Cuando salía gente en la tele pidiendo la "invalidez total y permanente" por un contagio de hepatitis C, estaban cometiendo en el 90% de los casos un fraude.
Cuando no había tratamiento, el infectado desconocía su infección, y sin síntomas continuaba una vida completamente normal. El mayor grupo de infectados se encuentra entre nuestros padres y abuelos.
Hoy tenemos tratamientos bastante efectivos para los casos en que la hepatitis C se activa (un periodo que puede oscilar entre 20 y 40 años tras la infección, en caso de activarse...), concretamente la Ribavirina combinada con Interferón, que hace desaparecer la infección totalmente en un 33% de los casos; otro 33% dejaría la infección estacionaria -sin mayores repercusiones para la salud- y del tercio restante sí puede desarrollarse una cirrosis hepática, sobretodo si el contagiado se dedica a beber coñac diariamente.
No digo que no sea una falta gravísima lo de ese anestesista, pero el modo como este grupito de infectados han tratado al resto de miles de infectados en España "sin culpa" me parece asqueroso. Nadie tiene culpa por enfermar, pero además tener el virus C no significa estar enfermo, ni mucho menos.
Lo peor es que la mayoría de estos últimos, ni siquiera saben que tienen el virus de la hepatitis C en su sangre.
Por supuesto, la que más gritaba en las manifestaciones y actos públicos, era precisamente la presidenta, que no tiene que ver con la hepatitis más que el dinero que ha ganado con ello.
Edito:
Me he perdido el final del juicio, pero parece que ha quedado suficientemente acreditado que Maeso sí pinchaba las bolsas de suero con jeringas que había utilizado previamente. Él sostiene que, como no está enfermo, no tenía por qué tomar medidas, lo cual es una burrada y más para un médico... De hecho basó su defensa en que la HVC no existe. Según Maeso la hepatitis C es un invento, no existe... En fin, algo tenía que decir.
Cuando no había tratamiento, el infectado desconocía su infección, y sin síntomas continuaba una vida completamente normal. El mayor grupo de infectados se encuentra entre nuestros padres y abuelos.
Hoy tenemos tratamientos bastante efectivos para los casos en que la hepatitis C se activa (un periodo que puede oscilar entre 20 y 40 años tras la infección, en caso de activarse...), concretamente la Ribavirina combinada con Interferón, que hace desaparecer la infección totalmente en un 33% de los casos; otro 33% dejaría la infección estacionaria -sin mayores repercusiones para la salud- y del tercio restante sí puede desarrollarse una cirrosis hepática, sobretodo si el contagiado se dedica a beber coñac diariamente.
No digo que no sea una falta gravísima lo de ese anestesista, pero el modo como este grupito de infectados han tratado al resto de miles de infectados en España "sin culpa" me parece asqueroso. Nadie tiene culpa por enfermar, pero además tener el virus C no significa estar enfermo, ni mucho menos.
Lo peor es que la mayoría de estos últimos, ni siquiera saben que tienen el virus de la hepatitis C en su sangre.
Por supuesto, la que más gritaba en las manifestaciones y actos públicos, era precisamente la presidenta, que no tiene que ver con la hepatitis más que el dinero que ha ganado con ello.
Edito:
Me he perdido el final del juicio, pero parece que ha quedado suficientemente acreditado que Maeso sí pinchaba las bolsas de suero con jeringas que había utilizado previamente. Él sostiene que, como no está enfermo, no tenía por qué tomar medidas, lo cual es una burrada y más para un médico... De hecho basó su defensa en que la HVC no existe. Según Maeso la hepatitis C es un invento, no existe... En fin, algo tenía que decir.
