Quote:El idiota vivía en un mundo negro y gris, matizado por los relámpagos blancos del hambre y las llamas vacilantes del miedo. Llevaba ropas gastadas y rotas. Aquí asomaba una tibia, afilada como un frío cincel, y allí, en la camisa agujereada, se veían unas costillas como dedos de un puño. Era alto y chato, de mirada serena y rostro inexpresivo.Más que humano- Thedore Sturgeon.
Los hombres se apartaban de él; las mujeres evitaban mirarlo; los niños se detenían y lo observaban. El idiota no se preocupaba; nada esperaba de ellos. Cuando el relámpago lo hería, lo alimentaban. Cuando no podía alimentarse por sus propios medios, o cuando podía qiuedarse sin comer, lo alimentaban. Cuando no podía alimentarse por sus propios medios, o cuando no podía quedarse sin comer, lo alimentaba la primera persona que se le cruzase en el camino. El idiota no sabía por qué, pero no se sorprendía. No mendigaba. Se detenía y esperaba, simplemente. Alguien lo miraba a los ojos y en la mano del idiota aparecía una moneda. Comía, y su benefactor se apresuraba a irse, aturdido y sin comprender. A veces, nerviosamente, le hablaban; hablaban de él entre ellos. El idiota oía los sonidos, pero no los entendía. Vivía apartado en algún lugar secreto de sí mismo. (El pequeño eslabón que une las palabras y su significado estaba roto.)( Su vista era excelente. Distinguía con rapidez una sonrisa de un gesto colérico; pero nada impresiona a una criatura que carece de simpatía afectiva. Nunca había reído y nunca se había enojado, y no podía comprender la alegría o la ira de los demás. El miedo le obligaba a mantener el cuerpo ágil y dispuesto. Nada presentía sin embargo. El bastón que se levantaba, la piedra que venía por el aire lo encontraban desprevenido. Pero reaccionaba ante los golpes. Huía hasta que los golpes cesaban. Huía así de las tormentas, los derrumbes, los hombres, los perros, el tránsito y el hambre.
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