En respuesta a Areán:
Escribo sin pensar, tal y como me vienen los recuerdos... Y lo que describes no es toda la realidad.
.-Conectar la rebelión cívica con la negación de legitimidad de un gobierno no es lo que yo entendí en su momento. Tal cosa negaría, por ejemplo, la realidad de miles de personas que votaron a Zapatero precisamente por sentirse/nos engañados por una banda de políticos anteponiendo sus intereses de partido al interés de España.
Esto es un hecho. No hablo hipotéticamente, ni de oídas, y quien me conoce personalmente sabe que lo que digo es cierto. Voy a poner un ejemplo sin que tenga porqué ser una experiencia vivida (o quizá sí), pero que veo ampliable a un gran sector que se movilizó entre el 11 y el 14 de marzo:
Persona que nunca ha votado al PP, ni a ningún partido de derechas; gente que vivieron la alegría de los 80 con aquella mayoría absoluta de Felipe... Ciudadanos desencantados que, tras la 3ª legislatura con crímenes de Estado, corrupción y amiguismo a tope nunca han vuelto a votar a nadie.
Llegan los populares y, al final, resulta que gobernaron bien, pero (¡ay! los "peros"), encumbrado en una realidad aparte llegan bodorrios en el Escorial, fallos garrafales y campañas con el Prestige, terminando por ponerse a media España en contra por participar en una guerra. Esta gente, que podríamos decir son "personas de izquierda", llegan a un cabreo profundo pero no lo suficiente como para levantarlos del sillón y volver a votar al socialismo.
En ese momento sucede lo inesperado: el 11M.
Toda la manipulación que se fue haciendo evidente con el paso de las horas va calentando a esa población hasta llegar al punto crítico. ¿Que manipularon todos? Vale, pero gobierno sólo había uno, y si hubieran tenido sentido de Estado no hubieran dejado resquicio para el contraataque totalmente lógico de la oposición. No se trata de "quién manipuló más", la cuestión es que, sin las previas mentiras del gobierno la oposición hubiera quedado sumada al conjunto nacional y nada de ésto hubiera sucedido. ESE fue el detonante para que muchos "desencantados", los que pasaban/mos totalmente de cualquier partidismo, se levantaran del sillón y metieran su papeleta en la urna para echar a quien estaba engañando a todo un país.
No existe la deslegitimización de origen... O eso pensaba yo. La rebelión cívica tiene que ver, para algunos como yo, con dos cosas básicas:
1) Negociación con ETA.
Lo que se fue haciendo y, sobre todo, lo que sabemos que se hizo desde mucho antes.
2) Un proyecto reaccionario y profundamente contrarevolucionario -para algunos que esperábamos una "revolución" social y política- que se plasma poco a poco en la traición al Sáhara (hasta entonces una causa tradicional de nuestra izquierda), la imposibilidad de que los niños españoles estudien en español donde les dé la gana; alianzas con partidos que rayan actitudes fascistoides, de tinte orweliano, con equipos de gente sin formación ni legitimidad ética. Un gobierno que, comparado con cualquiera de los de González, parecen ni más ni menos que "la banda del piercing": un grupito de pijos niños de papá metidos a hacer política sin saber por dónde empezar.
¿No todo es malo? ¡Por supuesto que no! Pero para lo que hay hubiera seguido sentado en mi sillón.
Esa es (o era) la "rebelión cívica" para algunos.
La caída del caballo.
Cuando en esas circunstancias alguien te habla del 11M, de que las cosas "no están claras", que hay que saber toda la verdad (tal y cómo gritábamos aquellos días: "quién ha sido"), es muy fácil sumarse a ESA iniciativa; esa y no otra. Pero un día el buen pardillo acude a una concentración de los "buscadores de la verdad", ¿y qué se/me encuentra/o?: aparte de unos -muy pocos- amigos en tu onda, te ves metido en medio de toda la carcundia de nostálgicos, de adoradores aznarinos, de gentuza venida de la extrema derecha, de jubilados, urracas y señores con bigote de gobernador civil...
Algo falla, porque uno jamás se ha planteado que el gobierno sea ilegítimo, ni muchísimo menos se le ha pasado por la cabeza que todo aquello de "buscar la verdad" sea una falacia para "buscar lo que sea que conecte a ZP con el asesinato de 192 personas".
Escribo sin pensar, tal y como me vienen los recuerdos... Y lo que describes no es toda la realidad.
.-Conectar la rebelión cívica con la negación de legitimidad de un gobierno no es lo que yo entendí en su momento. Tal cosa negaría, por ejemplo, la realidad de miles de personas que votaron a Zapatero precisamente por sentirse/nos engañados por una banda de políticos anteponiendo sus intereses de partido al interés de España.
Esto es un hecho. No hablo hipotéticamente, ni de oídas, y quien me conoce personalmente sabe que lo que digo es cierto. Voy a poner un ejemplo sin que tenga porqué ser una experiencia vivida (o quizá sí), pero que veo ampliable a un gran sector que se movilizó entre el 11 y el 14 de marzo:
Persona que nunca ha votado al PP, ni a ningún partido de derechas; gente que vivieron la alegría de los 80 con aquella mayoría absoluta de Felipe... Ciudadanos desencantados que, tras la 3ª legislatura con crímenes de Estado, corrupción y amiguismo a tope nunca han vuelto a votar a nadie.
Llegan los populares y, al final, resulta que gobernaron bien, pero (¡ay! los "peros"), encumbrado en una realidad aparte llegan bodorrios en el Escorial, fallos garrafales y campañas con el Prestige, terminando por ponerse a media España en contra por participar en una guerra. Esta gente, que podríamos decir son "personas de izquierda", llegan a un cabreo profundo pero no lo suficiente como para levantarlos del sillón y volver a votar al socialismo.
En ese momento sucede lo inesperado: el 11M.
Toda la manipulación que se fue haciendo evidente con el paso de las horas va calentando a esa población hasta llegar al punto crítico. ¿Que manipularon todos? Vale, pero gobierno sólo había uno, y si hubieran tenido sentido de Estado no hubieran dejado resquicio para el contraataque totalmente lógico de la oposición. No se trata de "quién manipuló más", la cuestión es que, sin las previas mentiras del gobierno la oposición hubiera quedado sumada al conjunto nacional y nada de ésto hubiera sucedido. ESE fue el detonante para que muchos "desencantados", los que pasaban/mos totalmente de cualquier partidismo, se levantaran del sillón y metieran su papeleta en la urna para echar a quien estaba engañando a todo un país.
No existe la deslegitimización de origen... O eso pensaba yo. La rebelión cívica tiene que ver, para algunos como yo, con dos cosas básicas:
1) Negociación con ETA.
Lo que se fue haciendo y, sobre todo, lo que sabemos que se hizo desde mucho antes.
2) Un proyecto reaccionario y profundamente contrarevolucionario -para algunos que esperábamos una "revolución" social y política- que se plasma poco a poco en la traición al Sáhara (hasta entonces una causa tradicional de nuestra izquierda), la imposibilidad de que los niños españoles estudien en español donde les dé la gana; alianzas con partidos que rayan actitudes fascistoides, de tinte orweliano, con equipos de gente sin formación ni legitimidad ética. Un gobierno que, comparado con cualquiera de los de González, parecen ni más ni menos que "la banda del piercing": un grupito de pijos niños de papá metidos a hacer política sin saber por dónde empezar.
¿No todo es malo? ¡Por supuesto que no! Pero para lo que hay hubiera seguido sentado en mi sillón.
Esa es (o era) la "rebelión cívica" para algunos.
La caída del caballo.
Cuando en esas circunstancias alguien te habla del 11M, de que las cosas "no están claras", que hay que saber toda la verdad (tal y cómo gritábamos aquellos días: "quién ha sido"), es muy fácil sumarse a ESA iniciativa; esa y no otra. Pero un día el buen pardillo acude a una concentración de los "buscadores de la verdad", ¿y qué se/me encuentra/o?: aparte de unos -muy pocos- amigos en tu onda, te ves metido en medio de toda la carcundia de nostálgicos, de adoradores aznarinos, de gentuza venida de la extrema derecha, de jubilados, urracas y señores con bigote de gobernador civil...
Algo falla, porque uno jamás se ha planteado que el gobierno sea ilegítimo, ni muchísimo menos se le ha pasado por la cabeza que todo aquello de "buscar la verdad" sea una falacia para "buscar lo que sea que conecte a ZP con el asesinato de 192 personas".
