08-08-2007, 07:51:36
Me desconciertan enormemente las llamadas al "respeto" derivadas de que, supuestamente, aquí se maltrata de palabra a los peones negros, a diferencia, supuestamente de nuevo, del respeto y libertad que se respira en FD.
Y me desconciertan porque he leído muchos de los hilos de FD y he presenciado baneos a "infiltrados" desérticos y reconvenciones por el mero hecho de dar una opinión incómoda, exquisitamente razonada. Por Dios, si hasta llamaron al orden en alguna ocasión a Isócrates, que escribe con guantes de muselina.
Me parece muy bien y muy respetable la sensibilidad a la que se refiere doña Psique y admito que su tono es impecablemente apacible. Espero que no se dé por aludida. Hablo en general.
Yo, por mi parte, también soy muy sensible. Y creo que mi sensibilidad también debe ser respetada. De hecho, soy hipersensible a la falta de coherencia y a la asimetría valorativa: desde que tengo uso de razón me han sacado de quicio los púgiles con mandíbula de cristal, quienes insultan y escupen como viltrotonas pero reciben como ultrajadas damiselas los esputos ajenos.
En fin, respeto las diferentes actitudes, pero la mía, igualmente respetable, me dice que, si Areán y demás se dedicasen sistemáticamente (este matiz es importante) a eyacular exabruptos masónico-progretarras-lúdicorolenses-lisérgicofálicos, yo no tardaría en afearles la conducta o simplemente en abandonar su compañía.
Y, para mí, ahí está la clave. Entiendo que son cuestiones que se prestan a muchas consideraciones morales, pero, en último extremo, elegir y mantener una determinada compañía, aunque sea en silencio, también significa algo.
Saludos.
Y me desconciertan porque he leído muchos de los hilos de FD y he presenciado baneos a "infiltrados" desérticos y reconvenciones por el mero hecho de dar una opinión incómoda, exquisitamente razonada. Por Dios, si hasta llamaron al orden en alguna ocasión a Isócrates, que escribe con guantes de muselina.
Me parece muy bien y muy respetable la sensibilidad a la que se refiere doña Psique y admito que su tono es impecablemente apacible. Espero que no se dé por aludida. Hablo en general.
Yo, por mi parte, también soy muy sensible. Y creo que mi sensibilidad también debe ser respetada. De hecho, soy hipersensible a la falta de coherencia y a la asimetría valorativa: desde que tengo uso de razón me han sacado de quicio los púgiles con mandíbula de cristal, quienes insultan y escupen como viltrotonas pero reciben como ultrajadas damiselas los esputos ajenos.
En fin, respeto las diferentes actitudes, pero la mía, igualmente respetable, me dice que, si Areán y demás se dedicasen sistemáticamente (este matiz es importante) a eyacular exabruptos masónico-progretarras-lúdicorolenses-lisérgicofálicos, yo no tardaría en afearles la conducta o simplemente en abandonar su compañía.
Y, para mí, ahí está la clave. Entiendo que son cuestiones que se prestan a muchas consideraciones morales, pero, en último extremo, elegir y mantener una determinada compañía, aunque sea en silencio, también significa algo.
Saludos.
