Yo también se lo agradezco; dada mi ignorancia, me parecía un asunto más grave.
De todas formas, sigo encontrando que la declaración de Díaz de Mera tiene muy poca sustancia para provocar efectos significativos: el juez instructor ya solicitó que se remitieran todos los informes que se habían elaborado en Interior sobre este asunto. En cierta forma, ya se certificó que éste no existe, por lo menos como documento oficial. A eso, Díaz de Mera opone simplemente un cotilleo con una fuente desconocida; no parece gran cosa, por muy director de la Policía que se haya sido.
Por otro lado, un informe en sí mismo no es ni un indicio ni una prueba; como mucho, las contiene y las reproduce, pero éstas tienen que existir previamente fuera del informe. Lo máximo que se puede decir, especulando mucho, es que los autores del informe hipotéticamente hubieran encontrado una conexión entre éstas que al resto de la gente le ha pasado inadvertida. Pero las pruebas están ahí en el sumario; nadie ha dicho que hayan sido destruidas.
Creo que al final, si es que ese informe ha existido, no pasaría de ser una reedición de lo del bórico: alguien con ganas de involucrar a ETA habría cogido informaciones ya conocidas (que si el islamista con el teléfono del etarra, etc) y forzando mucho la máquina, habría establecido una relación. La cosa llega al jefe, que después de leerlo dice que tonterías las precisas, y lo tira a la papelera.
De todas formas, sigo encontrando que la declaración de Díaz de Mera tiene muy poca sustancia para provocar efectos significativos: el juez instructor ya solicitó que se remitieran todos los informes que se habían elaborado en Interior sobre este asunto. En cierta forma, ya se certificó que éste no existe, por lo menos como documento oficial. A eso, Díaz de Mera opone simplemente un cotilleo con una fuente desconocida; no parece gran cosa, por muy director de la Policía que se haya sido.
Por otro lado, un informe en sí mismo no es ni un indicio ni una prueba; como mucho, las contiene y las reproduce, pero éstas tienen que existir previamente fuera del informe. Lo máximo que se puede decir, especulando mucho, es que los autores del informe hipotéticamente hubieran encontrado una conexión entre éstas que al resto de la gente le ha pasado inadvertida. Pero las pruebas están ahí en el sumario; nadie ha dicho que hayan sido destruidas.
Creo que al final, si es que ese informe ha existido, no pasaría de ser una reedición de lo del bórico: alguien con ganas de involucrar a ETA habría cogido informaciones ya conocidas (que si el islamista con el teléfono del etarra, etc) y forzando mucho la máquina, habría establecido una relación. La cosa llega al jefe, que después de leerlo dice que tonterías las precisas, y lo tira a la papelera.
