02-05-2007, 22:56:08
La que nos viene encima:
Los autores de la masacre de Casablanca declaran en el juicio del 11-M
El defensor de Zougam también interrogará a Fernando Huarte, un socialista asturiano que visitó varias veces en prisión a Bensmail y al que vincula con el CNI.
COLPISA, Alfonso Torices |
El tribunal del 11-M intentará que varios de los ideólogos y autores del atentado masacre cometido en 2003 en Casablanca (Marruecos), en la que murieron 40 personas y 100 más resultaron heridas, declaren este jueves en el juicio. Los terroristas, presos en cárceles del país norteafricano, son testigos a propuesta de José Luis Abascal, el abogado defensor del presunto autor material Jamal Zougam.
El programa elaborado por el tribunal prevé que declaren Robert Richard, Salahadine Benyaich ‘Abu Mughen’ y Mustafá Maymouni. Son reclusos, por lo que se intentará interrogarles por videoconferencia, como hace una semana ocurrió con preso belga Mourad Chabarou.
Richard, condenado a cadena perpetua, y Maymonuni, cuñado del jefe del comando del 11-M Serhane ‘el Tunecino’, están considerados como los cerebros de esta matanza y Abu Mugen, con 18 años de condena, como uno de sus principales autores.
La investigación policial siempre ha mantenido que la célula islamista fundada en 2002 en Madrid por Maymouni, liderada por El Tunecino desde su detención en Marruecos, es el embrión del grupo que cometió meses después la matanza de los cercanías. Zougam, al que la Policía vincula a estos grupos ‘yihadistas’ desde 2001, tiene una relación personal con terroristas como Abu Mughen y Maymouni, por ser naturales del mismo barrio de Tetuán.
Abascal, su defensor, pretende que los islamistas desvinculen a Zougam de los grupos fundamentalistas y que indiquen que no creen que haya participado en la matanza de Madrid. De hecho, Benyaich ya declaró que su amigo era “un buen chico” y que no creía que tuviese nada que ver con los atentados del 11-M.
El bloque de declaraciones se completa con la de la hija mayor de Maymouni y con la de Hicham Temsamani, ex imán de Portillo (Toledo). El último testigo es investigado por la Audiencia Nacional en relación con el grupo islamista que intentó volar en 2004 esta sede judicial con un camión bomba y la Policía le vincula a las tareas de adoctrinamiento de la célula fundada por Maymouni y El Tunecino.
Amigos de Lavapiés
Otros tres testigos también tiene relación, como los anteriores, con los círculos marroquíes del barrio madrileño de Lavapiés, en el que Zougam tenía su locutorio. En la sala prestarán testimonio Mohamed Bakali, socio del presunto autor material y detenido junto a él por estos hechos el 13 de marzo de 2004; Abdennabi Chedadi, uno de los propietarios de la tienda en la que se vendían bolsas muy similares a las usadas para ocultar las bombas de los trenes, y Mohamed Haddad, un marroquí al que dos peruanos identificaron en los primeros días como uno de los terroristas que colocó los artefactos.
Haddad, que vive en Marruecos, presentó una sólida coartada y demostró que su ADN no está en ninguno de los escenarios usados por los terroristas. Treinta personas aseguran que el 10 de marzo vio el Madrid-Bayer de Munich en un bar de Tetuán y varias más le sitúan el día 11 en la misma ciudad.
Abascal también interrogará a Fernando Huarte, un militante socialista asturiano al que el letrado cree un colaborador del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y al que vincula con el terrorista del GIA Abdelkrim Bensmail, a quien visitó en tres ocasiones entre 2002 y 2004 en la prisión de Villabona. Bensmail es el recluso que la semana pasada negó conocer a cuatro etarras y haber tenido un papel con sus direcciones en la cárcel de Córdoba.
El defensor preguntará después al abogado del islamista, Vicente Ibor, que ocupó cargos públicos con el PP. Los interrogatorios se completarán con un amplio grupo de testigos, entre los que están el imán de la mezquita madrileña de Estrecho, Ray Tatary, y el encargado del club ‘Horóscopo’, en el que trabajó como portero el procesado Antonio Toro y donde algún testigo indicó que se produjeron operaciones de tráfico de explosivos.
Los autores de la masacre de Casablanca declaran en el juicio del 11-M
El defensor de Zougam también interrogará a Fernando Huarte, un socialista asturiano que visitó varias veces en prisión a Bensmail y al que vincula con el CNI.
COLPISA, Alfonso Torices |
El tribunal del 11-M intentará que varios de los ideólogos y autores del atentado masacre cometido en 2003 en Casablanca (Marruecos), en la que murieron 40 personas y 100 más resultaron heridas, declaren este jueves en el juicio. Los terroristas, presos en cárceles del país norteafricano, son testigos a propuesta de José Luis Abascal, el abogado defensor del presunto autor material Jamal Zougam.
El programa elaborado por el tribunal prevé que declaren Robert Richard, Salahadine Benyaich ‘Abu Mughen’ y Mustafá Maymouni. Son reclusos, por lo que se intentará interrogarles por videoconferencia, como hace una semana ocurrió con preso belga Mourad Chabarou.
Richard, condenado a cadena perpetua, y Maymonuni, cuñado del jefe del comando del 11-M Serhane ‘el Tunecino’, están considerados como los cerebros de esta matanza y Abu Mugen, con 18 años de condena, como uno de sus principales autores.
La investigación policial siempre ha mantenido que la célula islamista fundada en 2002 en Madrid por Maymouni, liderada por El Tunecino desde su detención en Marruecos, es el embrión del grupo que cometió meses después la matanza de los cercanías. Zougam, al que la Policía vincula a estos grupos ‘yihadistas’ desde 2001, tiene una relación personal con terroristas como Abu Mughen y Maymouni, por ser naturales del mismo barrio de Tetuán.
Abascal, su defensor, pretende que los islamistas desvinculen a Zougam de los grupos fundamentalistas y que indiquen que no creen que haya participado en la matanza de Madrid. De hecho, Benyaich ya declaró que su amigo era “un buen chico” y que no creía que tuviese nada que ver con los atentados del 11-M.
El bloque de declaraciones se completa con la de la hija mayor de Maymouni y con la de Hicham Temsamani, ex imán de Portillo (Toledo). El último testigo es investigado por la Audiencia Nacional en relación con el grupo islamista que intentó volar en 2004 esta sede judicial con un camión bomba y la Policía le vincula a las tareas de adoctrinamiento de la célula fundada por Maymouni y El Tunecino.
Amigos de Lavapiés
Otros tres testigos también tiene relación, como los anteriores, con los círculos marroquíes del barrio madrileño de Lavapiés, en el que Zougam tenía su locutorio. En la sala prestarán testimonio Mohamed Bakali, socio del presunto autor material y detenido junto a él por estos hechos el 13 de marzo de 2004; Abdennabi Chedadi, uno de los propietarios de la tienda en la que se vendían bolsas muy similares a las usadas para ocultar las bombas de los trenes, y Mohamed Haddad, un marroquí al que dos peruanos identificaron en los primeros días como uno de los terroristas que colocó los artefactos.
Haddad, que vive en Marruecos, presentó una sólida coartada y demostró que su ADN no está en ninguno de los escenarios usados por los terroristas. Treinta personas aseguran que el 10 de marzo vio el Madrid-Bayer de Munich en un bar de Tetuán y varias más le sitúan el día 11 en la misma ciudad.
Abascal también interrogará a Fernando Huarte, un militante socialista asturiano al que el letrado cree un colaborador del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y al que vincula con el terrorista del GIA Abdelkrim Bensmail, a quien visitó en tres ocasiones entre 2002 y 2004 en la prisión de Villabona. Bensmail es el recluso que la semana pasada negó conocer a cuatro etarras y haber tenido un papel con sus direcciones en la cárcel de Córdoba.
El defensor preguntará después al abogado del islamista, Vicente Ibor, que ocupó cargos públicos con el PP. Los interrogatorios se completarán con un amplio grupo de testigos, entre los que están el imán de la mezquita madrileña de Estrecho, Ray Tatary, y el encargado del club ‘Horóscopo’, en el que trabajó como portero el procesado Antonio Toro y donde algún testigo indicó que se produjeron operaciones de tráfico de explosivos.
