11-10-2007, 17:19:31
Corría el año de 2007, cuando, en las postrimerías de octubre, los togados de la Audiencia Nacional dictaron la muy esperada sentencia que mantenía en vilo a unos (con el alma encogida) y a otros (con la conciencia renegrida y mortificada), en relación con los luctuosos acontecimientos de los que un partido felón se sirvió con aleve indecencia para alcanzar los laureles de unas magistraturas que jamás debieron haber ocupado...
etc...
No sé, a éste no le tengo tan calado...
etc...
No sé, a éste no le tengo tan calado...
