Con gran dolor de corazón debo confesar que hoy me he he leido la homilía de don PedroJota en el Mundo, vamos, la cosa esa de Salomón y la división del bebé en dos, aderezada, como no podría ser de otro modo, con abundantes alabanzas a la objetividad del señor Bernúdez. Bueno, claro, yo estoy ahora en Málaga para disfrutar del pejcaíto frito y de la exposición Rodin en la calle Larios (merece la pena una visita, chavales), así que mi opinión está necesariamente sesgada, pero me pregunto si ese desgraciado país situado entre Marrruecos y Francia, que desde hace tantos años, siglos o eones sufre bajo la terrible irracionalidad de esa cosa impropiamente llamada derecha española no se merecería unas elecciones generales que hicieran una limpia -una limpia sin más, nada más que una limpia, por dios-, que lanzará al infierno de la exclusión de la vida política a media docena de sinvergüenzas... Es mucho pedir ?
