Pego dos interesantes extractos de los textos propuestos por Donatien:
Quote:El mito de la vorticidad en los desagües.
¿Es el efecto Coriolis quien determina, para cada hemisferio, el sentido de giro de los vórtices en el desaguado de piletas, bañeras, lavabos e inodoros?. Tal falacia cabe contestarla con otra pregunta: ¿En las ciudades de Quito y Singapur, -ambas en la línea del Ecuador terrestre y donde la fuerza Coriolis resulta nula-, allí, toda dinámica de desaguado sufre estados de colapso e incertidumbre?. Pues, cabría conjeturar que, allí, para toda dinámica en el arranque de la vorticidad (inicio del arremolinado circular) éstas deberían sufrir un colapso al quedar presas de esquizofrenia, al no saber los vórtices que sentido de rotación iniciar. En el entorno del Ecuador existen muchos parajes exóticos pero, éstos, nunca lo son por haber manifestaciones estrafalarias en la dinámica de los desagües.
La física-dinámica que inicia e imprime la fuerza rotatoria y su sentido de giro en la vorticidad de líquidos y fluidos, de ningún modo, viene determinada por los hemisferios.
El agua, u cualquier otro líquido, retenido y en reposo absoluto dentro de un recipiente, cuando destapamos el sumidero central, el agua empieza a moverse (enroscarse) hacia el centro y hacia abajo. ¿Qué rompe la simetría del flujo e introduce una dirección privilegiada de giro?. La fuerza de Coriolis desde luego que no. Tan sólo nos basta comprobar que para cualquier latitud planetaria el sentido de giro que adoptan los vórtices de desagüe en nuestras piletas, lavabos, bañera e inodoros resulta totalmente aleatorio (por no decir, caótico), tanto para Madrid, Montevideo, Singapur o Reykiavik.
¿Por qué el efecto Coriolis es nulo en la vorticidad de los desagües?
La aceleración de Coriolis generada por la rotación terrestre carece de influencia sobre las pequeñas masa y sistemas minúsculos, además que para que se inicie esta asimilación e impresión de la desviación por efecto Coriolis requiere de un proceso dilatado, lento y acumulativo ya que este proceso está sujeto a la lenta velocidad de la rotación terrestre. De ahí, que no todo cuerpo moviéndose en paralelo (en horizontal) sobre la plataforma terrestre se le infiere la desviación por efecto Coriolis. De ser, así, jugar al tenis sería un deporte arto difícil, antiintuitivo y paradójico. Aunque todo intento de practicar juegos de pelota sobre la plataforma de un gran carrusel, girando a tan solo 12 r.p.m., resulta una practica muy graciosa pero inviable. Pero, afortunadamente, este efecto Coriolis resulta inapreciable en nuestra vida cotidiana, cuando andamos o paseamos sobre el hemisferio Norte no sufrimos ningún desplazamiento lateral en sentido horario, no nos decantamos con una determinada desviación.
Esta adición de aceleración angular provocada por el efecto Coriolis, como consecuencia de la rotación terrestre, interfiere y se manifiesta exclusivamente en aquellos macro objetos y sistemas mayúsculos que se desplacen y transiten sobre la superficie de la Tierra. Pues, digamos que si un tenista consigue meter un raquetazo que impulse la pelota a miles de kilómetros, a esta trayectoria, sí se le va a inferir una desviación por efecto Coriolis.
En nuestro planeta Tierra la débil aceleración de Coriolis generada por la rotación terrestre es acumulativa y se imprime muy lentamente, involucrándose exclusivamente en macro objetos como la formación de estructuras de depresión ciclónica (huracanes y borrascas) y los sistemas anticiclónicos, así, como también infiere en la circulación de las corrientes marinas y en los llamados sistemas mayúsculos extendidos en el tiempo, como son los trayectos de avión de largo recorrido donde se aplican correcciones de rumbo para compensar la desviación por efecto Coriolis, y, por supuesto, también incide y desvía el plano de oscilación del péndulo de Foucault.
Quote:Pero la fuerza Coriolis es muy pequeña, realmente.
Comparado con las rotaciones que uno ve normalmente (neumáticos de un auto que pasa, un disco de música, o un lavabo que se vacía), la rotación de la Tierra es muy pequeña: una sola rotación al día. El agua de un lavabo puede hacer una rotación en pocos segundos y por ello tiene una tasa de rotación diez mil veces mayor que la Tierra. No debe ser sorprendente, sin embargo, saber que la fuerza Coriolis es órdenes de magnitud más pequeña que las fuerzas involucradas en estos eventos giratorios de todos los días. La fuerza Coriolis tiene tanta influencia en la dirección de rotación de un lavabo que se vacía, como la que tiene en la dirección de giro de un CD o un tocadiscos.
El sentido de rotación de un lavabo al vaciarse está determinado por la manera en que fue llenado, o por los vórtices inducidos en ella durante el lavado. La magnitud de estas rotaciones pueden ser pequeñas, pero resultan Gargantuescas en comparación con la rotación de la Tierra. He decidido incluir una foto de un lavabo vaciándose, y la primera vez que lo intenté en mi casa, el agua se escurrió en sentido contrario al de las agujas del reloj (anti-horario), exactamente lo opuesto a lo que la tonta aseveración dice que sucede en el hemisferio norte. Esta dirección fue enteramente determinada por la manera en que la canilla había llenado el lavabo. La dirección de rotación de un toilet que se vacía está determinada por la manera en que el agua sale por los bordes del artefacto cuando es operado el botón de vaciado.
