07-05-2007, 12:41:46
EL MUNDO hoy también toca el tema. EL PAÍS, y en especial Ernesto Ekazier no se enteran de la fiesta... no me suele gustar su modo de enfocar las sesiones del juicio.
Los islamistas imputados en el 11-M prepararon la declaración de Ahbar
Su relato ante el tribunal, que inculpa a los confidentes, fue elaborado en los calabozos de la Casa de Campo y en la cárcel de Alcalá-Meco
La decisión de que Ahbar inculpara a los confidentes policiales (Rafá Zouhier; Cartagena; Safwan Sabagh, El Pollero, y José Emilio Suárez Trashorras) como organizadores y financiadores de toda la trama y dejara fuera de la autoría a los imputados por el juez Juan del Olmo fue idea de algunos de los islamistas que están acusados de formar parte de la célula que llevó a cabo los atentados.
Kamal argumentó en la vista oral que esa nueva y sorprendente versión se la ofrecieron Mohamed Afalah, Daoud Ouhnane y Said Berraj, todos ellos huidos, después desaparecidos y más tarde muertos en Irak, según la Policía. Ninguno de los tres podrá corroborar o desmentir este relato.
Ahbar se encuentra detenido desde junio de 2005 por participar en la captación y envio de muyahidin fuera de España. En junio de 2006, fue trasladado desde la prisión de Texeiro (La Coruña) hasta la de Alcalá-Meco. En esta cárcel están, en la actualidad, muchos imputados; entre ellos, Rachid Aglif; Hamid Ahmidan; Yusef Belhadj; Rabei Osman, El Egipcio; Fadual Akil; Mouhannad Almallah Dabas; Mohamed Larbi ben Sellam, y Basel Gahlyoun. Este último coincidió con Ahbar en la prisión de Texeiro.
El fiscal pide contra ellos desde 12 años de cárcel hasta más de 30.000 y, además, señala como autores materiales al marroquí Jamal Zougam y al sirio Ghalyoun. Ambos han sido descartados por Ahbar como miembros de la célula.
La decisión de agrupar a los imputados en cárceles de Madrid partió del juez Del Olmo. La orden fue cursada a Instituciones Penitenciarias en junio de 2006.
Se da la circunstancia de que el abogado que había pedido que declarara Ahbar es Antonio Alberca, que ejerce la defensa del confidente Zouhier, y que tenía decidido desistir de esta intervención porque adivinaba que no iba a aportar nada positivo a su cliente.
Sin embargo, Alberca cambió de idea cuando el letrado Julio Sánchez-Majano, defensor de Larbi ben Sellam, le rogó e insistió para que no rechazara la declaración de Ahbar porque quería preguntarle al yihadista algunas cuestiones relacionadas con su defendido. Larbi ben Sellam, marroquí, era más partidario de hacer la yihad en su propio país o en España antes que en otros lugares, como Afganistán.
EL MUNDO ha podido saber que, a pesar de que Ahbar se encuentra en un módulo de Alcalá-Meco distinto al de los imputados, los contactos entre una y otra parte se han efectuado a través de terceras personas.
Los islamistas que temporalmente han sido recluidos en Alcalá-Meco están todos juntos y disponen, entre otras cosas, de una sala u habitación donde pueden consultar el sumario y preparar sus intervenciones judiciales. Ese habitáculo dispone de un ordenador con todos los CD que recogen el sumario instruido por Del Olmo y que supera los 93.000 folios.
Los principales protagonistas de los atentados, según Ahbar, son Zouhier y Trashorras. Curiosamente, ninguno de esos dos imputados se encuentra en la prisión de Alcalá-Meco: el marroquí y el asturiano están en Soto del Real. Los otros dos actores principales, siempre según Kamal, son el marroquí Cartagena y el sirio El Pollero, que están en la calle y gozan de protección judicial y policial.
Fuentes cercanas a los imputados han indicado a este periódico que Ahbar ha elaborado su sorprendente teoría con tres elementos principales: «lo que se viene publicando en la prensa sobre el juicio, las indicaciones recibidas de los imputados que están en Alcalá-Meco y sus relaciones personales y directas con los huidos Mohamed Afalah, Daoud Ouhnane y Said Berraj».
Esa última cuestión es la que más domina Ahbar y es la que le ha servido de base para hacerse algo más creíble a los ojos de los asistentes a la vista del pasado viernes.
Kamal, que coincidió con Afalah en Bélgica y en Turquía, declaró el viernes que éste fue detenido en este último país en mayo de 2004.
Ahbar, que mañana proseguirá con su sorprendente declaración judicial, señaló al imam Abu Jaber -que, según él, era el confidente Cartagena- como la persona que, antes de los atentados, entregó a los terroristas los teléfonos móviles preparados y después utilizados en los trenes de la muerte.
Ahbar también señaló al confidente El Pollero como el auténtico cerebro de toda la trama, y aseguró que Zouhier, Trashorras y Antonio Toro fueron los que proporcionaron los explosivos.
Los islamistas imputados en el 11-M prepararon la declaración de Ahbar
Su relato ante el tribunal, que inculpa a los confidentes, fue elaborado en los calabozos de la Casa de Campo y en la cárcel de Alcalá-Meco
La decisión de que Ahbar inculpara a los confidentes policiales (Rafá Zouhier; Cartagena; Safwan Sabagh, El Pollero, y José Emilio Suárez Trashorras) como organizadores y financiadores de toda la trama y dejara fuera de la autoría a los imputados por el juez Juan del Olmo fue idea de algunos de los islamistas que están acusados de formar parte de la célula que llevó a cabo los atentados.
Kamal argumentó en la vista oral que esa nueva y sorprendente versión se la ofrecieron Mohamed Afalah, Daoud Ouhnane y Said Berraj, todos ellos huidos, después desaparecidos y más tarde muertos en Irak, según la Policía. Ninguno de los tres podrá corroborar o desmentir este relato.
Ahbar se encuentra detenido desde junio de 2005 por participar en la captación y envio de muyahidin fuera de España. En junio de 2006, fue trasladado desde la prisión de Texeiro (La Coruña) hasta la de Alcalá-Meco. En esta cárcel están, en la actualidad, muchos imputados; entre ellos, Rachid Aglif; Hamid Ahmidan; Yusef Belhadj; Rabei Osman, El Egipcio; Fadual Akil; Mouhannad Almallah Dabas; Mohamed Larbi ben Sellam, y Basel Gahlyoun. Este último coincidió con Ahbar en la prisión de Texeiro.
El fiscal pide contra ellos desde 12 años de cárcel hasta más de 30.000 y, además, señala como autores materiales al marroquí Jamal Zougam y al sirio Ghalyoun. Ambos han sido descartados por Ahbar como miembros de la célula.
La decisión de agrupar a los imputados en cárceles de Madrid partió del juez Del Olmo. La orden fue cursada a Instituciones Penitenciarias en junio de 2006.
Se da la circunstancia de que el abogado que había pedido que declarara Ahbar es Antonio Alberca, que ejerce la defensa del confidente Zouhier, y que tenía decidido desistir de esta intervención porque adivinaba que no iba a aportar nada positivo a su cliente.
Sin embargo, Alberca cambió de idea cuando el letrado Julio Sánchez-Majano, defensor de Larbi ben Sellam, le rogó e insistió para que no rechazara la declaración de Ahbar porque quería preguntarle al yihadista algunas cuestiones relacionadas con su defendido. Larbi ben Sellam, marroquí, era más partidario de hacer la yihad en su propio país o en España antes que en otros lugares, como Afganistán.
EL MUNDO ha podido saber que, a pesar de que Ahbar se encuentra en un módulo de Alcalá-Meco distinto al de los imputados, los contactos entre una y otra parte se han efectuado a través de terceras personas.
Los islamistas que temporalmente han sido recluidos en Alcalá-Meco están todos juntos y disponen, entre otras cosas, de una sala u habitación donde pueden consultar el sumario y preparar sus intervenciones judiciales. Ese habitáculo dispone de un ordenador con todos los CD que recogen el sumario instruido por Del Olmo y que supera los 93.000 folios.
Los principales protagonistas de los atentados, según Ahbar, son Zouhier y Trashorras. Curiosamente, ninguno de esos dos imputados se encuentra en la prisión de Alcalá-Meco: el marroquí y el asturiano están en Soto del Real. Los otros dos actores principales, siempre según Kamal, son el marroquí Cartagena y el sirio El Pollero, que están en la calle y gozan de protección judicial y policial.
Fuentes cercanas a los imputados han indicado a este periódico que Ahbar ha elaborado su sorprendente teoría con tres elementos principales: «lo que se viene publicando en la prensa sobre el juicio, las indicaciones recibidas de los imputados que están en Alcalá-Meco y sus relaciones personales y directas con los huidos Mohamed Afalah, Daoud Ouhnane y Said Berraj».
Esa última cuestión es la que más domina Ahbar y es la que le ha servido de base para hacerse algo más creíble a los ojos de los asistentes a la vista del pasado viernes.
Kamal, que coincidió con Afalah en Bélgica y en Turquía, declaró el viernes que éste fue detenido en este último país en mayo de 2004.
Ahbar, que mañana proseguirá con su sorprendente declaración judicial, señaló al imam Abu Jaber -que, según él, era el confidente Cartagena- como la persona que, antes de los atentados, entregó a los terroristas los teléfonos móviles preparados y después utilizados en los trenes de la muerte.
Ahbar también señaló al confidente El Pollero como el auténtico cerebro de toda la trama, y aseguró que Zouhier, Trashorras y Antonio Toro fueron los que proporcionaron los explosivos.
