Psique:
Si quieres hablar de cadáveres y personas destrozadas; aquí mismo tienes algunas pero ni lo dicen ni lo dirán, y si se sabe es por comunicaciones personales. También puedes leer las cartas de guardias civiles, de familiares de víctimas asesinadas aquel 11m que han escrito agradeciendo al foro su labor.
Personalmente puedo contarte cómo se sienten algunos que tras jugarse la vida han sido insultados por los peones negros durante dos años. También de otras víctimas, familiares de muertos, que para los peones negros solo han merecido desprecio.
Siempre se está a tiempo de rectificar.
Incluso puedes leer la carta de agradecimiento que escribió Olga para DL, sus vivencias entre muertos, heridos y sus familias y las opiniones unánimes de todos ellos sobre la inmensa humanidad de esa mujer. Particularmente sobre cómo asumió un trabajo extra, que no le correspondía, para ayudar directamente en la asistencia, información e indemnizaciones a las víctimas. Todo eso desde el día 11 tocando con sus manos un infierno dantesco.
El kilo de lágrimas sigue sin tener precio.
Nada de lo anterior tiene que ver con lo que le decía a Rufino M, y no eran cualquier indeseable, eran "unos más que probados indeseables y presuntos asesinos terroristas" cuya condena -certificando su trabajo- harán tres jueces.
Saludos.
Si quieres hablar de cadáveres y personas destrozadas; aquí mismo tienes algunas pero ni lo dicen ni lo dirán, y si se sabe es por comunicaciones personales. También puedes leer las cartas de guardias civiles, de familiares de víctimas asesinadas aquel 11m que han escrito agradeciendo al foro su labor.
Personalmente puedo contarte cómo se sienten algunos que tras jugarse la vida han sido insultados por los peones negros durante dos años. También de otras víctimas, familiares de muertos, que para los peones negros solo han merecido desprecio.
Siempre se está a tiempo de rectificar.
Incluso puedes leer la carta de agradecimiento que escribió Olga para DL, sus vivencias entre muertos, heridos y sus familias y las opiniones unánimes de todos ellos sobre la inmensa humanidad de esa mujer. Particularmente sobre cómo asumió un trabajo extra, que no le correspondía, para ayudar directamente en la asistencia, información e indemnizaciones a las víctimas. Todo eso desde el día 11 tocando con sus manos un infierno dantesco.
El kilo de lágrimas sigue sin tener precio.
Nada de lo anterior tiene que ver con lo que le decía a Rufino M, y no eran cualquier indeseable, eran "unos más que probados indeseables y presuntos asesinos terroristas" cuya condena -certificando su trabajo- harán tres jueces.
Saludos.
