¡Manga!
¿Qué es un manga? Sencillamente es la palabra japonesa empleada para designar a una historieta, un tebeo, un cómic.
Japón es uno de los pocos países en los cuales la edición de cómic se ha convertido en una industria capaz de competir mano a mano con las editoriales de libros, el cine o la televisión.
En Japón se publica y se consume mucho manga, las cifras son millonarias y harían palidecer de envidia a cualquier editor de otro país. Los mangas se publican en revistas de tamaño, grosor y calidad de papel similares a una guía telefónica. Miles de páginas con diversas series, unas con historias autoconclusivas y otras serializadas durante años.
Hay mangas para todos los públicos, infantiles, eróticos, decididamente pornográficos (hentai), para amas de casa, para jubilados, para oficinistas, para amantes del deporte, para homosexuales, románticos, de aventuras, de artes marciales...
Los japoneses compran sus mangas a precios irrisorios y una vez leídos directamente los tiran o los dejan "olvidados" para que otro lo aproveche. Nadie colecciona mangas dado el volumen de espacio que ocupan y que, además, son de periodicidad semanal.
Lo que se hace es que las series más populares son recopiladas en pequeños tomos de entre 200 y 500 páginas y estos sí son coleccionados y vendidos incluso en las librerías comunes con ventas multimillonarias.
Las series más vendidas suelen ser reconvertidas a la televisión ya sea en series de animación (anime) o con actores de carne y hueso. Incluso se publican novelas y se hacen obras teatrales y musicales. Algo inaudito en nuestro país.
En nuestro país la edición de manga empezó a finales de los 80 arrastrados por el éxito sin precedentes de la serie de anime "Bola de dragón" basada en el manga homónimo de Akira Toriyama. Aunque ya se habían publicado algunas obras de manga anteriormente esta fue la punta de lanza las introduciría en nuestro país.
Los mangas tienen ciertas peculiaridades que hay que tener en cuenta:
1. Se editan generalmente en sentido de lectura japonés. Esto es se empiezan a leer desde la última página y las viñetas y bocadillos han de seguirse de derecha a izquierda. Afortunadamente el interior de los bocadillos sigue la lectura occidental o el desmadre sería mayúsculo.
Esto es debido a que los japoneses leen de esta manera y, del mismo modo, colocan las viñetas en este orden. En un principio las editoriales tomaron la decisión de adaptar los mangas al sentido de lectura occidental invirtiendo las páginas como si de un espejo se tratara. Pero muchos autores japoneses mostraron su disconformidad ya que lo veían como una alteración a su obra. Como también sale más barato editar tal y como viene de japón las editoriales, poco a poco, tomaron la decisión de dejar las planchas tal y como estaban.
Los lectores pronto se han habituado y es raro encontrar obras editadas en sentido occidental.
2. Las onomatopeyas no se traducen. Los japoneses tienen multitud de onomatopeyas para todo, desde el sonido del aceite en una sartén al crujir de las hojas. Generalmente estas onomatopeyas van integradas dentro del dibujo fuera de globos de diálogo y su retoque supone un gran esfuerzo para las editoriales que encarecería demasiado el producto final. Así que se dejan tal cual. Si lees un manga y encuentras todo tipo de caracteres japoneses en sus viñetas ya sabes que se tratan de sonidos ambientales.
3. Los mangas tienen una narrativa muy diferente a la tradicional de occidente. Son muchísimo más cinematográficos y dosifican las elipsis de manera totalmente diferente. No es raro encontrar páginas y páginas de personajes que simplemente caminan por un pasillo o peleas y enfrentamientos deportivos que se alargan varios tomos. Por eso su edición inicial en nuestro país en pequeños cómics de entre 48 y 64 páginas fueron un fracaso. Era frustrante acabar un manga en 5 minutos en los que apenas había avanzado la historia.
4. La temática es muy variada. Hay mangas de deportes, aventuras, artes marciales, costumbristas, históricos, de ciencia ficción, terror, romance, pornográficos, humorísticos (sobre el humor japonés habría mucho que hablar), de robots, médicos... Presentan historias donde los personajes suelen ser muy competitivos en constante lucha por llegar a la cima de sus objetivos. Algo muy frecuente en la misma sociedad japonesa.
5. Los mangas para adultos están censurados. Si bien los japoneses abordan el sexo sin ningún tipo de tabúes ni restricciones, a la hora de editar los mangas existe una férrea censura que prohíbe la exibición de órganos genitales. Estos aparecen tapados con bandas blancas, ennegrecidos o digitalizados. En sus ediciones en otros países esta censura puede venir eliminada pero allí no los verás tan explícitos.
6. Los mangas de éxito pueden eternizarse. Dragon Ball es el epítome de obra que devora a su autor. Concebida para unas pocas entregas, tras su éxito, fue prolongada durante años perdiendo gran parte de su gracia original y provocando una grave crisis artística en el autor que aún no ha vuelto a disfrutar de un éxito similar. No es el único caso, la autora Rumiko Takahashi prolongó su manga Ranma 1/2 hasta que decidió cerrarlo abruptamente y sin cerrar la eterna trama amorosa de sus protagonistas.
Los mangakas (autores de manga) son venerados en su país como auténticas estrellas, algunos tienen asistentes que incluso les realizan las tareas de la casa para que puedan cumplir su cuota de páginas. Existen casos de autores que, al salir del país, seguían dibujando en el trayecto al aeropuerto para entregar sus últimas páginas al editor de turno. ¡Increíble!
7. Los mangas son en blanco y negro. Salvo algunas páginas en algunos tomos el resto siempre serán en blanco y negro. Algunos autores emplean tramas y otros puedes usar grises pero el color no será la norma.
.......
Actualmente el manga vive en nuestro país un momento especialmente dulce, multitud de editoriales inundan nuestras librerías superando en producción y ventas a los tradicionales superheroes, no digamos a los álbumes europeos. Los salones del manga superan en visitantes a los de cómic y su público es mucho más entregado y fanático, con concursos de disfraces (cosplay) o karaoke. La edición de anime también es importante y su presencia en internet apabullante con numerosas asociaciones que cuelgan episodios subtitulados (fansubs) de series que aún no han salido en nuestro país (y muchas nunca llegarán).
Su presencia en Europa y Estados Unidos es tan importante que muchas editoriales autóctonas ven peligrar su mercado. Prueba de ello es el horrible álbum de Asterix "El cielo se nos cae encima" donde un decrépito Uderzo hace llegar un extraterrestre mezcla entre ratón Mickey, teletubbie y personaje de anime a la aldea gala. Auténtica pataleta del autor frente a la pérdida de ventas del cómic franco-belga frente al gigante nipón.
Sobre obras es difícil hacer recomendaciones sin conocer los géneros favoritos de cada uno. Dada la enorme cantidad de manga editado en nuestro país yo mismo he tenido que ser extremadamente selectivo por lo que hay muchas obras que desconozco. Sin embargo si tuviera que hacer unas recomendaciones serian: Akira de Katsuhiro Otomo, Maison Ikokku de Rumiko Takahashi, Monter y 20th Century Boys de Naoki Urasawa, Adolf, Buda, El Árbol Que Da Sombra y Black Jack del maestro Tezuka el Dios del manga, Say Hello to Black Jack de Syuho Sato, Zetman de Masakazu Katsura, Dragon Head de Menetarô Mochizuki, Subaru de Masahito Soda, La espada del Inmortal de Hiroaki Samura, Gantz de Hiroya Oku, Vagabound de Takehiko Inoue , Lone Wolf and cub de Kazuo Koike y Goseki Kojima o la última edición de Dragon Ball. Aunque hay mucho y variado donde elegir.
¿Qué es un manga? Sencillamente es la palabra japonesa empleada para designar a una historieta, un tebeo, un cómic.
Japón es uno de los pocos países en los cuales la edición de cómic se ha convertido en una industria capaz de competir mano a mano con las editoriales de libros, el cine o la televisión.
En Japón se publica y se consume mucho manga, las cifras son millonarias y harían palidecer de envidia a cualquier editor de otro país. Los mangas se publican en revistas de tamaño, grosor y calidad de papel similares a una guía telefónica. Miles de páginas con diversas series, unas con historias autoconclusivas y otras serializadas durante años.
Hay mangas para todos los públicos, infantiles, eróticos, decididamente pornográficos (hentai), para amas de casa, para jubilados, para oficinistas, para amantes del deporte, para homosexuales, románticos, de aventuras, de artes marciales...
Los japoneses compran sus mangas a precios irrisorios y una vez leídos directamente los tiran o los dejan "olvidados" para que otro lo aproveche. Nadie colecciona mangas dado el volumen de espacio que ocupan y que, además, son de periodicidad semanal.
Lo que se hace es que las series más populares son recopiladas en pequeños tomos de entre 200 y 500 páginas y estos sí son coleccionados y vendidos incluso en las librerías comunes con ventas multimillonarias.
Las series más vendidas suelen ser reconvertidas a la televisión ya sea en series de animación (anime) o con actores de carne y hueso. Incluso se publican novelas y se hacen obras teatrales y musicales. Algo inaudito en nuestro país.
En nuestro país la edición de manga empezó a finales de los 80 arrastrados por el éxito sin precedentes de la serie de anime "Bola de dragón" basada en el manga homónimo de Akira Toriyama. Aunque ya se habían publicado algunas obras de manga anteriormente esta fue la punta de lanza las introduciría en nuestro país.
Los mangas tienen ciertas peculiaridades que hay que tener en cuenta:
1. Se editan generalmente en sentido de lectura japonés. Esto es se empiezan a leer desde la última página y las viñetas y bocadillos han de seguirse de derecha a izquierda. Afortunadamente el interior de los bocadillos sigue la lectura occidental o el desmadre sería mayúsculo.
Esto es debido a que los japoneses leen de esta manera y, del mismo modo, colocan las viñetas en este orden. En un principio las editoriales tomaron la decisión de adaptar los mangas al sentido de lectura occidental invirtiendo las páginas como si de un espejo se tratara. Pero muchos autores japoneses mostraron su disconformidad ya que lo veían como una alteración a su obra. Como también sale más barato editar tal y como viene de japón las editoriales, poco a poco, tomaron la decisión de dejar las planchas tal y como estaban.
Los lectores pronto se han habituado y es raro encontrar obras editadas en sentido occidental.
2. Las onomatopeyas no se traducen. Los japoneses tienen multitud de onomatopeyas para todo, desde el sonido del aceite en una sartén al crujir de las hojas. Generalmente estas onomatopeyas van integradas dentro del dibujo fuera de globos de diálogo y su retoque supone un gran esfuerzo para las editoriales que encarecería demasiado el producto final. Así que se dejan tal cual. Si lees un manga y encuentras todo tipo de caracteres japoneses en sus viñetas ya sabes que se tratan de sonidos ambientales.
3. Los mangas tienen una narrativa muy diferente a la tradicional de occidente. Son muchísimo más cinematográficos y dosifican las elipsis de manera totalmente diferente. No es raro encontrar páginas y páginas de personajes que simplemente caminan por un pasillo o peleas y enfrentamientos deportivos que se alargan varios tomos. Por eso su edición inicial en nuestro país en pequeños cómics de entre 48 y 64 páginas fueron un fracaso. Era frustrante acabar un manga en 5 minutos en los que apenas había avanzado la historia.
4. La temática es muy variada. Hay mangas de deportes, aventuras, artes marciales, costumbristas, históricos, de ciencia ficción, terror, romance, pornográficos, humorísticos (sobre el humor japonés habría mucho que hablar), de robots, médicos... Presentan historias donde los personajes suelen ser muy competitivos en constante lucha por llegar a la cima de sus objetivos. Algo muy frecuente en la misma sociedad japonesa.
5. Los mangas para adultos están censurados. Si bien los japoneses abordan el sexo sin ningún tipo de tabúes ni restricciones, a la hora de editar los mangas existe una férrea censura que prohíbe la exibición de órganos genitales. Estos aparecen tapados con bandas blancas, ennegrecidos o digitalizados. En sus ediciones en otros países esta censura puede venir eliminada pero allí no los verás tan explícitos.
6. Los mangas de éxito pueden eternizarse. Dragon Ball es el epítome de obra que devora a su autor. Concebida para unas pocas entregas, tras su éxito, fue prolongada durante años perdiendo gran parte de su gracia original y provocando una grave crisis artística en el autor que aún no ha vuelto a disfrutar de un éxito similar. No es el único caso, la autora Rumiko Takahashi prolongó su manga Ranma 1/2 hasta que decidió cerrarlo abruptamente y sin cerrar la eterna trama amorosa de sus protagonistas.
Los mangakas (autores de manga) son venerados en su país como auténticas estrellas, algunos tienen asistentes que incluso les realizan las tareas de la casa para que puedan cumplir su cuota de páginas. Existen casos de autores que, al salir del país, seguían dibujando en el trayecto al aeropuerto para entregar sus últimas páginas al editor de turno. ¡Increíble!
7. Los mangas son en blanco y negro. Salvo algunas páginas en algunos tomos el resto siempre serán en blanco y negro. Algunos autores emplean tramas y otros puedes usar grises pero el color no será la norma.
.......
Actualmente el manga vive en nuestro país un momento especialmente dulce, multitud de editoriales inundan nuestras librerías superando en producción y ventas a los tradicionales superheroes, no digamos a los álbumes europeos. Los salones del manga superan en visitantes a los de cómic y su público es mucho más entregado y fanático, con concursos de disfraces (cosplay) o karaoke. La edición de anime también es importante y su presencia en internet apabullante con numerosas asociaciones que cuelgan episodios subtitulados (fansubs) de series que aún no han salido en nuestro país (y muchas nunca llegarán).
Su presencia en Europa y Estados Unidos es tan importante que muchas editoriales autóctonas ven peligrar su mercado. Prueba de ello es el horrible álbum de Asterix "El cielo se nos cae encima" donde un decrépito Uderzo hace llegar un extraterrestre mezcla entre ratón Mickey, teletubbie y personaje de anime a la aldea gala. Auténtica pataleta del autor frente a la pérdida de ventas del cómic franco-belga frente al gigante nipón.
Sobre obras es difícil hacer recomendaciones sin conocer los géneros favoritos de cada uno. Dada la enorme cantidad de manga editado en nuestro país yo mismo he tenido que ser extremadamente selectivo por lo que hay muchas obras que desconozco. Sin embargo si tuviera que hacer unas recomendaciones serian: Akira de Katsuhiro Otomo, Maison Ikokku de Rumiko Takahashi, Monter y 20th Century Boys de Naoki Urasawa, Adolf, Buda, El Árbol Que Da Sombra y Black Jack del maestro Tezuka el Dios del manga, Say Hello to Black Jack de Syuho Sato, Zetman de Masakazu Katsura, Dragon Head de Menetarô Mochizuki, Subaru de Masahito Soda, La espada del Inmortal de Hiroaki Samura, Gantz de Hiroya Oku, Vagabound de Takehiko Inoue , Lone Wolf and cub de Kazuo Koike y Goseki Kojima o la última edición de Dragon Ball. Aunque hay mucho y variado donde elegir.
