28-11-2007, 01:01:58
(This post was last modified: 28-11-2007, 01:04:50 by morenohijazo.)
LA DECLARACIÓN DE SUÁREZ TRASHORRAS (II)
Bien, bien, vamos ahora a por el otro artículo. Advierto que este hay que desmenuzarlo en su totalidad y que espíritus sensibles pueden verse afectados. Afectos de epilepsia, a la cama, que pueden verse deslumbrados por la caradura del editorialista.
Pongamos el peto antibalas, el casco antirradiación, y ¡al turrón!
Y, todo hay que decirlo, qué mala suerte tienen los fiscales, que ninguno se centra. El que no es “inquisitorial”, “escéptico”, “agresivo” es “deslucida”, “de piedra” y hace interrogatorios “endebles y escuetos”. En el centro, Abascal, supongo, fuente de todos los placeres en cuanto a interrogatorios astutos.
Prosigo
No es cierto que Trashorras respondiera “con sencillez” (¿con humildad? ¿campechanamente? ¿contó algún chiste?) que nadie se lo había preguntado; como dije antes, lo que dice Trashorras es que “El Mundo” “le preguntó expresamente por el tema de la furgoneta.
Y, además, como se puede comprobar, Ahmidan no dijo en ningún momento (incluso aunque nos creamos que dicha conversación sea cierta) que sus amigos fueran los etarras. Hasta Trashorras reconoció que pudo tratarse de un malentendido.
Al que le sorprenda esto para una conversación posiblemente falsa, piense: ¿cómo, si no, dar credibilidad a que nunca, antes y después, ni siquiera tras los atentados, cuando ya sospechaba de “El Chino” según sus propias palabras, volviera a contarlo? Tiene que decir que no estaba del todo seguro. Si no, no le cree ni Casimiro ¡que mira que es fácil de timar!
a)Ofrece credibilidad, fuera de cualquier duda razonable al testimonio de dos delincuentes, que se contradicen entre ellos, con otros hampones, y con respecto a sus mismas declaraciones anteriores
b)Nótese como evita cuidadosamente la palabra “dinamita” o “explosivos” cuando dice que el Chino traficaba con “sustancias prohibidas”, para luego reconocer que TRASHORRAS, Toro y Zouhier andaban de aquí para allá con dinamita en los bolsillos.
c)Increíblemente, casi considera como un mérito que Zouhier entregase un cartucho de dinamita podrido a su controlador cuando todos los policías al Norte de los Montes de Toledo sabían ya que Trashorras y Toro traficaban con explosivos.
d)Finalmente, y pese a pasarse medio juicio, y este editorial de paso, diciendo que Trashorras, Toro, Zouhier, los de Lavapiés, El Gamo, Zougham, los de Leganés, El Egipcio, todos, oigan, todos, eran inocentes, el editorialista carga contra las Fuerzas de Seguridad del Estado, que, a pesar de contar con “abundante información” no desarticularon esas dos tramas que hemos quedado en que no existían porque eran todos inocentes.
Bien, bien, vamos ahora a por el otro artículo. Advierto que este hay que desmenuzarlo en su totalidad y que espíritus sensibles pueden verse afectados. Afectos de epilepsia, a la cama, que pueden verse deslumbrados por la caradura del editorialista.
Pongamos el peto antibalas, el casco antirradiación, y ¡al turrón!
Quote:EditorialHasta aquí, nada que decir. Pero va a ser lo único
Quote:TERCER GRADO A DOS CONFIDENTESHemos empezado bien. Ya en titulares, y refrendado luego en el cuerpo, los dos hampones (recordemos que Suárez Trashorras estaba condenado ya por tráfico de dinamita, y que Rafah Zouhier es un conocido buscavidas con dudosísimos antecedentes) no son presentados como delincuentes, ni como presuntos delincuentes, ni como acusados, presuntos terroristas, no, no, son confidentes, personas que se sacrifican y arriesgan su vida, para que todos nosotros descansemos en paz, quién sabe si su labor es como la de un cura y el secreto de confesión es inviolable... Al editorialista sólo le faltó presentarles, como lo hizo Trashorras de sí mismo, como Colaboradores de las FyCSE
El juicio del 11-M alcanzó ayer momentos de extraordinaria intensidad y de gran interés informativo durante las declaraciones de Emilio Suárez Trashorras y Rafá Zouhier, confidentes respectivos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.
Quote:Los dos fueron interrogados por Javier Zaragoza, fiscal jefe de la Audiencia Nacional, lo que revela la importancia que la sesión de ayer tenía para la Fiscalía. Zaragoza estuvo agresivo, con un tono inquisitorial, y no dudó en mostrar su escepticismo cuando no le gustaban las respuestas de uno y otro. El tercer grado al que sometió durante varias horas tanto a Zouhier como Trashorras indica la decepción que para la Fiscalía debió suponer el escueto y endeble interrogatorio de Zougam por parte de Olga Sánchez, relegada ayer al nada lucido papel de convidada de piedra.Y es que no hay derecho... Venga usted a colaborar con las FyCSE, un confidente respetado, sólo condenado por tráfico de explosivos y acusado de casi 200 muertos, para que el Fiscal se muestre agresivo, inquisitorial, nos intimide durante tres horas y, ya el colmo, ¡no se crea las respuestas que le da un condenado cuando no coinciden con los hechos probados o los careos anteriores! ¿Habráse visto?
Y, todo hay que decirlo, qué mala suerte tienen los fiscales, que ninguno se centra. El que no es “inquisitorial”, “escéptico”, “agresivo” es “deslucida”, “de piedra” y hace interrogatorios “endebles y escuetos”. En el centro, Abascal, supongo, fuente de todos los placeres en cuanto a interrogatorios astutos.
Prosigo
Quote:El fiscal apareció vivamente contrariado cuando Trashorras ratificó sus declaraciones a EL MUNDO de que El Chino le comentó que conocía a los dos etarras de la caravana de la muerte. Zaragoza le preguntó por qué no lo había declarado en los numerosos interrogatorios judiciales y Trashorras respondió con sencillez que nadie se lo había preguntado.¡Ahivá qué trola! El Fiscal lo que está es cabreado ante tamaña mentira. Y escéptico. Considero una errata, y no diré más, lo de que el Fscal "apareció" (¿de dónde? ¿dónde estaba?) en lugar de "pareció"
No es cierto que Trashorras respondiera “con sencillez” (¿con humildad? ¿campechanamente? ¿contó algún chiste?) que nadie se lo había preguntado; como dije antes, lo que dice Trashorras es que “El Mundo” “le preguntó expresamente por el tema de la furgoneta.
Y, además, como se puede comprobar, Ahmidan no dijo en ningún momento (incluso aunque nos creamos que dicha conversación sea cierta) que sus amigos fueran los etarras. Hasta Trashorras reconoció que pudo tratarse de un malentendido.
Al que le sorprenda esto para una conversación posiblemente falsa, piense: ¿cómo, si no, dar credibilidad a que nunca, antes y después, ni siquiera tras los atentados, cuando ya sospechaba de “El Chino” según sus propias palabras, volviera a contarlo? Tiene que decir que no estaba del todo seguro. Si no, no le cree ni Casimiro ¡que mira que es fácil de timar!
Quote:Trashorras y Zouhier reconocieron ayer haber estado en la reunión de octubre de 2003 en el McDonald's de Carabanchel. Y ambos manifestaron que en aquella cita, a la que asistió El Chino, se habló de la compraventa de hachís. La divergencia esencial entre los dos confidentes es que Zouhier declaró que en Carabanchel sólo se trató de la venta de 85 kilos de droga a Trashorras, mientras que éste afirmó que El Chino, Zouhier y Aglif le preguntaron si podía además conseguir explosivos.En estos párrafos hay poco que rascar. Desde luego el periodista oculta aquí y allá contradicciones, faux pas y rectificaciones con las que Trashorras iba cavando su propia tumba, pero mejor me reservo para el último, glorioso, antológico párrafo
Zouhier -al que Gómez Bermúdez llamó la atención una y otra vez por su tono embarullado y a veces desafiante- afirmó que desconocía que El Chino y sus compañeros hubieran viajado a Asturias para transportar dinamita a Madrid y Trashorras confirmó que ese viaje se produjo a finales de febrero de 2004, pero que los dos coches que volvieron a la capital iban sin carga tras frustrarse el atraco a una joyería.
Quote:Lo que quedó demostrado ayer, fuera de cualquier duda razonable, es que uno y otro confidente alertaron a la UCO y a la Policía Nacional de que El Chino era el cabecilla de un grupo de delincuentes que traficaban con sustancias prohibidas. Zouhier incluso aportó una muestra de dinamita a la UCO a mediados de 2003, cuando ésta ya tenía informes de que Trashorras y Toro traficaban con explosivos. Ello vuelve a poner el énfasis en la negligencia de las Fuerzas de Seguridad del Estado, que, a pesar de tener abundante información de estos dos confidentes, no hicieron nada para desarticular ni la trama asturiana ni la banda de marroquíes.Nótese la mezcolanza de mentiras y verdades, disparates, falsas apreciaciones, deducciones incorrectas, saltos al vacío, que convierten este párrafo en una verdadera Antología del Disparate Editorializado:
a)Ofrece credibilidad, fuera de cualquier duda razonable al testimonio de dos delincuentes, que se contradicen entre ellos, con otros hampones, y con respecto a sus mismas declaraciones anteriores
b)Nótese como evita cuidadosamente la palabra “dinamita” o “explosivos” cuando dice que el Chino traficaba con “sustancias prohibidas”, para luego reconocer que TRASHORRAS, Toro y Zouhier andaban de aquí para allá con dinamita en los bolsillos.
c)Increíblemente, casi considera como un mérito que Zouhier entregase un cartucho de dinamita podrido a su controlador cuando todos los policías al Norte de los Montes de Toledo sabían ya que Trashorras y Toro traficaban con explosivos.
d)Finalmente, y pese a pasarse medio juicio, y este editorial de paso, diciendo que Trashorras, Toro, Zouhier, los de Lavapiés, El Gamo, Zougham, los de Leganés, El Egipcio, todos, oigan, todos, eran inocentes, el editorialista carga contra las Fuerzas de Seguridad del Estado, que, a pesar de contar con “abundante información” no desarticularon esas dos tramas que hemos quedado en que no existían porque eran todos inocentes.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
