21-09-2006, 10:19:04
Repito una idea de otro post. Todos "queremos saber". Muy bien, muy bien. Si se dice: "he aquí una discrepancia", "he aquí un pequeño supuesto error", "¿Podrían aclarárnoslo, por favor?". ¿Dónde está el problema?. No lo hay, perfecto, hablemos civilizadamente y discutamos esto y lo otro. Pero, señores, esto no es lo que hacen Del Pino, Pedro Jota y sus adeptos, por mucho que luego se refugien en el manto del "sólo quiero saber" con tono inocente. Cuando, sin conocer todas las circunstancias del caso se titulan artículos a primera plana: "Interior falsificó" o "la declaración de tal o cual testigo fue manipulada", etc., se están haciendo imputaciones gravísimas y hay que ser consecuente.
¿Cómo se puede afirmar con tanta temeridad que el informe está falsificado partiendo úicamente de los datos que nos ofrece El Mundo? ¿Desde cuándo un borrador es "el informe"? No digo que lo primero fuera sólo un borrador. No lo sé. Ellos tampoco. Pero sin saber cosas tan elementales no puede uno escupir al viento lo primero que se le pasa por la cabeza.
Yo trabajo en un Tribunal internacional y puedo, por experiencia, haceros una analogía (aunque cualquier otra vale): cada juez tiene su gabinete, con varios letrados que le asisten. Las sentencias las escriben físicamente los letrados siguiendo las orientaciones del juez y luego éste las firma. Antes de la firma definitiva, existen múltiples versiones ("borradores) que pueden diferir mucho entre sí. El "jefe", o sea, en mi ejemplo, el Juez, es el que decide quitar, poner o retocar. A veces cambia incluso el sentido del fallo. Pero "sentencia" sólo hay una: la definitiva. ¿Qué haría Pedro Jota si cayese en sus manos una versión inicial de una sentencia y la comparase con la publicada? ¿Hablaría de una falsificación? ¿Habría que meter en la cárcel al juez por no haber dado un documento definitivo desde el primer momento?
Yo no sé lo que ha pasado en el caso de los informes de marras. Pero, insisto, ellos tampoco lo saben. Y no se limitan a preguntar, como podemos preguntar nosotros tranquilamente desde aquí. Si así fuera, una vez mas NO PROBLEM!!!. Pero no es eso lo que hacen. No preguntan. Acusan y muy gravemente. Y lo que es peor, cuando se equivocan, no rectifican.
Yo también quiero saber, por eso ¡¡dejo trabajar a la justicia!!.
¿Cómo se puede afirmar con tanta temeridad que el informe está falsificado partiendo úicamente de los datos que nos ofrece El Mundo? ¿Desde cuándo un borrador es "el informe"? No digo que lo primero fuera sólo un borrador. No lo sé. Ellos tampoco. Pero sin saber cosas tan elementales no puede uno escupir al viento lo primero que se le pasa por la cabeza.
Yo trabajo en un Tribunal internacional y puedo, por experiencia, haceros una analogía (aunque cualquier otra vale): cada juez tiene su gabinete, con varios letrados que le asisten. Las sentencias las escriben físicamente los letrados siguiendo las orientaciones del juez y luego éste las firma. Antes de la firma definitiva, existen múltiples versiones ("borradores) que pueden diferir mucho entre sí. El "jefe", o sea, en mi ejemplo, el Juez, es el que decide quitar, poner o retocar. A veces cambia incluso el sentido del fallo. Pero "sentencia" sólo hay una: la definitiva. ¿Qué haría Pedro Jota si cayese en sus manos una versión inicial de una sentencia y la comparase con la publicada? ¿Hablaría de una falsificación? ¿Habría que meter en la cárcel al juez por no haber dado un documento definitivo desde el primer momento?
Yo no sé lo que ha pasado en el caso de los informes de marras. Pero, insisto, ellos tampoco lo saben. Y no se limitan a preguntar, como podemos preguntar nosotros tranquilamente desde aquí. Si así fuera, una vez mas NO PROBLEM!!!. Pero no es eso lo que hacen. No preguntan. Acusan y muy gravemente. Y lo que es peor, cuando se equivocan, no rectifican.
Yo también quiero saber, por eso ¡¡dejo trabajar a la justicia!!.
