22-10-2007, 14:30:32
(This post was last modified: 22-10-2007, 14:33:14 by morenohijazo.)
Pero es que a mi me parece que El País no quiere decir que haya habido una conspiración para tapar errores. En realidad conspiración hace pensar en varias personas y grupos que se ponen de acuerdo, y creo que aquí no hubo tal cosa.
En este caso creo que sí existieron los intentos de tapar cada uno sus meteduras de pata, lo cual es muy español. El “yonohesidus ibericus”. El de Gijón oculta echa la culpa al de Oviedo, y este le carga la culpa al de Gijón. El que tenía que vigilar a Zouhier dice que le pasó la información al jefe, y el jefe lo niega. Sólo tenemos que recordar el problema de Díaz Pintado y Cuadro, sobre si dijo Titadyne o dinamita. O el caso de Miguel Ángel Álvarez, que fue quien certificó la cadena de custodia de la mochila de El Pozo, pero dimitió tras los atentados por problemas con su jefe (quien quizás no le había recomendado para una medalla). Y así todo.
Así puestos, creo que el uso de la palabra “conspiración” por El País no debe ser entendido de manera literal, sino que significa que la Conspiración que denuncian los conspiracionistas es, en realidad, una cadena de fallos y las respuestas encaminadas a ocultarlos de los que la pifiaron.
En este caso creo que sí existieron los intentos de tapar cada uno sus meteduras de pata, lo cual es muy español. El “yonohesidus ibericus”. El de Gijón oculta echa la culpa al de Oviedo, y este le carga la culpa al de Gijón. El que tenía que vigilar a Zouhier dice que le pasó la información al jefe, y el jefe lo niega. Sólo tenemos que recordar el problema de Díaz Pintado y Cuadro, sobre si dijo Titadyne o dinamita. O el caso de Miguel Ángel Álvarez, que fue quien certificó la cadena de custodia de la mochila de El Pozo, pero dimitió tras los atentados por problemas con su jefe (quien quizás no le había recomendado para una medalla). Y así todo.
Así puestos, creo que el uso de la palabra “conspiración” por El País no debe ser entendido de manera literal, sino que significa que la Conspiración que denuncian los conspiracionistas es, en realidad, una cadena de fallos y las respuestas encaminadas a ocultarlos de los que la pifiaron.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
