Confirmo que Donatien tiene razón. La frase del silbido la pronuncia una estupenda y jovencísima Lauren Bacall en "Tener y no tener":
Conmigo no tienes que fingir. No tienes que decir nada. Si me necesitas, silba. Sabes silbar, ¿no? Sólo tienes que juntar los labios y soplar. Y yo acudiré a tu llamada.
Y, en Casablanca, otro gran diálogo:
Prefecto Renault.- ¿Y qué demonios le trajo a Casablanca?
Rick.- Mi salud. Vine a Casablanca para tomar las aguas
Prefecto Renault.- Qué aguas, qué aguas, ¿las del desierto?
Rick.- Bueno... me informaron mal.
Edito: Por cierto, la escena de La Marsellesa (ver mi avatar) es un guiño-homenaje a Jean Renoir, que hizo algo similar en una película ambientada en la 1ª Guerra Mundial (La gran ilusión, 1937)
Conmigo no tienes que fingir. No tienes que decir nada. Si me necesitas, silba. Sabes silbar, ¿no? Sólo tienes que juntar los labios y soplar. Y yo acudiré a tu llamada.
Y, en Casablanca, otro gran diálogo:
Prefecto Renault.- ¿Y qué demonios le trajo a Casablanca?
Rick.- Mi salud. Vine a Casablanca para tomar las aguas
Prefecto Renault.- Qué aguas, qué aguas, ¿las del desierto?
Rick.- Bueno... me informaron mal.
Edito: Por cierto, la escena de La Marsellesa (ver mi avatar) es un guiño-homenaje a Jean Renoir, que hizo algo similar en una película ambientada en la 1ª Guerra Mundial (La gran ilusión, 1937)
