21-06-2007, 12:45:21
(This post was last modified: 02-07-2007, 23:55:54 by morenohijazo.)
Al ir respondiendo preguntas una por una no me había dado cuenta de que respondí en la 12) más de la cuenta. Aligero la anterior y respondo en esta para que queden menos indigestas...
13.-¿CUÁL ERA LA VERDADERA TARJETA QUE SE ENCONTRABA EN EL SALPICADERO, Y QUÉ FUNCIÓN TENÍA?
13.-A- ¿Qué encontró la Policía en realidad sobre el salpicadero?
El acta de inspección ocular de la furgoneta, redactado y firmado por la policía, incluía dos objetos que podrían tener relación con lo que nos ocupa:
-Una cinta de La Orquesta Mondragón, que, sin embargo, por no ser visible desde el exterior difícilmente podría ser la causa del “error”.
-Un tarjetón de Gráficas Bilbaínas, empresa que inició su actividad el 21 de enero de 1991 en el ramo de la impresión, se ubica en Madrid, y siempre ha tenido su sede en Madrid. Desde el año 2000, su administrador único es Luis Mateos de Vega, ligado a un partido ultraderechista, Democracia Nacional.
13.-B- ¿Para qué usaba José Garzón esa tarjeta?
Para avisar, cuando dejaba el vehículo mal aparcado, que volvería en pocos minutos, o dónde podían llamarlo si estorbaba el coche. Además de las correspondientes líneas impresas, con el teléfono y dirección de la empresa, en el reverso había unas líneas manuscritas que decían: "Estoy en la calle Aranjuez 15" (dirección de su casa y taller por entonces) y "Estoy en Litera y D'Estilo" (2 tiendas de muebles en la calle Príncipe de Vergara, números 119 y 177 respectivamente, con las que trabajaba)
He aquí la nota con la que la Policía dejó con el trasero al aire a los que siguieron la trola de Múgica:
13.-C- ¿Por qué el Juez Del Olmo no cita en sus Autos el nombre y los datos inscritos en la tarjeta, sino que los sustituye por puntos suspensivos?
Evidentemente, porque ni el dueño ni la empresa tienen, en principio, nada que ver con los atentados, y, como todo ciudadano, tienen derecho a la presunción de inocencia, y a que ninguna referencia intempestiva en documentos judiciales o en los medios de comunicación les ocasione daños en sus actividades económicas, familiares, sociales o en su reputación.
La experiencia nos muestra que la delicadeza mostrada por el Juez, al no citar a un profesional con negocio cara al público que presumiblemente no tenía relación con los hechos, es ajena a la manera de comportarse de medios como Libertad Digital, COPE o El Mundo. Pero ello no debe significar que la opinión pública acepte que todo el mundo deba comportarse con la falta de ética que les caracteriza, y que en este caso tuvo como consecuencia que se tuviera que dar publicidad al nombre de la empresa, para acallar los dislates de los medios defensores de la Teoría de la Conspiración.
13.-D- ¿Reconoció el dueño la tarjeta de Gráficas Bilbaínas?
Sí; Como todos los otros elementos pertenecientes a José Garzón, que fueron reconocidos por éste a la devolución de la furgoneta, la tarjeta es una prueba contra el relleno en Canillas de la Kangoo... ¿Cómo iban a llegar a manos de los “golpistas conspiradores” los artículos que habían sido robados un año antes? ¿O es que ya planeaban entonces el golpe?
13.-¿CUÁL ERA LA VERDADERA TARJETA QUE SE ENCONTRABA EN EL SALPICADERO, Y QUÉ FUNCIÓN TENÍA?
13.-A- ¿Qué encontró la Policía en realidad sobre el salpicadero?
El acta de inspección ocular de la furgoneta, redactado y firmado por la policía, incluía dos objetos que podrían tener relación con lo que nos ocupa:
-Una cinta de La Orquesta Mondragón, que, sin embargo, por no ser visible desde el exterior difícilmente podría ser la causa del “error”.
-Un tarjetón de Gráficas Bilbaínas, empresa que inició su actividad el 21 de enero de 1991 en el ramo de la impresión, se ubica en Madrid, y siempre ha tenido su sede en Madrid. Desde el año 2000, su administrador único es Luis Mateos de Vega, ligado a un partido ultraderechista, Democracia Nacional.
13.-B- ¿Para qué usaba José Garzón esa tarjeta?
Para avisar, cuando dejaba el vehículo mal aparcado, que volvería en pocos minutos, o dónde podían llamarlo si estorbaba el coche. Además de las correspondientes líneas impresas, con el teléfono y dirección de la empresa, en el reverso había unas líneas manuscritas que decían: "Estoy en la calle Aranjuez 15" (dirección de su casa y taller por entonces) y "Estoy en Litera y D'Estilo" (2 tiendas de muebles en la calle Príncipe de Vergara, números 119 y 177 respectivamente, con las que trabajaba)
He aquí la nota con la que la Policía dejó con el trasero al aire a los que siguieron la trola de Múgica:
13.-C- ¿Por qué el Juez Del Olmo no cita en sus Autos el nombre y los datos inscritos en la tarjeta, sino que los sustituye por puntos suspensivos?
Evidentemente, porque ni el dueño ni la empresa tienen, en principio, nada que ver con los atentados, y, como todo ciudadano, tienen derecho a la presunción de inocencia, y a que ninguna referencia intempestiva en documentos judiciales o en los medios de comunicación les ocasione daños en sus actividades económicas, familiares, sociales o en su reputación.
La experiencia nos muestra que la delicadeza mostrada por el Juez, al no citar a un profesional con negocio cara al público que presumiblemente no tenía relación con los hechos, es ajena a la manera de comportarse de medios como Libertad Digital, COPE o El Mundo. Pero ello no debe significar que la opinión pública acepte que todo el mundo deba comportarse con la falta de ética que les caracteriza, y que en este caso tuvo como consecuencia que se tuviera que dar publicidad al nombre de la empresa, para acallar los dislates de los medios defensores de la Teoría de la Conspiración.
13.-D- ¿Reconoció el dueño la tarjeta de Gráficas Bilbaínas?
Sí; Como todos los otros elementos pertenecientes a José Garzón, que fueron reconocidos por éste a la devolución de la furgoneta, la tarjeta es una prueba contra el relleno en Canillas de la Kangoo... ¿Cómo iban a llegar a manos de los “golpistas conspiradores” los artículos que habían sido robados un año antes? ¿O es que ya planeaban entonces el golpe?
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
