09-12-2007, 09:26:33
Los argumentos cientificos o filosóficos, en el proceso de su elaboración necesitan de un porcentaje extraido de la "experiencia" (de la observación empirica directa). En el análisis de los fenómenos sociales, ésta adquiere, quizá, más importancia.
Si se abre una confrotanción de mensajes, con intervenciones públicas inadecuadas, ignoro, dónde o cómo se percibiran los mensajes coherentes y los estúpidos. Cuidado, que estamos hablando de opinión pública, no de un selecto grupo de ciudadnos, leidos y acostumbrados a confrontar argumentos.
Tenemos el ejemplo de EB-Bermudez, repleto de argumentos coherentes el contenido, la justificación de su elaboración e incluso el acto de publicarlo. Pero los argumentos que se utilicen para justificar el MOMENTO DE HACERLO, me parecen, es una opinión personal, estúpidos. Ahí están los resultados sobre los efectos que ha producido en la mayoría de la opinión pública (y vuelvo a reiterarlo, me refiero al hecho de publicarlo en estos momentos, no al contenido), igual puede suceder con otras declarciones o intervenciones públicas.
Yo tuve un anciano maestro en mis inicios laborales, que ante el requerimiento urgente de una decisión importante por un "igual", le contestó -perdonar la grosería-: "Ni me gusta ni conviene ´correrme` antes de tiempo". Era un tema cuya decisión era importante, pero sabía por su experiencia que lo que era de vital importancia, era el MOMENTO de tomarla, más que la decisión en sí.
Si se abre una confrotanción de mensajes, con intervenciones públicas inadecuadas, ignoro, dónde o cómo se percibiran los mensajes coherentes y los estúpidos. Cuidado, que estamos hablando de opinión pública, no de un selecto grupo de ciudadnos, leidos y acostumbrados a confrontar argumentos.
Tenemos el ejemplo de EB-Bermudez, repleto de argumentos coherentes el contenido, la justificación de su elaboración e incluso el acto de publicarlo. Pero los argumentos que se utilicen para justificar el MOMENTO DE HACERLO, me parecen, es una opinión personal, estúpidos. Ahí están los resultados sobre los efectos que ha producido en la mayoría de la opinión pública (y vuelvo a reiterarlo, me refiero al hecho de publicarlo en estos momentos, no al contenido), igual puede suceder con otras declarciones o intervenciones públicas.
Yo tuve un anciano maestro en mis inicios laborales, que ante el requerimiento urgente de una decisión importante por un "igual", le contestó -perdonar la grosería-: "Ni me gusta ni conviene ´correrme` antes de tiempo". Era un tema cuya decisión era importante, pero sabía por su experiencia que lo que era de vital importancia, era el MOMENTO de tomarla, más que la decisión en sí.
