Más cuestiones técnicas.
Fuera de toda una serie de definiciones artísticas, filosóficas o estilísticas ha que definir al cine como lo que realmente es: una serie de imágenes (los fotogramas) que proyectados sobre una pantalla dan sensación de movimiento y una banda sonora para formar la fusión entre imagen y sonido.
![[Image: filmifa1.jpg]](http://img394.imageshack.us/img394/3221/filmifa1.jpg)
La velocidad de proyección es de 24 fotogramas por segundo, esto es debido a lo que se conoce como persistencia de la visión. El ojo humano procesa 24 imágenes en un segundo para captar los movimientos. Este es el motivo por el que no se ve el batir de alas de un colibrí, el ojo no puede procesarlo. También es la razón por la que en el cine de animación se hacen 24 dibujos por segundo (en ocasiones para abaratar se hacen menos y se duplican), o el motivo de que las películas mudas parezcan aceleradas (las cámara entonces no captaban tantos fotogramas en un segundo) y sobre todo es la razón por la que el cine en TV no se ve bien. En la televisión se emiten 25 imágenes por segundo, por lo que las películas están un poco aceleradas, esto no es demasiado perceptible, pero es la causa de que en los Western las ruedas de los carros giren hacia atrás o que duren unas decenas de segundos menos cuando las vemos en tv a cuando las vimos en el cine (excluyendo cortes publicitarios, por supuesto).
La película propiamente dicha está formada por una serie de rollos de celuloide con los citados fotogramas (en positivo, como las diapositivas) y una banda sonora que un convertidor óptico transforma en ondas sonoras.
Actualmente dicha banda sonora viene en formato digital lo que posibilita los múltiples formatos de gran calidad que existen actualmente (Dolby, surround, THX).
Igualmente se empieza a hacer viable la posibilidad de convertir todo el formato cinematográfico a soporte digital, con lo cual no existirían rollos de película y la información se daría a unos proyectores digitales directamente desde un disco duro (como los retroproyectores domésticos).
Esto abarataría los costes de distribución ya que no se tendrían que realizar copias de las películas para cada sala (proceso carísimo) y simplemente se podrían distribuir mediante Internet o redes propias.
Ya existen algunas salas que emplean este sistema, pero de momento son pocas.
Del mismo modo ya se ha comenzado a rodar películas empleando cámaras digitales y sin emplear celuloide, lo que hace que luego sea más sencillo y barato realizar retoques digitalmente o añadir efectos especiales, después se convierten a formato analógico para su proyección en salas convencionales. En el futuro todos los proyectores tendrán que ser digitales (aunque conservando compatibilidad con los analógicos) y las películas o serán rodadas en ese formato o se convertirán a posteriori. Esto abaratará enormemente los costes de distribución ya que en lugar de hacer X positivos de la película, sistema muy caro, y distribuirlos por X cines bastará con solicitarlo a las distribuidoras y estas nos harán llegar la película vía intranet con coste casi nulo.
Esto permitirá que el cine español, lastrado siempre por el número de copias para minimizar pérdidas, pueda llegar a cualquier cine que lo desee e incluso que los cines ofrezcan muchas más variedad de películas en diferentes salas y horarios.
Fuera de toda una serie de definiciones artísticas, filosóficas o estilísticas ha que definir al cine como lo que realmente es: una serie de imágenes (los fotogramas) que proyectados sobre una pantalla dan sensación de movimiento y una banda sonora para formar la fusión entre imagen y sonido.
![[Image: filmifa1.jpg]](http://img394.imageshack.us/img394/3221/filmifa1.jpg)
La velocidad de proyección es de 24 fotogramas por segundo, esto es debido a lo que se conoce como persistencia de la visión. El ojo humano procesa 24 imágenes en un segundo para captar los movimientos. Este es el motivo por el que no se ve el batir de alas de un colibrí, el ojo no puede procesarlo. También es la razón por la que en el cine de animación se hacen 24 dibujos por segundo (en ocasiones para abaratar se hacen menos y se duplican), o el motivo de que las películas mudas parezcan aceleradas (las cámara entonces no captaban tantos fotogramas en un segundo) y sobre todo es la razón por la que el cine en TV no se ve bien. En la televisión se emiten 25 imágenes por segundo, por lo que las películas están un poco aceleradas, esto no es demasiado perceptible, pero es la causa de que en los Western las ruedas de los carros giren hacia atrás o que duren unas decenas de segundos menos cuando las vemos en tv a cuando las vimos en el cine (excluyendo cortes publicitarios, por supuesto).
La película propiamente dicha está formada por una serie de rollos de celuloide con los citados fotogramas (en positivo, como las diapositivas) y una banda sonora que un convertidor óptico transforma en ondas sonoras.
Actualmente dicha banda sonora viene en formato digital lo que posibilita los múltiples formatos de gran calidad que existen actualmente (Dolby, surround, THX).
Igualmente se empieza a hacer viable la posibilidad de convertir todo el formato cinematográfico a soporte digital, con lo cual no existirían rollos de película y la información se daría a unos proyectores digitales directamente desde un disco duro (como los retroproyectores domésticos).
Esto abarataría los costes de distribución ya que no se tendrían que realizar copias de las películas para cada sala (proceso carísimo) y simplemente se podrían distribuir mediante Internet o redes propias.
Ya existen algunas salas que emplean este sistema, pero de momento son pocas.
Del mismo modo ya se ha comenzado a rodar películas empleando cámaras digitales y sin emplear celuloide, lo que hace que luego sea más sencillo y barato realizar retoques digitalmente o añadir efectos especiales, después se convierten a formato analógico para su proyección en salas convencionales. En el futuro todos los proyectores tendrán que ser digitales (aunque conservando compatibilidad con los analógicos) y las películas o serán rodadas en ese formato o se convertirán a posteriori. Esto abaratará enormemente los costes de distribución ya que en lugar de hacer X positivos de la película, sistema muy caro, y distribuirlos por X cines bastará con solicitarlo a las distribuidoras y estas nos harán llegar la película vía intranet con coste casi nulo.
Esto permitirá que el cine español, lastrado siempre por el número de copias para minimizar pérdidas, pueda llegar a cualquier cine que lo desee e incluso que los cines ofrezcan muchas más variedad de películas en diferentes salas y horarios.
