29-05-2007, 23:09:36
Vean cómo se transforma el episodio estrella de hoy, la confesión a regañadientes de los peritos apeonados de que no pudo existir contaminación voluntaria, en la mente delirante de un peón
Para él, los peritos han confirmado que no hubo contaminación voluntaria por no dejar en mal lugar a sus colegas mierdecillas, y no por miedo al perjurio, cmo los demás creemos.
Gómez Bermúdez ha permitido que se les apalee, en lugar de permitirles obstrucciones sin cuento (para no ser acusado de generar indefensión), e incluso pasar por alto un clarísimo intento de falsificación de la pericia cuando Moris ha exhibido un cromatrograma truncado para que no saliera el butilftalato, como ha visto toda España. Sólo su condición de padre de víctma ha logrado que Moris no sufriera un rapapolvo y posiblemente siguiera el camina de Díaz de Mera.
Para él los peritos de parte han sufrido una violación de sus derechos, en lugar de haber agotado la paciencia de sus compañeros de pericia y de media España (los que seguimos el juicio) con sus obstrucciones a la Justicia, salientes de su ignorancia sobre explosivos y sus prevaricaciones culposas
Quote:La pregunta envenenada de GB sobre la contaminación voluntaria ha sido de lo más reveladora al respecto. Se puede entender que los cuatro peritos de parte hayan asentido entre dudas, porque son personas de buena voluntad y les cuesta decir en público lo que podría entenderse como una acusación hacia sus excrementales compañeros de peritaje. Pero a mí me ha dado la impresión que GB ha permitido que se los apalee teniendo que tragar con semejante infamia. Me ha parecido como una violación de la verdad y la buena voluntad de las personas de bien.De locura. En la mente de Philidor, pues él es el delirante soñador que firma el post, la pregunta la ha hecho el Juez, y no el abogado defensor de Rafa Zouhier, como ha visto todo el mundo.
Para él, los peritos han confirmado que no hubo contaminación voluntaria por no dejar en mal lugar a sus colegas mierdecillas, y no por miedo al perjurio, cmo los demás creemos.
Gómez Bermúdez ha permitido que se les apalee, en lugar de permitirles obstrucciones sin cuento (para no ser acusado de generar indefensión), e incluso pasar por alto un clarísimo intento de falsificación de la pericia cuando Moris ha exhibido un cromatrograma truncado para que no saliera el butilftalato, como ha visto toda España. Sólo su condición de padre de víctma ha logrado que Moris no sufriera un rapapolvo y posiblemente siguiera el camina de Díaz de Mera.
Para él los peritos de parte han sufrido una violación de sus derechos, en lugar de haber agotado la paciencia de sus compañeros de pericia y de media España (los que seguimos el juicio) con sus obstrucciones a la Justicia, salientes de su ignorancia sobre explosivos y sus prevaricaciones culposas
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
