Bien, en mi opinión, "autor intelectual", en una acepción generosa del termino, podría ser el equivalente a "dirigente" de la celula terrorista, o "inductor" de los atentados, incluso quizá "conspirador". Quizá por esto al juez Bermúdez se le escapa la palabra "autor intelectual" en la sentencia al referirse al Egipcio, el cual es acusado de dirigente e inductor. Estas tres figuras ("dirigente", "inductor", "conspirador") si existen en el derecho penal, algunos de los acusados lo son de algunas de estas tres figuras, pero lamentablemente ningún acusado es condenado por estos delitos en lo que concierne a los atentados del 11-M. El Haski si es considerado dirigente, pero no en relación con los atentados.
Pero el hecho de que no haya condena por ninguno de estos delitos no presupone nada, como desde algunos medios y partidos politicos pretenden hacernos creer. Por ejemplo, en la reciente sentencia por el atentado de Vallecas de ETA tampoco se condena a los acusados como dirigentes, inductores, conspiradores y mucho menos "autores intelectuales". Ni siquiera se les condena como autores materiales. Se les condena como cooperadores necesarios (correccion: como autores por cooperacion necesaria), pues es el único delito que se ha conseguido probar. Sin embargo, a nadie se le ocurre pedir que se siga investigando para encontrar a los "autores intelectuales" del atentado. Para todo el mundo está claro que la "autoría intelectual" proviene del mundo de ETA. Igualmente claro debería estar que la "autoría intelectual" del los atentados del 11-M parte del mundo del terrorismo yihadista, más cuando la sentencia explicita que todos los condenados pertenecen a células terroristas de este tipo y que el objetivo de dicho terrorismo es acabar con los regímenes occidentales mediante la violencia, y aún más cuando se considera probado que uno de los condenados seleccionaba objetivos para posibles atentados.
Pero el hecho de que no haya condena por ninguno de estos delitos no presupone nada, como desde algunos medios y partidos politicos pretenden hacernos creer. Por ejemplo, en la reciente sentencia por el atentado de Vallecas de ETA tampoco se condena a los acusados como dirigentes, inductores, conspiradores y mucho menos "autores intelectuales". Ni siquiera se les condena como autores materiales. Se les condena como cooperadores necesarios (correccion: como autores por cooperacion necesaria), pues es el único delito que se ha conseguido probar. Sin embargo, a nadie se le ocurre pedir que se siga investigando para encontrar a los "autores intelectuales" del atentado. Para todo el mundo está claro que la "autoría intelectual" proviene del mundo de ETA. Igualmente claro debería estar que la "autoría intelectual" del los atentados del 11-M parte del mundo del terrorismo yihadista, más cuando la sentencia explicita que todos los condenados pertenecen a células terroristas de este tipo y que el objetivo de dicho terrorismo es acabar con los regímenes occidentales mediante la violencia, y aún más cuando se considera probado que uno de los condenados seleccionaba objetivos para posibles atentados.
