Sigo con mi informal "Curso de cine":
Suspensión de la incredulidad.
¿Qué es la suspensión de la incredulidad?. Tanto en cine como en otros artes (comic, literatura) el término se aplica al momento en que, ya sea por la buena ambientación, la descripción de personajes y el entorno (o mundo) en que se mueven o por el conjunto de factores que conforman la obra, se consigue eliminar la sensación de incredulidad ante lo que vemos (o leemos).
Se trata de lograr crear una serie de normas propias dentro de la obra para que, una vez ceñidos a ellas, la historia se sostenga por si sola sin elementos que desentonen o provoque el rechazo del espectador por resultarle inverosímiles.
Ejemplos de buen hacer en este terreno: La primera trilogía de "Star Wars" (en la nueva trilogía se rompen normas de la anterior que desmejoran el resultado), "Blade Runner", "Alien", las películas de "El señor de los anillos" e incluso "Matrix". Todas ellas por su ambientación, sus personajes bien desarrollados, su trasfondo elaborado... hacen que nos resulten creibles (lo cual no quiere decir que nos creamos lo que vemos como posible, pero que sí lo es en "ese mundo").
Pero ojo, hay que respetar las propias normas. Nos creeremos que una nave en el espacio puede girar a esas velocidades, que pueden explotar con fuego y ruido (en el vacio), que existan magos y elfos; pero nunca nos creeremos en ese contexto de Ci-Fi la aparición de zombies necrófagos, o de una nave espacial en el de fantasía, aunque su uso en otros films pueda ser coherente.
Hay gente que detesta el cine de ciencia-ficción o el de fantasía porque dices que es "demasiado fantástico", cuando su error es precisamente ser demasiado racionales. Se trata de fantasear, de imaginar lo imposible y SOÑAR que eso pueda ocurrir.
El cine también es eso, una fábrica de sueños (la TV es lo contrario, una máquina para hacerte dormir).
En el cine de acción, en el cual a menudo se cometen excesos de credibilidad, existen pequeños trucos para que el espectador no sufra rechazo. Uno muy habitual es hacer que el protagonista se pregunte lo mismo que el espectador "¿cómo puede estar ocurriendome esto?" (a John McLane en las secuelas de "La jungla de cristal" me remito).
Otro truco en poner un rótulo al inicio que diga algo como "En un futuro cercano", ¿no resultarían más creibles los gadgets de "Misión imposible" o sobre todo una peli como "Cara a Cara" si hubieran tenido este rotulito? (creo que la primera X-men lo tenía).
Suspensión de la incredulidad.
¿Qué es la suspensión de la incredulidad?. Tanto en cine como en otros artes (comic, literatura) el término se aplica al momento en que, ya sea por la buena ambientación, la descripción de personajes y el entorno (o mundo) en que se mueven o por el conjunto de factores que conforman la obra, se consigue eliminar la sensación de incredulidad ante lo que vemos (o leemos).
Se trata de lograr crear una serie de normas propias dentro de la obra para que, una vez ceñidos a ellas, la historia se sostenga por si sola sin elementos que desentonen o provoque el rechazo del espectador por resultarle inverosímiles.
Ejemplos de buen hacer en este terreno: La primera trilogía de "Star Wars" (en la nueva trilogía se rompen normas de la anterior que desmejoran el resultado), "Blade Runner", "Alien", las películas de "El señor de los anillos" e incluso "Matrix". Todas ellas por su ambientación, sus personajes bien desarrollados, su trasfondo elaborado... hacen que nos resulten creibles (lo cual no quiere decir que nos creamos lo que vemos como posible, pero que sí lo es en "ese mundo").
Pero ojo, hay que respetar las propias normas. Nos creeremos que una nave en el espacio puede girar a esas velocidades, que pueden explotar con fuego y ruido (en el vacio), que existan magos y elfos; pero nunca nos creeremos en ese contexto de Ci-Fi la aparición de zombies necrófagos, o de una nave espacial en el de fantasía, aunque su uso en otros films pueda ser coherente.
Hay gente que detesta el cine de ciencia-ficción o el de fantasía porque dices que es "demasiado fantástico", cuando su error es precisamente ser demasiado racionales. Se trata de fantasear, de imaginar lo imposible y SOÑAR que eso pueda ocurrir.
El cine también es eso, una fábrica de sueños (la TV es lo contrario, una máquina para hacerte dormir).
En el cine de acción, en el cual a menudo se cometen excesos de credibilidad, existen pequeños trucos para que el espectador no sufra rechazo. Uno muy habitual es hacer que el protagonista se pregunte lo mismo que el espectador "¿cómo puede estar ocurriendome esto?" (a John McLane en las secuelas de "La jungla de cristal" me remito).
Otro truco en poner un rótulo al inicio que diga algo como "En un futuro cercano", ¿no resultarían más creibles los gadgets de "Misión imposible" o sobre todo una peli como "Cara a Cara" si hubieran tenido este rotulito? (creo que la primera X-men lo tenía).
