13-05-2007, 11:55:57
gracias. No es tan divertido como el de Brian, pero es que el material del niño alemásn ese no estan bueno como los Monty, por mucho que nos empeñemos. Y crédito a Lior, que tuvo la idea de acerlo, y me la pasó para que pusiera guión. Por eso no había informado a la comunidad del video; estaba esperando a su opinión...
Otra cosa: he encontrado una cosa que no es humor, más bien es curiosidad. Se trata del cuento de Leopoldo Alas (Clarín)
Mi entierro: Tiene como subtítulo (Diario de un loco) y leyéndolo, no puedo menos que acordarme de algunos peones que lo interpretan todo en clave ajedrecístico
Otra cosa: he encontrado una cosa que no es humor, más bien es curiosidad. Se trata del cuento de Leopoldo Alas (Clarín)
Mi entierro: Tiene como subtítulo (Diario de un loco) y leyéndolo, no puedo menos que acordarme de algunos peones que lo interpretan todo en clave ajedrecístico
Quote:...Por lo pronto, los polizontes que, cruzados de brazos, dormían en las esquinas, apoyados en la puerta cochera de alguna casa grande, ya me parecían las torres negras. Tanto es así, que al pasar junto a San Ginés uno de los guardias me dejó la acera, v vez de decir «gracias», exclamé, «enroco», y segui adelante. Al llegar a mi casa vi que el balcón de mi cuarto estaba abierto y por él salía un resplandor como de hachas de cera. Di en la puerta los tres golpes de ordenanza. Una voz ronca, de persona medio dormida, preguntó:El cuento va derivando, con elementos fantásticos, hasta el final, que es francamente divertido
—Quién?
—¡Rey negro! —contesté, y no me abrieron—. ¡Jaque! —grité tres veces en un minuto, y nada, no me abrieron. Llamé al sereno, que venía abriendo puertas de acera en acera, saliéndose de sus casillas a cada paso.
—Chico —le dije cuando le tuve a salto de peón—, ¡ni que fueras un caballo; vaya un modo de comer tienes!
—El pollín será usted y e1 comedor, y e1 sinvergüenza... Y poco ruido, que hay un difunto en el tercero, de cuerpo presente.
...
Quote:...Resistí cuanto pude, defendiéndome con un fémur; pero venció el número; me cogieron, me vistieron con un traje de peón blanco, me pusieron en una casilla negra, y aquí estoy, sin que nadie me mueva, amenazado por un caballo que no acaba de comerme y no hace más que darme coces en la cabeza. Y los pies encharcados, como si yo fuera arroz.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
