Protagonistas: los Oscars de la Academia...
- El resultado de las votaciones no siempre ha sido secreto. Al principio, los ganadores se daban a conocer previamente para que la prensa pudiera incluirlos esa misma noche en su última edición. En 1940, un periódico se adelantó y los anunció por la tarde, con lo que los invitados conocieron los resultados antes del banquete. Entonces se pasó al voto secreto.
- Las primeras entregas de los Oscar tuvieron lugar durante banquetes en hoteles de Los Angeles. Esa costumbre acabó en 1943: la guerra y el aumento de asistentes hizo que fuera imposible seguir celebrándolos. Desde entonces, las ceremonias se hacen en teatros.
- En 1973, Marlon Brando recibió el Oscar por El padrino, pero el actor se negó a aceptarlo porque decía que Hollywood discriminaba a la población india. Ni siquiera acudió a la ceremonia: en su lugar recogió el premio Sacheen Littlefeather, una mujer india que más tarde sería conocida en la gran pantalla como la actriz californiana Maria Cruz.
- Katharine Hepburn es la actriz más reconocida en los Oscar, con 12 nominaciones y 4 premios. Sin embargo, sólo acudió a la gala una vez, y no para recoger una estatuilla: en 1974, subió al escenario para entregar un premio honorífico al productor Lawrence Weingarten.
- Antes los presentadores pronunciaban el famoso "The winner is..." cuando abrían el sobre con el nombre del ganador. Pero desde 1988 se utiliza la frase "The Oscar goes to...".
- Tres films españoles han triunfado en los Oscar como mejor película de habla no inglesa: Volver a empezar (1982), Belle époque (1993) y Todo sobre mi madre (1999). Esta última pasará a la historia por el "Peeedrooo" de Penélope Cruz cuando descubrió a Almodóvar como ganador, y por el repaso al santoral del director manchego cuando agradeció el premio.
- Almodóvar volvió a hacer historia en 2003, cuando fue nominado al Oscar al mejor director y al mejor guión original por Hable con ella. Era la primera vez que sucedía algo similar en el cine español... Para más honra, el director se llevó el premio al mejor guión.
- En 2001, para que la gala no se alargase -la anterior duró más de cuatro horas-, la Academia anunció que premiaría al discurso más corto con un equipo de TV. Pero a Julia Roberts no le tentó esa idea, ya que cuando subió al escenario dijo: "Qué demonios, yo ya tengo tele, y como no sé si voy a volver a estar aquí arriba en toda mi vida, me voy a tomar el tiempo que necesite para agradecer el premio a quien quiera". El equipo se lo llevó Michael Dudok de Wit, que habló durante 18 segundos cuando recogió el Oscar al corto de animación.
- La cantante Björk estuvo nominada al Oscar a la mejor canción original por Bailando en la oscuridad, y actuó en la ceremonia del 2001. Acudió a la gala con un curioso vestido en forma de cisne, y en su paso por la alfombra roja se lo levantó y "puso" un huevo.
- En 1974, un espontáneo exhibicionista se lanzó al escenario de la gala tal como su madre lo trajo al mundo, algo más crecidito, eso sí, portando únicamente un signo de la paz -que por cierto no tapaba ninguna de sus vergüenzas. El presentador, David Niven, salió del apuro diciendo que lo único que había logrado el hombre era "mostrarnos sus pequeñeces". El público estalló en carcajadas...
- En 2001, el presentador Steve Martin leyó una supuesta nota del FBI en la que se decía que Tom Hanks era el responsable de las amenazas de secuestro recibidas por Russell Crowe días antes de la gala (los dos estaban nominados al mejor actor). Hanks siguió la broma, puso cara de avergonzado y le murmuró a su mujer: "Te dije que lo iban a descubrir".
- El pato Donald fue uno de los presentadores de la ceremonia en 1958. Otros personajes animados han participado también en la gala: en 2002 pudimos ver cómo algunos protagonistas de las películas de animación nominadas (Shrek, Sulley, Jimmy Neutron...) estaban sentados entre los asistentes, a la espera de saber quién de ellos se llevaba el Oscar. And the winner was... Shrek.
- Bob Hope puede ser considerado como el maestro de ceremonias por excelencia de los Oscar. Este actor y cómico posee el record de intervención en la conocida gala: la presentó nada más y nada menos que en 17 ocasiones, entre las décadas de los 40 y de los 70.
- El ventrílocuo Edgar Bergen fue uno de los pocos galardonados que recibió un Oscar con un diseño especial. Fue en 1938, cuando se le concedió un premio honorífico por su creación del muñeco cómico Charlie McCarthy. La estatuilla que le fue otorgada era de madera con la boca articulada, y eso hacía que se pudiera mover.
- También a Walt Disney le dieron un Oscar con un diseño especial en 1939: una estatuilla de tamaño real y siete miniaturas... Simbolizaban su premio honorífico por Blancanieves y los siete enanitos, en reconocimiento a la innovación que esta película de animación supuso para la gran pantalla.
- Días antes de la ceremonia del 2001, en la que Julia Roberts estaba nominada a la mejor actriz por Erin Brockovich, el Museo de Cera de Hollywood puso una réplica de un Oscar en las manos de la figura de la actriz que hay en el museo. Pero la Academia hizo retirar la estatuilla por cuestiones de copyright.
- En 2000, una remesa de 55 estatuillas fue robada de un muelle de carga semanas antes de la gala. La mayoría fueron recuperadas gracias a Willie Fulgear, un ciudadano desconocido, que las encontró cerca de un vertedero en el barrio coreano de Los Angeles. En agradecimiento, la Academia dejó asistir a Fulgear a la ceremonia como invitado especial.
- En un principio, el premio no tenía nombre, y tanto la prensa como la gente de la industria se refería a ella como "la estatuilla de la Academia", "el trofeo dorado" o "la estatuilla al mérito". Dicen que fue Margaret Herrick, bibliotecaria de la Academia y más tarde directora ejecutiva, quien "bautizó" a la figura como Oscar. Al parecer, Herrick comentó que el caballero de la espada le recordaba a su tío Oscar, y desde entonces la Academia empezó a referirse a ella de esa manera. El nombre se hizo popular en 1934, cuando Sidney Skolsky lo usó en su columna periodística para hablar del premio a la mejor actriz para Katharine Hepburn. Aunque la Academia no lo empleó de forma oficial hasta 1939.
- El resultado de las votaciones no siempre ha sido secreto. Al principio, los ganadores se daban a conocer previamente para que la prensa pudiera incluirlos esa misma noche en su última edición. En 1940, un periódico se adelantó y los anunció por la tarde, con lo que los invitados conocieron los resultados antes del banquete. Entonces se pasó al voto secreto.
- Las primeras entregas de los Oscar tuvieron lugar durante banquetes en hoteles de Los Angeles. Esa costumbre acabó en 1943: la guerra y el aumento de asistentes hizo que fuera imposible seguir celebrándolos. Desde entonces, las ceremonias se hacen en teatros.
- En 1973, Marlon Brando recibió el Oscar por El padrino, pero el actor se negó a aceptarlo porque decía que Hollywood discriminaba a la población india. Ni siquiera acudió a la ceremonia: en su lugar recogió el premio Sacheen Littlefeather, una mujer india que más tarde sería conocida en la gran pantalla como la actriz californiana Maria Cruz.
- Katharine Hepburn es la actriz más reconocida en los Oscar, con 12 nominaciones y 4 premios. Sin embargo, sólo acudió a la gala una vez, y no para recoger una estatuilla: en 1974, subió al escenario para entregar un premio honorífico al productor Lawrence Weingarten.
- Antes los presentadores pronunciaban el famoso "The winner is..." cuando abrían el sobre con el nombre del ganador. Pero desde 1988 se utiliza la frase "The Oscar goes to...".
- Tres films españoles han triunfado en los Oscar como mejor película de habla no inglesa: Volver a empezar (1982), Belle époque (1993) y Todo sobre mi madre (1999). Esta última pasará a la historia por el "Peeedrooo" de Penélope Cruz cuando descubrió a Almodóvar como ganador, y por el repaso al santoral del director manchego cuando agradeció el premio.
- Almodóvar volvió a hacer historia en 2003, cuando fue nominado al Oscar al mejor director y al mejor guión original por Hable con ella. Era la primera vez que sucedía algo similar en el cine español... Para más honra, el director se llevó el premio al mejor guión.
- En 2001, para que la gala no se alargase -la anterior duró más de cuatro horas-, la Academia anunció que premiaría al discurso más corto con un equipo de TV. Pero a Julia Roberts no le tentó esa idea, ya que cuando subió al escenario dijo: "Qué demonios, yo ya tengo tele, y como no sé si voy a volver a estar aquí arriba en toda mi vida, me voy a tomar el tiempo que necesite para agradecer el premio a quien quiera". El equipo se lo llevó Michael Dudok de Wit, que habló durante 18 segundos cuando recogió el Oscar al corto de animación.
- La cantante Björk estuvo nominada al Oscar a la mejor canción original por Bailando en la oscuridad, y actuó en la ceremonia del 2001. Acudió a la gala con un curioso vestido en forma de cisne, y en su paso por la alfombra roja se lo levantó y "puso" un huevo.
- En 1974, un espontáneo exhibicionista se lanzó al escenario de la gala tal como su madre lo trajo al mundo, algo más crecidito, eso sí, portando únicamente un signo de la paz -que por cierto no tapaba ninguna de sus vergüenzas. El presentador, David Niven, salió del apuro diciendo que lo único que había logrado el hombre era "mostrarnos sus pequeñeces". El público estalló en carcajadas...
- En 2001, el presentador Steve Martin leyó una supuesta nota del FBI en la que se decía que Tom Hanks era el responsable de las amenazas de secuestro recibidas por Russell Crowe días antes de la gala (los dos estaban nominados al mejor actor). Hanks siguió la broma, puso cara de avergonzado y le murmuró a su mujer: "Te dije que lo iban a descubrir".
- El pato Donald fue uno de los presentadores de la ceremonia en 1958. Otros personajes animados han participado también en la gala: en 2002 pudimos ver cómo algunos protagonistas de las películas de animación nominadas (Shrek, Sulley, Jimmy Neutron...) estaban sentados entre los asistentes, a la espera de saber quién de ellos se llevaba el Oscar. And the winner was... Shrek.
- Bob Hope puede ser considerado como el maestro de ceremonias por excelencia de los Oscar. Este actor y cómico posee el record de intervención en la conocida gala: la presentó nada más y nada menos que en 17 ocasiones, entre las décadas de los 40 y de los 70.
- El ventrílocuo Edgar Bergen fue uno de los pocos galardonados que recibió un Oscar con un diseño especial. Fue en 1938, cuando se le concedió un premio honorífico por su creación del muñeco cómico Charlie McCarthy. La estatuilla que le fue otorgada era de madera con la boca articulada, y eso hacía que se pudiera mover.
- También a Walt Disney le dieron un Oscar con un diseño especial en 1939: una estatuilla de tamaño real y siete miniaturas... Simbolizaban su premio honorífico por Blancanieves y los siete enanitos, en reconocimiento a la innovación que esta película de animación supuso para la gran pantalla.
- Días antes de la ceremonia del 2001, en la que Julia Roberts estaba nominada a la mejor actriz por Erin Brockovich, el Museo de Cera de Hollywood puso una réplica de un Oscar en las manos de la figura de la actriz que hay en el museo. Pero la Academia hizo retirar la estatuilla por cuestiones de copyright.
- En 2000, una remesa de 55 estatuillas fue robada de un muelle de carga semanas antes de la gala. La mayoría fueron recuperadas gracias a Willie Fulgear, un ciudadano desconocido, que las encontró cerca de un vertedero en el barrio coreano de Los Angeles. En agradecimiento, la Academia dejó asistir a Fulgear a la ceremonia como invitado especial.
- En un principio, el premio no tenía nombre, y tanto la prensa como la gente de la industria se refería a ella como "la estatuilla de la Academia", "el trofeo dorado" o "la estatuilla al mérito". Dicen que fue Margaret Herrick, bibliotecaria de la Academia y más tarde directora ejecutiva, quien "bautizó" a la figura como Oscar. Al parecer, Herrick comentó que el caballero de la espada le recordaba a su tío Oscar, y desde entonces la Academia empezó a referirse a ella de esa manera. El nombre se hizo popular en 1934, cuando Sidney Skolsky lo usó en su columna periodística para hablar del premio a la mejor actriz para Katharine Hepburn. Aunque la Academia no lo empleó de forma oficial hasta 1939.
