su objetivo son los medios de comunicación y, a través de ellos, los ciudadanos españoles que pronto van a ir a votar. Son como doce jurados a impresionar, pero... Treinta millones de jurados (quitando niños, supongo)
No les importa que Bermúdez les dé un corte de mangas si con ello logran un titular en MUNDO, LD, COPE, etc.
El penúltimo ejemplo: Pese al revolcón sufrido esta mañana, City FM emitía hoy un programa sobre ETA y el atentado del WTC de 1993 ( Sí, el de 1993: aún suponiendo que todo lo que digan allí sea cierto, que no lo será, nada sería aprovechable para el 11-M)
Todos recordamos los juicios de las películas, donde el abogado busca confundir al testigo para que se derrumbe, lloriqueante, o se confiese culpable, aturdido. En este juicio ya se ha comentado aquí en nuestro foro, y si no recuerdo mal pued que incluso GB haya hecho algún comentario.
Además, en los juicios de película, ante un testimonio desfavorable, el abogado americano buscará desacreditar al testigo. Sabe que (al menos en Hollywood) el Gran Jurado lo forman doce ciudadanos corrientes y molientes muy influenciables, y buscará dejarle en ridículo, o hacercreer a los jurados que no es de fiar.
En España no hay Gran Jurado. Quien va a tener que decidir sobre la credibilidad o no de un testigo, y quien a final castigará o absolverá es el Tribunal, tres jueces
representados por su Presidente y portavoz. Y a éstos no se les engaña con artimañas, ni se dejan impresionar con truquitos de leguleyo. En el caso de El Gitanillo, la opinión de Bermúdez sobre la credibilidad del testigo estaba ya formada cuando acabó su interrogatorio la fiscal, independientemente de lo que pregunte o no el abogado (¡ojo, ahora estoy hablando sólo de la credibilidad! distinto hubiera sido que hubiera salido con alguna pregunta-sorpresa que arrojara datos nuevos) Acosar al testigo con preguntitas como si estuviera ante doce ciudadanos corrientes conduce a que el Presidente, según el humor que tenga, le corte y le cierre el paso. Así me ha parecido lo que ha pasado hoy. Bermúdez, que sabe de leyes infinitamente más que un Jurado, ha dejado claro que la única declaración con obligación de decir la verdad era la de hoy, se lo ha preguntado al testigo, éste se ha reafirmado, y GB le ha dicho al otro "Usted lo ha provocado" que era como decir "¿Ve?, por listo. ¿A quién quería impresionar?"
Los abogados que tratan de cumplir su papel saben ésto, y saben que si se enfrentan a Bermúdez, mal para sus defendidos. Por eso buscan reducir el daño producido por los testigos, sin enfretarse al que manda aquí. Aunque a veces su papel parezca poco lucido, como dijo Isócrates, sólo puede trabajar con lo que hay.
Pero es muy distinto el papel de las "defensoacusaciones" y quizás de alguna acusación cuya cuenta de gastos la cubre la Conspiración. A ellos les importa tres o tres mil pepinos que a los "moros" les caigan miles de años. Para mí que en el fondo los dan por condenados. Hasta cierto punto, les da igual ganarse la animadversión de Bermúdez (hasta cierto punto) usando triquiñuelas como las de la foto aquella que trataron de colar, o las preguntas capciosas, etc. ¿Por qué? Porque su objetivo no es el Juicio ni el Tribunal. Su objetivo son los medios de comunicación y, a través de ellos, los ciudadanos españoles que pronto van a ir a votar. Son como doce jurados a impresionar, pero... Treinta millones de jurados (quitando niños, supongo)
No les importa que Bermúdez les dé un corte de mangas si con ello logran un titular en MUNDO, LD, COPE, etc.
El penúltimo ejemplo: Pese al revolcón sufrido esta mañana, City FM emitía hoy un programa sobre ETA y el atentado del WTC de 1993 ( Sí, el de 1993: aún suponiendo que todo lo que digan allí sea cierto, que no lo será, nada sería aprovechable para el 11-M)
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
