28-03-2007, 17:40:22
peonarosa Wrote:JO!!!!!!!!!!Ya podrás ver la repetición de la jugada.
No lo he podido ver, me lo he perdido todo. ¿Alguien me puede hacer un pequeño resumen sobre el informe ese?
A ver. Antecedentes. Poco antes de estallar el escándalo del ácido bórico, Díaz de Mera, entrevistado en la COPE, dice que tiene conocimiento de un informe solicitado por el Comisario General de Información (Telesforo Rubio, a quien tanto odiaban y de quien nadie se acuerda) sobre relaciones ETA-islamistas. Según esto los autores del informe, un hombre y una mujer, habrían resistido innnobles presiones para decir que de relaciones no habia nada y, en un ejercicio de ética, habrían escrito un informe sincero donde descubrían que ETA y los islamistas mantienen relaciones íntimas desde más o menos el año Tres de la Hégira (modo sarcasmo off).
Curiosamente no habría tampoco registro, porque ese informe se entregaba en mano del solicitante, y el informe habría "desaparecido". Al menos no habría llegado a Del Olmo.
Todo esto dicho en la radio ante las exclamaciones de indignación de los contertulios de siempre.
Pues bien, llega hoy el abogado de la AV11-M (conspi) y le pregunta directamente sobre el informe. Díaz de Mera se ratifica en lo que dijo en la radio, pero siguen siendo generalidades. Dice que no ha visto físicamente el informe, que 10-12 personas conocen su existencia, que debía haberse entregado en propia mano a Rubio, etc. Evita las precisiones.
Y entonces llega la pregunta: ¿Quién es la fuente de esta información? A pregunta primero del abogado y luego insistentes de Gómez Bermúdez para que responda la pregunta, Díaz de Mera finalmente dice que no puede hacerlo, que pondría en riesgo la seguridad física (!) y laboral de su fuente. Gómez Bermúdez le insiste y le hace ver la gravedad de lo que está haciendo. Díaz de Mera dice que no contesta, que no traicionará la confianza, que su fuente es policial, etc. El Tribunal delibera. GB le lee el art. 717 o 716, no estoy seguro, de la LEC, que habla de multas y penas de prisión hasta de un año por desobediencia grave a la autoridad, y decreata un receso de cinco minutos para que se lo piense.
Varios minutos después vuelven. Díaz de Mera se reitera en su postura, alegando motivos éticos. GB le trata con absoluta deferencia, llegando a ROGARLE que lo piense bien. Le dice que el tribunal dará todas las garantías para que el testigo no tenga problemas, si es que es llamado a declarar, cosa que no está clara todavía. Díaz de Mera dice que no. GB le dice que otros 10 minutos para que lo piense bien, que llame a su familia, a su fuente. Que no, señoría.
GB vuelve a la carga: si no piensa en usted, piense en proceso, porque su imputación es lo de menos, en cambio al proceso lo deja en una situación muy complicada, siendo un proceso ya de por sí complicado. Nos habla de la credibilidad de su fuente pero nos impide constatarla (algo así). Piense en los ciudadanos. Que no.
Y entonces dice GB que no le dejan más alternativa que imputarle ante el tribunal que corresponda, por el delito de desobediencia grave a la autoridad, además de haberle impuesto una multa (no sé si antes del receso) de 1.000 €.
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
