23-04-2007, 10:00:25
Ah, ya lo entiendo. Es una mugicada. http://www.elmundo.es/2007/03/11/espana/2095724.html
Quote:Hubo un testigo involuntario de lo que allí sucedió, alguien que hasta ahora no ha salido a la luz. Se trata de un ciudadano honrado que fue detenido también aquella tarde por el grave delito de hacer una llamada telefónica a un canal de televisión para preguntar un dato sobre una retransmisión deportiva.
UN PARTIDO DE FUTBOL DE SEGUNDA
J.M.O. -cuando hablamos con él no no quería que su nombre transcendiera- era un joven que aquella tarde del 13 de marzo del 2004, sábado, se dedicó a descansar viendo la televisión. Se trataba de un verdadero aficionado al fútbol, de los que no sólo se interesan por los grandes equipos o los partidos estelares. A las 17.45 horas comenzó a ver un partido de Segunda División.
En el descanso, se le ocurrió llamar a la centralita de Telemadrid para ver si podían informarle sobre si darían más datos de fútbol de Segunda en algún telediario.
Tuvo la mala suerte de que su llamada quedó registrada junto a la que esa tarde hizo alguien, con acento árabe, para anunciar que en una papelera cercana a la mezquita de la M-30 madrileña se había depositado un vídeo reivindicativo de la masacre.
El joven recibió de pronto una llamada de la Policía. Le preguntaron por la suya a Telemadrid y él trató de explicarles que había sido absolutamente intrascendente y que no entendía qué pretendían averiguar. Poco después, varios agentes se presentaron en su casa y se lo llevaron detenido.
Fue así como pasó en las dependencias policiales las peores horas de su vida. Coincidió con los cinco primeros detenidos del 11-M, los dos indios y los tres marroquíes.
De una manera involuntaria, y sin la presencia de ningún abogado, participó del caos que se produjo aquella noche en los calabozos. Pudo escuchar los gritos aterradores de los detenidos a los que estaban golpeando e insultando. Aquello no parecía tener fin.
El joven, que gestiona una inmobiliaria, aún tiene el miedo en el cuerpo. Él mismo fue presionado en un interrogatorio que, con su exquisita educación, calificó a este periódico como «inadecuado».
Aquella noche, los gritos de los detenidos produjeron tal desbarajuste en las dependencias policiales que el propio Comisario General de Información, Jesús de la Morena, bajó para poner orden y un poco de cordura en unos funcionarios que estaban demasiado afectados por las vivencias de los atentados.
El joven, testigo involuntario, a quien sería bueno que el juez Gómez Bermúdez tomara declaración, pudo demostrar poco a poco que su llamada a Telemadrid no tenía nada que ver con los acontecimientos del 11-M. Pero, mientras tanto, había escuchado demasiado.
«El horror de aquellas personas a las que golpeaban no se me va a olvidar». Alguien ajeno a los acontecimientos del 11-M y al juicio ha corroborado así las denuncias de malos tratos planteadas por varios de los imputados.
