Vaya, vaya...
Iba a contestar a Lareán, gustosa. Pero me he encontado con tu post, Lior.
HOmbre, lo de iluminado, en el fondo, hasta tiene gracia. Pero lo último que dices, como que tiene menos. Lo de que las ratas abandonaron el barco por instinto de supervivencia...
Mira, que me llames rata, hasta paso. NO voy a corresponder a la faltada. Pero yo no he huído de ningún lado, no he abandonado ningún barco ante ninguna sentencia.
Ha habido un proceso muy largo. Del que además, habéis sido testigos. Y a esta rata que algunos aquí le distéis todos los desconsiderados palos que os vino en gana, por ser siempre honesta, se los dieron también allí. Ya ves ¿dónde está el tonto espíritu de supervivencia que me hizo abandonar el barco?. En el barco hubiera languidecido tristemente, pero nada más, al salir de él, recibí a diestro y siniestro. Pero aún así, no me arrepiento de nada.
En fin, qué se le va a hacer.
Y no me rio, no Lior. Nada de esto me hace gracia
Un saludo, lior
Perdona, Lareán, quería darte las gracias por comprenderme.
Es siempre un placer leerte. Sigo tomando en consideración tus opiniones, aún cuando a veces no coincida con ellas, y procuraré seguir leyéndolas todo lo que pueda. Una intenta aprender un poco de todos, incluso puede ser que aprenda, y mucho, de quién no mantiene sus mismos criterios. En ello estoy.
Un abrazo.
Iba a contestar a Lareán, gustosa. Pero me he encontado con tu post, Lior.
Quote:Los peones que han renegado de su credo se expresan ahora como auténticos iluminadosCómo me parece que yo soy de los muy escasos ex-peones que se expresan publicamente (que yo sepa, hay otro más, y mejor ni lo nombro delante de tí), pues me voy a dar por aludida.
HOmbre, lo de iluminado, en el fondo, hasta tiene gracia. Pero lo último que dices, como que tiene menos. Lo de que las ratas abandonaron el barco por instinto de supervivencia...
Mira, que me llames rata, hasta paso. NO voy a corresponder a la faltada. Pero yo no he huído de ningún lado, no he abandonado ningún barco ante ninguna sentencia.
Ha habido un proceso muy largo. Del que además, habéis sido testigos. Y a esta rata que algunos aquí le distéis todos los desconsiderados palos que os vino en gana, por ser siempre honesta, se los dieron también allí. Ya ves ¿dónde está el tonto espíritu de supervivencia que me hizo abandonar el barco?. En el barco hubiera languidecido tristemente, pero nada más, al salir de él, recibí a diestro y siniestro. Pero aún así, no me arrepiento de nada.
En fin, qué se le va a hacer.
Y no me rio, no Lior. Nada de esto me hace gracia
Un saludo, lior
Perdona, Lareán, quería darte las gracias por comprenderme.
Es siempre un placer leerte. Sigo tomando en consideración tus opiniones, aún cuando a veces no coincida con ellas, y procuraré seguir leyéndolas todo lo que pueda. Una intenta aprender un poco de todos, incluso puede ser que aprenda, y mucho, de quién no mantiene sus mismos criterios. En ello estoy.
Un abrazo.
