02-12-2007, 10:10:08
(This post was last modified: 02-12-2007, 10:12:25 by morenohijazo.)
Quote:ACTO ILa próxima, conoceremos la respuesta de Don Juan
Escena XII
(Al abrir la puerta entra Don Juan Bermúdez, que se ha cambiado de ropa, lleva birrete y porta antifaz; detrás, inmediatamente, entra Luis del Pino, también embozado y cubierto. Detrás de ellos entran dos Magistrados, también enmascarados, de manera que no se les conozca. Con ellos va Roberto [i]VGA. Van discutiendo con varios peones: Puppa, Arroz y otros. Todos llevan también máscaras. Las máscaras son como las gafas de Clark Kent: sólo los personajes de cine o teatro pueden ser engañados)[/i]
Uggiero: (Observa de reojo a los recién entrados)
Vienen con capas tapados
y ocultos con antifaces;
no buscarán muchas paces
si van tan enmascarados...
Puppa: (Levanta la voz, discutiendo con los Magistrados)
¡Pues apuesto a que Del Pino
al juez Bermúdez convence!
Primer Magistrado:
¡Pues yo digo que el juez vence
y no hay que ser adivino!
Puppa: (Coge la cesta de los aperitivos, la vacía y pone dinero dentro)
¡Pues dinero he de poner
con que sustentar mi apuesta!
Segundo Magistrado:
¡Pues traed aquí esa cesta
porque yo no he de ceder...!
Roberto:
¡Pues yo pongo mi dinero
por el Juez, que es muy mi amigo!
Capipeón Chungo:
¡A Dios pongo por testigo
que apostaré al ingeniero!
Arroz:
¡Mi dinero yo pondré
por Libertad Digital!
Primer Magistrado:
¡Por la Audiencia nacional
apostaré y ganaré!
Cetrespeón: (Tras un chasquido y un zumbido)
Ganaré, sin duda alguna
el respeto de la gente
investigando, valiente
sin dejar escapar ni una.
Peón, que la enseña izas
que un día mostró la España
que tus órbitas empaña...
Capipeón Chungo: (Le sacude un collejón en los circuitos)
¿Callarás ya, so palizas?
Uggiero: (Apaciguando)
Señores, presten oído:
las ocho han tocado ya,
y ni Bermúdez está
ni Del Pino ha parecido.
Y si de entrambos ninguno
ha venido a la querella,
empeñarse en sostenella
será muy poco oportuno
Primer Magistrado:
Continuar con la disputa
fuera tal vez ocioso...
Arroz:
Y hasta un punto peligroso...
Capipeón Chungo:
Continuemos con la ruta...
Luis del Pino:
Paso a paso, buena gente
que la cosa no está clara;
que uno de ellos se olvidara
no sería inconsecuente;
mas despistarse los dos
y quedar por informales
siendo los dos tan puntuales...
Don Juan:
¡Tenéis razón, vive Dios!
¡Que la cita siga en pie!
Don Juan:
Pues ¿qué pasa? ¿vino alguno?
Luis del Pino:
Yo doy fe de al menos uno
Don Juan:
Pues del otro yo daré.
Luis del Pino:
¿Sois acaso el señor Juez?
Y ¿sois vos Don Luis del Pino?
(Ambos se descubren y se reconocen)
Luis del Pino: (A Uggiero)
Arrimadnos aquí vino
Don Juan:
Comencemos de una vez. 48
(Se sientan, rodeados de los curiosos. Uggiero sirve jarras para todos)
Luis del Pino:
Con la venia, Señoría.
Don Juan:
Apead el tratamiento
Luis del Pino:
Empecemos al momento
antes de que acabe el día (Saca un pliego de papel largo, largo, largo, largo...)
Aquí traigo por escrito
los enigmas declarados
que explican los atentados.
Y lo digo y lo repito:
mi palabra de ingeniero
queda empeñada en el caso.
Don Juan: (Impaciente...)
Aligeremos el paso:
id al grano, caballero.
Luis del Pino: (Consulta el pliego, y empiezo)
Para empezar, voy y apunto:
la autoría no es cerrada.
Sin duda ETA está mezclada
hasta el fondo en el asunto.
Y si no fueron los vascos
quien cometió el atentado
a la culpa del Estado
no le haremos muchos ascos.
Mas, a fuer de ser sinceros,
dirélo sin alharacas:
todo lo hizo “Las Cloacas”,
¡la culpa es de Zapatero!.
A Zougham hay que soltar
porque no fue responsable
Rubalcaba sí es culpable;
él sí que debe pringar.
La mochila era un señuelo
para exculpar a los de ETA;
dentro de la furgoneta
no hubo nunca ni un pañuelo.
La taquillera, el portero,
que vieron encapuchados
están todos compinchados...
¡La culpa es de Zapatero!
En la Kangoo una tarjeta
que decía Mondragón
(Grupo, no Corporación),
debe hacer pensar en ETA
y así lo vio mucha gente.
Aunque luego la escondieron
más de mil “polis” lo oyeron
cuando un guardia inteligente
lo radió por la emisora.
Da igual si truena o si llueve
Alcalá-Madrid no debe
tardar más de un cuarto de hora;
tardó tanto el conductor
en llegar hasta Canillas,
que, de no andar de rodillas
sospechoso es de traidor.
Nos dicen que en los vagones
GOMA DOS ECO estalló
mas quien lo dijo, mintió
pues tengo buenas razones
de pensar que el explosivo
tuvo nitroglicerina
y consistió en Titadyna.
/Bermúdez mira su muñeca y consulta su clepsidra. Se está haciendo tarde)
El Skoda fue plantado
en las calles de Alcalá;
ni la fiscal Valeya
ni Del Olmo el juez togado
ni el Ministro de Interior
ni Zapatero el sonriente
ni la vicepresidente
nos harán pensar mejor. (Hace una pausa, vuelve el papel y sigue leyendo
El Gobierno fue cautivo
de quien, sembrando miguitas
como las de Pulgarcito
le condujo al caminito
con tedaxas y peritas;
alguien puso falsas pistas
para inducir al Gobierno
¡que en eso estuvo muy tierno!
a culpar los islamistas.
Alguien le llevó a tirones
a manera de un ronzal
lo que le llevó al final
a perder las elecciones.
Le llevó por el sendero
de un real Golpe de Estado
hasta un final preparado
¡la culpa es de Zapatero!
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
