22-10-2007, 15:58:44
(This post was last modified: 22-10-2007, 16:00:39 by morenohijazo.)
Va el artículo principal:
Quote:UN MILLÓN DE EUROS POR VÍCTIMARealmente no parece que aporte muchas cosas nuevas. Sólo quisiera señalar que el que a un procesado, El Haski, por ejemplo no se le pueda demostrar autoría del atentado terrorista y se le condene por lo que se ha podido probar (pertenencia a organización terrorista) a mi no me produce pesimismo, ni malestar, ni nada parecido. Si se demuestra la autoría islamista, y que las pruebas son verdaderas, como aquí hemos ido diciendo siempre, el que el Tribunal afine y no castigue sin pruebas suficientes me parece cojonudo. Una prueba más de que en este país no hay conspiración alguna
Cada una de las familias de las 191 víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004 y la del geo asesinado en Leganés, Francisco Javier Torronteras, recibirán una indemnización cercana al millón de euros. Así lo establecerá la sentencia que se hará pública el próximo 31 de octubre y que condenará a la mayoría de los 29 procesados a penas superiores a los siete años de prisión, según fuentes judiciales.
El ministerio fiscal solicitó en sus conclusiones definitivas una indemnización de 750.000 euros para cada una de las víctimas, mientras que la mayoría de las acusaciones llegó al millón de euros. Según fuentes cercanas a la Audiencia Nacional, el magistrado Javier Gómez Bermúdez, ponente de la sentencia, inclinará la balanza más hacia la petición de las acusaciones particulares. El dinero para pagar estas indemnizaciones saldrá de la partida de los presupuestos generales del Estado destinada a la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo.
La mayoría de las familias que sufrió una pérdida en los atentados del 11 de marzo ya cobró alguna indemnización, que en algunos casos llegó hasta el medio millón de euros. Tras la sentencia, estas cantidades, que hasta el momento rondan los 70 millones de euros, se completarán hasta llegar al millón de euros por víctima.
Los heridos recibirán un trato distinto, ya que no habrá una tabla que equipare a los afectados, según las lesiones que padezcan, como se hace en los accidentes de circulación. Las 1.841 personas heridas en los atentados recibirán un tratamiento individual a la hora de ser compensadas económicamente. Este es el criterio expresado por el tribunal y que parece conformar a las acusaciones particulares, que coinciden en afirmar que la aplicación de tablas podría conllevar injusticias en las indemnizaciones a heridos.
Fuentes cercanas al tribunal encargado de juzgar los atentados señalaron a interviú que la sala cumplirá las expectativas económicas de las acusaciones en la elaboración de la sentencia. Para argumentarlo, aducen que ese tribunal jamás ha dado una indemnización de menor cuantía a la solicitada por el fiscal y que “el juez Gómez Bermúdez ha tenido siempre un trato muy especial con las víctimas. Nunca ha dejado de recibirlas en su despacho y ha mostrado siempre la máxima generosidad con ellas “, según una persona cercana a este magistrado, presidente del tribunal y ponente de la sentencia.
La generosidad con las víctimas irá acompañada, según todos los indicios, con una estricta aplicación de la ley para los condenados, la mayoría de los cuales serán sentenciados a más de siete años de prisión, según fuentes judiciales.
Las mayores condenas recaerán previsiblemente sobre Abdelmajid Bouchar y José Emilio Suárez Trashorras. Para ambos, la Fiscalía solicitó en sus conclusiones definitivas más de 39.000 años de cárcel y el desarrollo del juicio no les ha ayudado mucho a sus defensas. Otros procesados para los que la fiscal solicitó condenas milenarias son Rafá Zouhier, Jamal Zougam, Othman el Gnaoui, Rabei Osman, Hassan el Haski y Youssef Belhadj. Los tres últimos son considerados por el fiscal y por la mayor parte de las acusaciones como los dirigentes de las organizaciones terroristas que protagonizaron los atentados de Madrid, aunque fuentes jurídicas se mostraron bastante pesimistas con respecto a las condenas de estos procesados, especialmente en torno a Hassan el Haski, presunto dirigente del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM). “Por lo visto en el juicio, es sorprendente hasta que permanezca en prisión “, señaló a interviú uno de los representantes de las acusaciones particulares. Sin embargo, el hecho de que siga encarcelado indica que, al menos, será condenado, como los otros 18 procesados que escucharán la sentencia en condición de presos, a siete años de prisión, ya que ése es el doble del tiempo transcurrido desde que la mayor parte de ellos ingresó en la cárcel, hace tres años y medio. La mera pertenencia a organización terrorista, delito del que están acusados la mayor parte de los procesados, ya se condena con una pena mínima de doce años.
Los procesados que sean condenados por asesinato terrorista tendrán un negro futuro por delante. Para todos ellos, la fiscal pidió en su escrito de conclusiones definitivas el límite máximo de 40 años de encarcelamiento, aplicando así la reforma del Código Penal hecha en julio de 2003 y que amplió el tiempo máximo de estancia en prisión de 30 a 40 años para delitos de especial gravedad. Este tiempo será cumplido íntegramente por los reos, que no podrán redimir ni un solo día de su condena. Además, según esta reforma penal, se establece para estos condenados un llamado periodo de seguridad, durante el cual ni siquiera podrán acceder al tercer grado. Este periodo es de veinte años. En ese tiempo, los condenados no obtendrán ni un solo permiso. Después, sólo podrán acceder a permisos si reúnen una serie de requisitos, entre los que se encuentra el arrepentimiento, requisito que, visto lo ocurrido durante el juicio, no parece que se vaya a cumplir en ninguno de los condenados.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
