24-04-2007, 09:22:39
Ja, ja. Es que es eso. Que duden de la mochila, vale. Pero que incurran en el ridículo de preguntar dónde quedó la sangre...
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
