29-10-2007, 23:55:04
(This post was last modified: 02-11-2007, 00:10:54 by morenohijazo.)
Bueno, estos días he estado un poco ocupado, así que no he seguido con Don Juan Bermúdez hasta hoy. Regreamos a la Casa de Campo, donde Don Juan Bermúdez y Don Luis del Pino se han citado, pero sólo el primero ha aparecido. Al final del acto anterior, recordamos que Uggiero salía para llamar a su sirvienta y preparar el condumio, mientras Don Juan esperaba pensando en la Sentencia.
Quote:ACTO IBien, por ahora bien está. pronto saldrán nuevos pèrsonajes que sin duda conoceréis.
Escena IV
(Manola, la sirvienta de Uggiero, sale para recibir instrucciones.)
Uggiero:
Organízate, Manola
vete al cocinero y dile
que prepare buen yantar,
pues tenemos reunión
de un togado y de un peón
a los que hay que agradar
Manola:
No pase cuenta, señor,
que todo está preparado;
y al peón como al togado
recibiré con calor
(Vase Manola. Llaman a la puerta. Uggiero abre y encuentra una figura embozada en la puerta. De estatura pequeña, cara de gnomo, Don Federo es malhumorado del tipo bilioso y de los que están todo el día racaracaracaracaraca. Uggiero le acompaña al interior de la sala.)
Escena IV
Don Federo:
En fin. Aquí es. (Mira alrededor)
¿Ujier?
Uggiero:
Lo tenéis presente. (Se adelanta)
Don Federo:
Una mesa, prestamente.
Uggiero:
Pronto os la sirvo, pues.
Don Federo:
¿Dirigís vos el garito?
Uggiero: (Dándose importancia)
Sin duda.
Don Federo:
Pues darme quiero
que tengáis el gusto, Uggiero
un informe rapidito.
Uggiero:
Diga.
Don Federo:
En fin... ¿Sabéis de un juez
Don Bermúdez es su nombre?
Uggiero:
¿Seréis vos el otro hombre
que se citó aquí, pardiez?
Don Federo:
¿Qué os hace pensar así?
Uggiero: (Dándose cuenta de la plancha)
Quizá un exceso de vista.
Don Federo:
A vigilar la entrevista
he venido, y hasta aquí
a toda mecha he llegado
así que escondedme presto
en algún jarrón, o un cesto,
o mejor, un reservado.
Uggiero:
En esa mesa escondida
ocultaros sin problema
podréis, y con gran flema
escucharéis la movida.
Don Federo:
¿Creéis que Don Luis vendrá?
Uggiero:
Sin duda, vendrá Del Pino
Don Federo:
¿No huirá a Vitigudino?
Uggiero:
No temáis, aquí estará.
Don Federo:
En fin, la querella pronto
estallará, y en la COPE,
sacaré la movida a tope
¡y ya verán la que monto!
Uggiero:
Pues sentaos a la mesa.
Don Federo: (Sentándose en la mesa)
Sacadme un buen Cariñena.
Uggiero:
Veréis qué cosa tan buena.
Don Federo:
Y una sopa bullabesa.
Y también medio filete.
Uggiero: (Extrañadísimo)
¿No será mejor entero?.
Don Federo:
He dicho que medio quiero.
Uggiero:
Pues me ponéis en un brete.
Uggiero: (Indignado va hacia la cocina y grita)
¡Me pondrás medio escalope (Don Federo, que se ha olvidado algo, se levanta y va hacia Uggiero)
para un maricomplejones...! (Uggiero ve al cocinero que le hace gestos y se da cuenta que Don Federo está detrás)
¡...y lo que sobre, lo pones (Señalando a Don Federo)
para el señor de la COPE!
(Mirando hacia el público)
¡QUÉ PLANCHA, CIELOS!
Don Federo:
Ujier,
olvidábame decir
que nadie me ha de sentir
invisible yo he de ser. (Uggiero parte, haciendo gestos al público de que se ha librado por poco.)
Escena IV
Don Federo:
No me cabe en la cabeza
que aquel juez al que ayudé
y en mi emisora apoyé
nos traicione con certeza.
Veremos si Luis del Pino
logra cambiarle la idea,
aunque es ingrata tarea
y el hombre no anda muy fino...
Repasar debe la historia
de aquellos días terribles
cuyas escenas horribles
no se borran de memoria.
Debe llevarle a pensar
que tuvo la culpa el PSOE;
que si la duda corroe
hora es de peonizar...
(Interrumpe su monólogo Uggiero, que entra otra vez)
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
