21-11-2007, 12:56:04
ElKoko Wrote:Yo esperaré a leerlo para opinar, pero intuyo que las críticas vienen del hecho de que el libro debe repartir un poco de estopa para todo el mundo (para El País por su beligerancia ante su nombramiento como presidente del Tribunal y para El Mundo por intentar enfangar el proceso juidicial con planteamientos absurdos -además del ridículo público al que fueron sometidos sus postulados en la lectura de la Sentencia-). Ya veremos.Sobre la publicación del libro expuse mi opinión el día 18, en el hilo multiusos página 99, contestando algunas cuestiones reproducidas en los comentarios sobre el libro (2º apartado) -fue un adelanto de algunas reacciones generadas después- :
P.D.: Está ya en las librerías, pero en los almacenes, así que me he quedado con las ganas de echarle un vistazo.
"1º.--- No estoy de acuerdo, si no hubiera estado bajo secreto tanto tiempo, el Consejo General del P.J., el Ministerio Fiscal y la Dirección General de la Policía, podían haber puesto blanco sobre negro, cada vez que se producía una mentira, manipulanción imputaciones e insultos.
Había material para hacerlo contundentemente, y haber puesto de manifiesto, al descubierto, las vergüenzas a estos periodistas "investigadores" de tres al cuarto. Al menos se hubiera aminorado los efectos de la conspiranoia, mucha gente se hubiera descolgado o nunca hubiera creido en ella.
Se hubiera evitado las ofensas, imputaciones e infamias sobre personas concretas que, como se ha visto después, actuaron correctamente. O, al menos, los efectos nefastos que para ellas ha supuesto. Todas las imputaciones... estaban, documental y perfectamente, explicadas en el sumario, mucho tiempo antes de que se publicaran.
Todo esto adquiere mayor relevancia cuando se sabe por el Secretario del Estado que hubo funcionarios o mandos policiales que lo solicitaron formalmente.
2º.---En otro orden de cosas, y sin conocer la totalidad del contenido del libro (solo referencias bastante amplias de ABC, El País y El Mundo) considero inadecuada la publicación del libro. No se deben publicar libros, articulos y entrevistas por gente que participó directamente en el 11-M -aunque sea por personas interpuestas- antes de que sea firme la sentencia.
Además, en la vorágine de opiniones emitidas por gente que no ha sido testigo directo, lo explicado por los verdaderos protagonistas pierde eficacia. Hay mucha contaminación.
Cuando el aire esté más limpio, entonces se pueden corregir o rectificar opiniones confundidas por los conspi, los mensajes se perciben y asimilan mejor, porque no hay interferencias.
Desde luego, después no tendran tanta repercusión ni serán objeto de debate, pero tendrán una mayor y mejor sedimentación en la opinión pública y en los estudiosos del 11-M e historiadores, que debe ser el principal objetivo de los protagonistas. Su objetivo no debe ser el debate o la controversia, su función debe tener más alcance.
Esto es sólo una opinión. De lo primero estoy absolutamente convencido".
