11-11-2007, 13:39:22
A mí, la carta dominical de PJ Ramírez de hoy, reproducida arriba por Rasmo, me parece una evidente muestra de impotencia ante el varapalo que la sentencia ha supuesto para lo defendido por su periódico todo este tiempo y un intento desesperado por mantener la esperanza en la parroquia, buscando un empate imposible.
¿Qué destacaría de lo que dice?
Por orden de aparición, como en el teatro televisado:
Primero, la declaración explícita de una siempre sospechada comunión de intereses y anhelos entre él, su periódico y el Partido Popular:
Segundo, alguien les ha engañado:
Tercero, lo tenían, o quiere hacernos creer que lo tenían, todo atado y bien atado (me inclino por lo segundo como manera de disculparse ante los dirigentes populares y de los seguidores incondicionales por el fracaso de las falsas espectativas creadas):
Cuarto, afirma que los dirigentes (sin especificar) del Partido Popular dispusieron de información confidencial sobre el contenido de la sentencia, información que colmaba esas expectativas “sin fundamento real”, desde fuentes próximas a dos de los miembros del Tribunal (sin identificar):
¿Me lo parece a mí o PJ Ramírez está empeña en subir al carro conspiranoico al PP ahora que pintan bastos?
Quinto, insulta a quienes hemos denunciado sus artes y sus letras infames todo este tiempo aprovechando la narración paralela sobre el general Torrijos. Nos llama "jauría de carniceros":
Sexto: Ramírez busca el empate, las tablas que diría Del Pino, para él y sus representados, agarrándose desesperadamente a que los tres supuestos inductores de los atentados del 11-M no fueran condenados como tales.
Séptimo: Este hecho absuelve per se al Partido Popular de todo pecado, incluso de su responsabilidad en la temprana detención de los principales implicados en los atentados y en el bosquejo policial de lo que ha terminado siendo la verdad judicial:
Octavo: Ramírez ignora los demoledores efectos de la sentencia sobre las patrañas que su periódico llevan defendiendo tres años y medio y se agarra a lo poco que tiene: la autoría intelectual no condenada.
Aprovecho el interruptus de Pedro José para dejarlo aquí. Lo principal está dicho.
¿Qué destacaría de lo que dice?
Por orden de aparición, como en el teatro televisado:
Primero, la declaración explícita de una siempre sospechada comunión de intereses y anhelos entre él, su periódico y el Partido Popular:
Quote:"Comprendo, pues, que a los pocos minutos del inicio de la lectura de la sentencia del 11-M algunos de los máximos dirigentes del PP sintieran la misma mezcla de estupor, decepción y congoja -si me pasó a mí, cómo no iba a pasarles a ellos- que debieron sentir el joven general José María Torrijos y sus más directos compañeros cuando aquel 2 de diciembre de 1831 todo empezó a ir mal desde que avistaron la costa malagueña."Jejeje, ese "-si me pasó a mí, cómo no iba a pasarles a ellos-" da a entender que los dirigentes del PP estaban aún más interesados que él en que las tesis conspiracionistas salieran adelante.
"La sorpresa estupefacta que inicialmente invadió a los líderes populares al escuchar el tenor del sádico resumen judicial..."
Segundo, alguien les ha engañado:
Quote:Nada hay tan terrible como descubrir que se ha sido víctima de un engaño justo en el momento en que uno se dispone a consumar su gran cita con la gloria.Aunque utiliza al general José María Torrijos como excusa, está hablando de él, de sus mentores y de la brutal frustración vivida la mañana del 31 de octubre.
Tercero, lo tenían, o quiere hacernos creer que lo tenían, todo atado y bien atado (me inclino por lo segundo como manera de disculparse ante los dirigentes populares y de los seguidores incondicionales por el fracaso de las falsas espectativas creadas):
Quote:Eso no era ni lo previsto, ni lo anunciado, ni lo esperado. Puede que en circunstancias así todo engaño tenga mucho de autoengaño, que sus expectativas nunca se hubieran construido sobre un fundamento real, que su propio idealismo y sus mismas ansias de quedar reivindicados ante la Nación fueran los principales mimbres de la trampa en la que acababan de caer.Vuelve a escudarse con la historia del general José María Torrijos para denunciar el engaño sufrido. Es muy "gracioso" que apele al "idealismo" como motor de la máquina de patrañas que no ha dejado ni un solo día de funcionar desde hace tres años y medio. Para quienes hemos seguido el funcionamiento de esa máquina todo este tiempo, es evidente que "sus expectativas" nunca fueron construidas sobre un "fundamento real" sino sobre la mentira interesada y la verdad retorcida.
Cuarto, afirma que los dirigentes (sin especificar) del Partido Popular dispusieron de información confidencial sobre el contenido de la sentencia, información que colmaba esas expectativas “sin fundamento real”, desde fuentes próximas a dos de los miembros del Tribunal (sin identificar):
Quote:La verosimilitud de los recados recibidos durante las semanas anteriores al Día D se basaba tanto en su procedencia como en su concreción. Desde el mismísimo entorno de la amistad o relación más íntima con dos de los miembros del Tribunal los dirigentes populares habían recibido cuatro confidencias: que Trashorras sólo iba a ser condenado por tráfico de explosivos, que la instrucción del juez Del Olmo sería duramente vapuleada en la sentencia, que habría deducciones de testimonios contra algunos policías, en línea con la alusión al «caminito de Jerez» -enclave del penal del Puerto de Santa María-, supuestamente esbozada por un magistrado ante una asociación de víctimas y que además...Es curioso que los receptores de esas confidencias no hayan sido periodistas próximos a la causa o él mismo, sino "dirigentes del PP" directamente.
¿Me lo parece a mí o PJ Ramírez está empeña en subir al carro conspiranoico al PP ahora que pintan bastos?
Quinto, insulta a quienes hemos denunciado sus artes y sus letras infames todo este tiempo aprovechando la narración paralela sobre el general Torrijos. Nos llama "jauría de carniceros":
Quote:Pues bien, nada de eso se estaba cumpliendo. Todo lo contrario. Mediocremente fundados o no, los ingredientes elegidos por el presidente de la sala para su alocución -la presencia real de los 61 objetos en el interior de la furgoneta «vacía», la autenticidad de la mochila de Vallecas pese a que nadie la viera en el tren o en el andén, la procedencia del explosivo «en todo o en su mayor parte» de Mina Conchita- parecían más bien destinados a proporcionar a aquella jauría de carniceros carlistones que aguardaba apostada tras los riscos de la playa de Fuengirola los elementos necesarios para maniatar a los prisioneros, someterles a un simulacro de juicio sumarísimo y proceder a su fusilamiento in situ, tal y como había sido previsto por los designios gubernamentales.Reseñar el victimismo patético de Don Pedro José al comparar la destrucción por parte del Tribunal del abyecto trabajo de su periódico, la refutación de tantas mentiras por él sostenidas, con el destino trágico del general Torrijos y sus hombres.
Sexto: Ramírez busca el empate, las tablas que diría Del Pino, para él y sus representados, agarrándose desesperadamente a que los tres supuestos inductores de los atentados del 11-M no fueran condenados como tales.
Séptimo: Este hecho absuelve per se al Partido Popular de todo pecado, incluso de su responsabilidad en la temprana detención de los principales implicados en los atentados y en el bosquejo policial de lo que ha terminado siendo la verdad judicial:
Quote:Pero más o menos al mismo tiempo que sonaba la voz de «¡Apunten!», se escuchó en la sala, en las postrimerías de la vista pública, casi como leída entre dientes, la letra pequeña que lo cambiaba todo. Sí, la Kangoo, la mochila, Mina Conchita... todo eso había sido santificado por el Tribunal, pero los tres únicos acusados como inductores de la masacre, los tres únicos imputados con lazos de alguna consistencia con Al Qaeda, los tres únicos encargados -según la Fiscalía- de vengar con una masacre el apoyo de Aznar a la invasión de Irak, quedaban absueltos y con ellos también, en el plano político, los líderes del PP que se habían rebelado contra la caricaturesca e inconsistente versión oficial de los hechos.PJ pasa por encima de la afrenta que la "santificación" de "la Kangoo, la mochila, Mina Conchita..." por parte del Tribunal supone para su tropa, con lo que eso duele, y se centra en la justificación y defensa de los patrocinadores. Lo primero es lo primero.
Octavo: Ramírez ignora los demoledores efectos de la sentencia sobre las patrañas que su periódico llevan defendiendo tres años y medio y se agarra a lo poco que tiene: la autoría intelectual no condenada.
Quote:La orden de fusilamiento quedó de momento suspendida en el éter de la confusión. ¿Cómo era posible que El Egipcio, Belhadj, y Haski hubieran sido absueltos, cómo era posible que el relato de los hechos probados comenzara con los terroristas poniendo las mochilas en los trenes, cómo era posible que no se diera por buena ni una sola palabra del escrito de acusación sobre la génesis, planificación y organización de los atentados cuando lo que nos habían garantizado a nosotros era que...?A partir de aquí Ramírez pretende dirigir hacia otras cabezas el hachazo que la sentencia le ha supuesto:
Quote:La programada orgía se había convertido en un coitus interruptusLa "programada orgía" frustrada, dado su supuesto conocimiento de la esencia de la sentencia:Trashorras sólo iba a ser condenado por tráfico de explosivos, la instrucción del juez Del Olmo sería duramente vapuleada en la sentencia, habría deducciones de testimonios contra algunos policías-" fue la suya, ¡qué duda cabe!. Ramírez debería saber que no hay nada peor que tratar de explicar a la dama las razones del "coitus interruptus" sufrido. No lo digo por experiencia Jajajajaja.
Aprovecho el interruptus de Pedro José para dejarlo aquí. Lo principal está dicho.
