16-09-2007, 18:11:12
Psique:
Yo creo que además de acatar la sentencia hay que confiar en que la sentencia será la adecuada. Y que si no lo es, el Supremo la enmendará. Estos principios elementales de confianza en el Estado de Derecho es lo que siempre hemos echado a faltar entre sus correligionarios. Porque no tiene sentido hacer manifestaciones si uno tiene confianza en que el Estado de Derecho funcionará adecuadamente. Los sacrificios al Dios Sol se hacen por miedo de que no salga por la mañana; si uno confía en que lo hará, el sacrificio carece de sentido.
Entiendo por tanto la impaciencia de algunas personas por aquí sobre su ambigüedad. Lo que procedería, en su caso, es decir: "hombre, tenía dudas, pero ahora que ha salido la sentencia, se han aclarado todas, o al menos las más relevantes". Hay personas aquí que dudan que usted sea capaz de dicho ejercicio intelectual, totalmente distinto de acatar la sentencia, porque acatar es un acto de disciplina, convencerse de que el tribunal tiene razón es un acto epistemológico.
Yo creo que usted puede hacerlo. Pero creo también que tiene usted lazos emocionales fortísimos con personas, como Rufino, que serán incapaces de hacerlo. Y entonces tendrá usted que decidir. Tendrá que decirles a sus amigos que ya no es un Peón. O tendrá que decirnos a nosotros que, a pesar de todo lo que hemos argumentado, seguirá siendo un Peón. Lo primero es mucho más difícil que lo segundo. ¿Será capaz de hacerlo?
Yo creo que además de acatar la sentencia hay que confiar en que la sentencia será la adecuada. Y que si no lo es, el Supremo la enmendará. Estos principios elementales de confianza en el Estado de Derecho es lo que siempre hemos echado a faltar entre sus correligionarios. Porque no tiene sentido hacer manifestaciones si uno tiene confianza en que el Estado de Derecho funcionará adecuadamente. Los sacrificios al Dios Sol se hacen por miedo de que no salga por la mañana; si uno confía en que lo hará, el sacrificio carece de sentido.
Entiendo por tanto la impaciencia de algunas personas por aquí sobre su ambigüedad. Lo que procedería, en su caso, es decir: "hombre, tenía dudas, pero ahora que ha salido la sentencia, se han aclarado todas, o al menos las más relevantes". Hay personas aquí que dudan que usted sea capaz de dicho ejercicio intelectual, totalmente distinto de acatar la sentencia, porque acatar es un acto de disciplina, convencerse de que el tribunal tiene razón es un acto epistemológico.
Yo creo que usted puede hacerlo. Pero creo también que tiene usted lazos emocionales fortísimos con personas, como Rufino, que serán incapaces de hacerlo. Y entonces tendrá usted que decidir. Tendrá que decirles a sus amigos que ya no es un Peón. O tendrá que decirnos a nosotros que, a pesar de todo lo que hemos argumentado, seguirá siendo un Peón. Lo primero es mucho más difícil que lo segundo. ¿Será capaz de hacerlo?
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
