06-09-2007, 19:56:05
Lior Wrote:Lo digo, castigador, por el odio tan visceral (tan evidente) que todos (o la extensísima mayoría) los peones profesan a la figura política de ZP y por extensión a toda persona que ellos sospechen no compartan ese odio tan profundo. Lo dijo hace mucho tiempo Amles (a la que echo de menos, por cierto). El nexo de unión de los peones es ese profundo odio por ZP, o por lo idea de "progre" que ellos tienen metida en la cabeza. El odio profundo al adversario que dice Areán y que es tan evidente.Personalmente creo que es más por la estructura de la comunicación en Internet que algo real. Es más fácil formarse una imagen a la que vapulear sin descanso, que vapulearla de verdad. Internet es perfecto para eso. De todas formas fuera de lo que es la conspiranoia cualquier discusión en la que parece que vayan a surgir pronto una auténtica guerra se ven en todas partes. Sólo tienes que pasarte por Barrapunto y ver a windowseros, maqueros y linuxeros, sacándose los ojos mutuamente, por cosas banales.
El cómo mezclan el atentado terrorista con ese odio, con política, con cosideraciones de caracter moral... esa mezcla pastosa de la que está hecho el conspiracionismo patrio...
Esto es otra banalización cualquiera. Sentirse uno heroe por un día en la comodidad de tu salón, pensar que salvas el mundo por escribir en tu blog que ZP está loco o que Aznar es un asesino, y claro con 80millones de blogs llenos de estupideces parece que acojona cuando se juntan 3 o 4. Pero el mundo de Internet en realidad es muy gregario. Las redes sociales suelen estar formadas en realidad por muy pocos usuarios que se han hecho con el "poder" en base a lo comunmente aceptado en su comunidad, pero claro, lo comunmente aceptado por una comunidad suelen ser cosas muy generales y a veces ambiguas, con lo que al final sólo pueden subir quienes parecen que defienden las cosas con más fuerza. Cuando ocurre eso, sucede que gente quizá razonable, por no meterse en follones pues no hace nada y va a su bola, aunque nunca renuncian(en el caso de comunidades políticas), a criticar a los de enfrente por no defender la libertad o cosas así.
En fin, que vamos, ese odio es más artificial y más por la busqueda de un placer vanidoso que otra cosa.
