31-05-2007, 20:45:07
piezas Wrote:En todo caso, no parece que los actos de Emilio hayan sido realizados en un estado disociado de la enfermedad.morenohijazo Wrote:Maestrillo, en realidad lo importante cuando se alega enfermedad mental, y en concreto esquiofrenia paranoide, no es tanto que la padezca o no, sino si el sujeto es consciente de sus actos y responsable de ellos en el momento de los delitos cometidos.En realidad los informes deberían entrar a valorar si hay contradicciones entre lo que hizo y el modo habitual de comportamiento. Para que sus presuntos delitos pudieran considerarse como manifestaciones de la enfermedad deberían darse esas contradicciones radicales, ya que la esquizofrenia fundamentalmente se caracteriza por una disociación entre lo que el sujeto piensa y lo que hace en determinados momentos a través de los que la psicosis se manifiesta, lo que conduce a un modo de comportamiento errático en esos momentos.
Con franqueza y desde la ignorancia, no parece el caso.
Los peones claman por la absolución de Emilio simplemente porque dos psiquiatras aportados por la defensa han apoyado el diagnóstico realizado, pero que yo recuerde no pudieron demostrar, ni siquiera afirmar, que los actos fueran realizados durante un brote. Fueron muy cautelosos en ese sentido, y cuidaron de nadar y guardar la ropa. Tendrán una reputación que mantener (y, por supuesto, si se demostrase que han cometido perjurio su castigo sería mayor que el de otros testigos, e incluiría inhabilitación para ejercer) Incluso se comentó la imposibilidad de descartar la simulación.
Los forenses propuestos por la acusación opinaron que era completamente responsable de sus actos; y aunque la defensa trató de restar credibilidad a su testimonio diciendo que no eran psiquiatras, la verdad es que los diagnósticos de los psiquiatras son más certeros cuanto mayor sea la frecuencia de las enfermedades en la población atendida, y disminuye cuando hay muchos simuladores en acción.
Desde luego los testigos no dieron imagen de Emilio mentalmente disminuido. Más bien de un vividor, un listillo, una persona que no puede estar disminuido psíquicamente porque en su mundo de hampa se lo merendarían.
No Ber no le va a absolver por enfermedad mental. Y, que no sueñen los peones, si un juez proclive a sus tesis le absolviese, sería para pasar el resto de su vida en un psiquiátrico (repito, no pasará)
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
