16-08-2007, 17:58:50
Hombre, Urodonal, he mencionado series más que a autores refiriendome a mis inicios en el cómic. Y ahí estaba Corto Maltés de Pratt. Luego he mencionado a algunos autores (Comês, Franquin, Tezuka, Otomo, Tardi, y Foster, Raimond, Cannif, Watterson, Corben, y Eisner, y Gimenez...) y tienes franceses, belgas, japoneses, italianos y al gran Carlos Gimenez, nuestro Eisner y, en mi humilde opinión, nuestro mejor autor hispano.
No pretendía avasallar con nombres de obras y autores, cada cual puede aportar su lista.
Los superheroes fueron mi puerta de entrada al mundillo (junto con los inevitables Mortadelo y Zipi y Zape), luego vendrían El Vívora, Makoki, Zona 84, Creepy y los álbunes, tanto de la escuela franco-belga (Spirou, todo Gosciny, Tintin, Blueberry) como cosas de Humanoides Asociados (Bilal, Moebius, Jodorowski) o el maravilloso Comês, también autores españoles como el citado Gimenez y "el otro" Juan Gimenez, F. de Felipe, Palacios, Beá, Beroy, Ferry, Miguelanxo Prado; italianos como Pratt, Manara (a pesar de que como guionista es penoso), Tardi; de sudamerica como Altuna, Oesterheld, Trillo, Breccia (padre e hijo), Solano López, clásicos de la strip america como Raimond, Foster, Cannif, Segar, Falk, Barry o más actuales como Joe Kubert, Frank Cho, Watterson o Jerry Scott y Jim Borgman; japoneses como Otomo, Tezuka, Urasawa, Katsura, Taniguchi...
Es cierto que sigo aficionado a los heroes en pijama, cuya evolución nunca cesa. Pero no hago ascos a nada. Mi único límite es el bolsillo y, desgraciadamente, la relación páginas-precio de los álbunes europeos es escandalosa. Y, sí, la relación calidad-precio lo compensa, pero sólo obras muy precisas me motivan para soltar más de 15 euros por 48 páginas. Actualmente sigo todo lo que puedo a Sfar y Tronheim (como se escriba), los nuevos álbunes de Gimenez y los clásicos de la tira americanos que, afortunadamente, parecen vivir una buena época.
Tampoco es que los europeos se prodiguen mucho por nuestras librerias, y hablar de una industria del cómic nacional es una utopía en este momento.
Estoy más puesto con los supers porque se han publicado cantidad de artículos en sus cómics. Los álbunes suelen venir "pelados" de extras y, a veces, no llevan ni una mísera introducción o biografía de los autores. Aún así seguro que soy de los pocos que se han "empollado" la Historia del Cómic que editó Toutain hace décadas y que, por supuesto, conservo todavía.
El hilo no es sólo mio, cada cual puede aportar su experiencia.
No pretendía avasallar con nombres de obras y autores, cada cual puede aportar su lista.
Los superheroes fueron mi puerta de entrada al mundillo (junto con los inevitables Mortadelo y Zipi y Zape), luego vendrían El Vívora, Makoki, Zona 84, Creepy y los álbunes, tanto de la escuela franco-belga (Spirou, todo Gosciny, Tintin, Blueberry) como cosas de Humanoides Asociados (Bilal, Moebius, Jodorowski) o el maravilloso Comês, también autores españoles como el citado Gimenez y "el otro" Juan Gimenez, F. de Felipe, Palacios, Beá, Beroy, Ferry, Miguelanxo Prado; italianos como Pratt, Manara (a pesar de que como guionista es penoso), Tardi; de sudamerica como Altuna, Oesterheld, Trillo, Breccia (padre e hijo), Solano López, clásicos de la strip america como Raimond, Foster, Cannif, Segar, Falk, Barry o más actuales como Joe Kubert, Frank Cho, Watterson o Jerry Scott y Jim Borgman; japoneses como Otomo, Tezuka, Urasawa, Katsura, Taniguchi...
Es cierto que sigo aficionado a los heroes en pijama, cuya evolución nunca cesa. Pero no hago ascos a nada. Mi único límite es el bolsillo y, desgraciadamente, la relación páginas-precio de los álbunes europeos es escandalosa. Y, sí, la relación calidad-precio lo compensa, pero sólo obras muy precisas me motivan para soltar más de 15 euros por 48 páginas. Actualmente sigo todo lo que puedo a Sfar y Tronheim (como se escriba), los nuevos álbunes de Gimenez y los clásicos de la tira americanos que, afortunadamente, parecen vivir una buena época.
Tampoco es que los europeos se prodiguen mucho por nuestras librerias, y hablar de una industria del cómic nacional es una utopía en este momento.
Estoy más puesto con los supers porque se han publicado cantidad de artículos en sus cómics. Los álbunes suelen venir "pelados" de extras y, a veces, no llevan ni una mísera introducción o biografía de los autores. Aún así seguro que soy de los pocos que se han "empollado" la Historia del Cómic que editó Toutain hace décadas y que, por supuesto, conservo todavía.
El hilo no es sólo mio, cada cual puede aportar su experiencia.
