Pero que conste que a mí se me ha llamado Rotundo, Rufino, Ronino, Rodindo, Onidor, Odinor, Inodoro y Ordinor.
Por no hablar de El Justi y sus Orino o Mónica-Farro y sus Cacanindo.
Por no hablar de El Justi y sus Orino o Mónica-Farro y sus Cacanindo.
