15-11-2007, 17:54:18
larean Wrote:Al parecer la AAVT 11M tampoco va a recurrir. Se muestran "satisfechos" con la sentencia, que consideran recoge sus preocupaciones (!!!!!!!!!).Supongo que ese 18 % son los que perdieron casa y enseres por la explosión, que ya sería el colmo que agrupase a la familia de los terroristas (que de los conspis, todo es posible)
http://www.ayuda11m.org/home.jsp
En todo caso, he encontrado un par de datos curiosos en los estudios que presentan. A 18 meses del atentado la Asociación constaba de 269 personas. Año y medio después había subido a 550. En ambos casos, hablamos de víctimas y parientes, ya que ambos pueden ser socios. Llama un poco la atención ese incremento en membresía en una fecha tan lejana de los atentados.
En segundo lugar, de los 300 encuestados a los 36 meses se reconocían como víctimas oficiales al 67%. Suponiendo que sean raros los casos en los que tanto la víctima como un familiar sean miembros, si extrapolamos esa cifra a los 550 tendríamos 317 víctimas reconocidas como tales, sobre un total de 2.000. De forma que llamar a esta asociación "minoritaria" respecto del conjunto total de víctimas está plenamente avalado por las cifras.
Parte de esto (pero no todo) se explica porque esta asociación pugnaba porque se reconociera como víctimas a los afectados por las explosiones de Leganés, que forman el 18% de los encuestados en el estudio de 36 meses.
Hay otros datos que se pueden leer entre líneas, pero implicarían hacer valoraciones en las que no quiero entrar.
Hombre, pues no está bien ni sirve de gusto perder la casa en una explosión, y el susto es de impresión, de acuerdo; pero presentarlos al mismo nivel de voz, voto y derecho a salir en manifestaciones contra Zapatero que el que ha perdido un hijo o un brazo, me parece el colmo de la caradura. Y conste que no lo digo por los vecinos de Leganés, sino por quien se presentó como su adalid para subir en prebendas, subvenciones e influencias.
Que una cosa es la vida o la salud para el que la ha perdido traumáticamente (incluyo aquí cualquier asesinato, accidente o ciscunstancia similar), y otra el que ha perdido bienes materiales. Y querer ponerlos al mismo nivel, cuando se utiliza con los torcidos senderos que tomó en el juicio la tal asociación, me parece indignante.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
