25-04-2007, 09:11:36
Copio de Datadiar:
Fue acusado por pertenencia al Grupo Islámico Combatiente Marroquí pero demostró su inocencia.
Conoció a Rabei Osman “El Egipcio” en España en octubre de 2001 en una mezquita que se llama “Estrecho” que se encuentra en Madrid cerca de la Plaza Castilla. Le conoció tras salir de la cárcel el testigo cuando fue a la mezquita para estar con los musulmanes. Se encontró con él de manera fortuita. Tenían una relación comercial. No tuvo el teléfono de Rabei en España; sí el de Francia y el de Italia.
El testigo de salió de España a Bélgica y luego a Francia, a París. En esa ocasión le dieron el teléfono de Rabei. Fue más o menos en mayo o junio de 2003. A partir de esa fecha no tuvo relación con él. Cuando volvió a Bélgica mantuvo contacto con Rabei. Le llamó 3 veces más o menos.
No sabe en qué fecha supo que Rabei se fue a Italia. Cuando Rabei estuvo en Italia le llamó a Bélgica. Después de marzo de 2003 ya le llamaba desde Italia.
En abril de 2004, Rabei le llamó. Le dijo que estaba oyendo un cassette de los mártires. No estaban hablando de martirio sino de cánticos y música que se vende en cualquier parte: eran cánticos de mártires no del estatuto del martirio. Rabei le preguntó al testigo si conocía a Serhane y Fouad; él contestó que sí, que a Fouad le conocía pero que a Serhane no.
Rabei no le comentó “se han ido todos”. Le dijo que fallecieron, que Dios les recompense con el paraíso. Contestó como cualquier persona musulmana ante la muerte de una persona.
El Presidente indica a la traductora árabe porque los procesados en Madrid dicen que la traducción no es exacta.
El testigo aclara la pregunta anterior: contestó que sí conocía a Fouad; Rabei le dijo que había fallecido y, como musulmán, el testigo tenía la obligación de oración y pidió que Dios fuera clemente con estos muertos.
Rabei le dijo que tenía muchas cosas que contarle pero que era mejor no hablar por teléfono. El testigo no ha sabido después lo que quería decirle pues le detuvieron 8 de junio de 2004.
Desde esta conversación de 12 de abril de 2004, hasta la fecha de su detención el testigo llamó a Rabei pero su teléfono estaba ocupado.
Nunca ha hablado con Rabei después de las 10 de la noche. No hablaron el 24 de mayo a las 12.20 hs.
Hablaron de los problemas de Rabei con su mujer española pero no éste no le dio detalles. El testigo no recuerda si esto se lo comento por teléfono o en persona, cuando se encontró con él en Francia.
Rabei le comentó que no podía bajar si pagar la deuda que tenía pero no le contó nada de los sucedido en España. Le preguntó si tenía correo electrónico. Hablaron por correo eléctrónico y dijeron que hablarían al día siguiente a las 8 pero finalmente esta comunicación no tuvo lugar. El testigo le mandó un e-mail a la dirección que le dio Rabei pero fracasó el intento de contactar por Internet. El testigo llamó a Serhane para comentarle este extremo: esta conversación está grabada y en poder de la policía belga.
El 20 de junio de 2004 el testigo le comentó a Rabei que iba a viajar definitivamente y que no iba a volver ni a Bélgica ni a Francia porque tenía la intención de ir a Gran Bretaña. Dado que el testigo no tenía papeles no quería volver a Bélgica.
No conoce a Mohamed Larbi Ben Sellam ni le suena de nada.
Su relación con Fouad comenzó unos días después de conocer a Rabei. No tenían una buena relación, en el sentido de cercana, pero Fouad le ayudó: sólo le vio la vez que le conoció. El testigo necesitaba dinero y pidió que le ayudaran: Fouad llevó ropa a la mezquita para ofrecerla a los pobres que estaban allí. El testigo le preguntó a Fouad si podía encontrarle un trabajo; entonces, le dio su número de teléfono pero después de este día nunca se vieron. El testigo también le dio su número de teléfono belga.
La Fiscal pregunta al testigo cómo es posible que si vio a Fouad sólo en 2001, Rabei le comentase o preguntase por éste en 2004.
La relación con Fouad era humanitaria. Desde entonces no ha visto a Fouad hasta el 2004, en abril. Cuando Rabei le preguntó si conocía a Fouad dijo que sí, pensando en este Fouad. Cuando Rabei le dijo que “se habían muerto” él contestó en plural
El Presidente pide que se aclare si Fouad y el testigo se intercambiaron los teléfonos: efectivamente así fue.
No conoció a Mohamed Afalah. No conoció a Abduri.
A principios de 2004 alojó en su casa a Said y a una segunda persona cuyo nombre no recuerda y que estuvo sólo 24 horas. El que se llama Said estuvo en su casa 3 días. Antes de rezar pidió a las personas que apagaran los móviles, pues él era el dueño de la casa. No les vio separar las tarjetas telefónicas de los móviles: sólo los apagaban. La tercera persona recibió mucha presión de la policía: lloraba cuando le preguntaban si separaba las tarjetas. La investigación sobre esta pregunta duró 3 meses.
No conoce a Hakimi a alias “Said”. La persona que estuvo en su casa dijo llamarse Said.
Conoce a Hassan el Haski de la investigación. Antes conoció a Mustafa, dueño de un restaurante y en este “snack” conoció, a su vez a un Said, pero este Said no fue quien estuvo en su casa.
La fiscal apunta que el Said que alojó el testigo era Hakimi.
Conoció a Hassan el Haski en el juzgado, en Bélgica.
No conoce a Yousseff Belhadj, pero estuvo con él en el mismo tribunal.
No sabe si Moustapha Lounani se alojó en casa de Belhadj.
El testigo, como musulmán, tenía un testamento: si un musulmán tiene una deuda debe apuntarlo para que no quede impagada. En el testamento estaban escritas sus deudas y las personas a que se debían. Tenía la obligación de transmitirlo a sus padres o personas cercanas. La deuda fue pagada en Marruecos y por eso dejó el testamento.
Rabei tenía un comercio. Rezaban cinco veces al día en la mezquita. El testigo ignora si Rabei tenía un rol de dirigente o de líder. Sólo tenía relaciones con las personas que se encontraban allí y con las del sótano, pero no tenía un papel especial.
No ha constatado que Rabei tuviera influencia sobre Fouad, Serhane, “El Mensajero” (Larbi Ben Sellam) u otras personas.
Preguntado sobre quien era el líder del GICM en España y en Europa a principios de 2004 , el testigo dice que ignoraba la existencia de este grupo cuando fue detenido en Bélgica.
No sabe nada del grupo de Abdelkader Hakimi y El Haski y del “debate” de 2003, por el que le ha preguntado la Fiscal.
En enero de 2004 conoció a Moustapha Lounani y no le comentó nada de ese debate. La relación que tuvo con Moustapha Lounani era comercial.
Nunca ha usado un lenguaje codificado con Rabei. El problema con las traducciones de sus conversaciones telefónicas se debe a que Rabei habla en árabe literario y él en dialecto marroquí.
Fue acusado por pertenencia al Grupo Islámico Combatiente Marroquí pero demostró su inocencia.
Conoció a Rabei Osman “El Egipcio” en España en octubre de 2001 en una mezquita que se llama “Estrecho” que se encuentra en Madrid cerca de la Plaza Castilla. Le conoció tras salir de la cárcel el testigo cuando fue a la mezquita para estar con los musulmanes. Se encontró con él de manera fortuita. Tenían una relación comercial. No tuvo el teléfono de Rabei en España; sí el de Francia y el de Italia.
El testigo de salió de España a Bélgica y luego a Francia, a París. En esa ocasión le dieron el teléfono de Rabei. Fue más o menos en mayo o junio de 2003. A partir de esa fecha no tuvo relación con él. Cuando volvió a Bélgica mantuvo contacto con Rabei. Le llamó 3 veces más o menos.
No sabe en qué fecha supo que Rabei se fue a Italia. Cuando Rabei estuvo en Italia le llamó a Bélgica. Después de marzo de 2003 ya le llamaba desde Italia.
En abril de 2004, Rabei le llamó. Le dijo que estaba oyendo un cassette de los mártires. No estaban hablando de martirio sino de cánticos y música que se vende en cualquier parte: eran cánticos de mártires no del estatuto del martirio. Rabei le preguntó al testigo si conocía a Serhane y Fouad; él contestó que sí, que a Fouad le conocía pero que a Serhane no.
Rabei no le comentó “se han ido todos”. Le dijo que fallecieron, que Dios les recompense con el paraíso. Contestó como cualquier persona musulmana ante la muerte de una persona.
El Presidente indica a la traductora árabe porque los procesados en Madrid dicen que la traducción no es exacta.
El testigo aclara la pregunta anterior: contestó que sí conocía a Fouad; Rabei le dijo que había fallecido y, como musulmán, el testigo tenía la obligación de oración y pidió que Dios fuera clemente con estos muertos.
Rabei le dijo que tenía muchas cosas que contarle pero que era mejor no hablar por teléfono. El testigo no ha sabido después lo que quería decirle pues le detuvieron 8 de junio de 2004.
Desde esta conversación de 12 de abril de 2004, hasta la fecha de su detención el testigo llamó a Rabei pero su teléfono estaba ocupado.
Nunca ha hablado con Rabei después de las 10 de la noche. No hablaron el 24 de mayo a las 12.20 hs.
Hablaron de los problemas de Rabei con su mujer española pero no éste no le dio detalles. El testigo no recuerda si esto se lo comento por teléfono o en persona, cuando se encontró con él en Francia.
Rabei le comentó que no podía bajar si pagar la deuda que tenía pero no le contó nada de los sucedido en España. Le preguntó si tenía correo electrónico. Hablaron por correo eléctrónico y dijeron que hablarían al día siguiente a las 8 pero finalmente esta comunicación no tuvo lugar. El testigo le mandó un e-mail a la dirección que le dio Rabei pero fracasó el intento de contactar por Internet. El testigo llamó a Serhane para comentarle este extremo: esta conversación está grabada y en poder de la policía belga.
El 20 de junio de 2004 el testigo le comentó a Rabei que iba a viajar definitivamente y que no iba a volver ni a Bélgica ni a Francia porque tenía la intención de ir a Gran Bretaña. Dado que el testigo no tenía papeles no quería volver a Bélgica.
No conoce a Mohamed Larbi Ben Sellam ni le suena de nada.
Su relación con Fouad comenzó unos días después de conocer a Rabei. No tenían una buena relación, en el sentido de cercana, pero Fouad le ayudó: sólo le vio la vez que le conoció. El testigo necesitaba dinero y pidió que le ayudaran: Fouad llevó ropa a la mezquita para ofrecerla a los pobres que estaban allí. El testigo le preguntó a Fouad si podía encontrarle un trabajo; entonces, le dio su número de teléfono pero después de este día nunca se vieron. El testigo también le dio su número de teléfono belga.
La Fiscal pregunta al testigo cómo es posible que si vio a Fouad sólo en 2001, Rabei le comentase o preguntase por éste en 2004.
La relación con Fouad era humanitaria. Desde entonces no ha visto a Fouad hasta el 2004, en abril. Cuando Rabei le preguntó si conocía a Fouad dijo que sí, pensando en este Fouad. Cuando Rabei le dijo que “se habían muerto” él contestó en plural
El Presidente pide que se aclare si Fouad y el testigo se intercambiaron los teléfonos: efectivamente así fue.
No conoció a Mohamed Afalah. No conoció a Abduri.
A principios de 2004 alojó en su casa a Said y a una segunda persona cuyo nombre no recuerda y que estuvo sólo 24 horas. El que se llama Said estuvo en su casa 3 días. Antes de rezar pidió a las personas que apagaran los móviles, pues él era el dueño de la casa. No les vio separar las tarjetas telefónicas de los móviles: sólo los apagaban. La tercera persona recibió mucha presión de la policía: lloraba cuando le preguntaban si separaba las tarjetas. La investigación sobre esta pregunta duró 3 meses.
No conoce a Hakimi a alias “Said”. La persona que estuvo en su casa dijo llamarse Said.
Conoce a Hassan el Haski de la investigación. Antes conoció a Mustafa, dueño de un restaurante y en este “snack” conoció, a su vez a un Said, pero este Said no fue quien estuvo en su casa.
La fiscal apunta que el Said que alojó el testigo era Hakimi.
Conoció a Hassan el Haski en el juzgado, en Bélgica.
No conoce a Yousseff Belhadj, pero estuvo con él en el mismo tribunal.
No sabe si Moustapha Lounani se alojó en casa de Belhadj.
El testigo, como musulmán, tenía un testamento: si un musulmán tiene una deuda debe apuntarlo para que no quede impagada. En el testamento estaban escritas sus deudas y las personas a que se debían. Tenía la obligación de transmitirlo a sus padres o personas cercanas. La deuda fue pagada en Marruecos y por eso dejó el testamento.
Rabei tenía un comercio. Rezaban cinco veces al día en la mezquita. El testigo ignora si Rabei tenía un rol de dirigente o de líder. Sólo tenía relaciones con las personas que se encontraban allí y con las del sótano, pero no tenía un papel especial.
No ha constatado que Rabei tuviera influencia sobre Fouad, Serhane, “El Mensajero” (Larbi Ben Sellam) u otras personas.
Preguntado sobre quien era el líder del GICM en España y en Europa a principios de 2004 , el testigo dice que ignoraba la existencia de este grupo cuando fue detenido en Bélgica.
No sabe nada del grupo de Abdelkader Hakimi y El Haski y del “debate” de 2003, por el que le ha preguntado la Fiscal.
En enero de 2004 conoció a Moustapha Lounani y no le comentó nada de ese debate. La relación que tuvo con Moustapha Lounani era comercial.
Nunca ha usado un lenguaje codificado con Rabei. El problema con las traducciones de sus conversaciones telefónicas se debe a que Rabei habla en árabe literario y él en dialecto marroquí.
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
