31-12-2007, 15:56:18
Castigador y no me aclaro..:
Se puede discutir si los que se dejaron engañar lo permitieron consciente o negligentemente, da igual.
Es cierto que tuvieron la información a su disposición, aunque no fuera toda. Pero si la suficiente para formarse criterio y aplicando el sentido común optar por la aceptación de la realidad. No lo hicieron, se dejaron guiar por unos desaprensivos.
Que ahora se arrepientan o simplemente desistan de aquellas posiciones que adoptaron y abrazaron con pasión, es una actitud que debe ser considerada bienvenida, auqnue no se comparta, ni aquella ni esta actitud.
El que triunfa tiene la obligación de ser generoso y dar la paz.
Ahora bien, los verdaeros culpables no son los que se dejaron engañar. Fueron, son y serán los que ENGAÑARON, con estos NO se puede, ni se debe, ser generoso y darle la paz.
A ellos hay que pasarle la factura y declararle la guerra, sin descanso. Sus acciones no son susceptibles de perdón, son un cáncer, aceptarlo o resignarnos sería la condena para los demás, y la carcoma para nuestro sistema social y político.
Se puede discutir si los que se dejaron engañar lo permitieron consciente o negligentemente, da igual.
Es cierto que tuvieron la información a su disposición, aunque no fuera toda. Pero si la suficiente para formarse criterio y aplicando el sentido común optar por la aceptación de la realidad. No lo hicieron, se dejaron guiar por unos desaprensivos.
Que ahora se arrepientan o simplemente desistan de aquellas posiciones que adoptaron y abrazaron con pasión, es una actitud que debe ser considerada bienvenida, auqnue no se comparta, ni aquella ni esta actitud.
El que triunfa tiene la obligación de ser generoso y dar la paz.
Ahora bien, los verdaeros culpables no son los que se dejaron engañar. Fueron, son y serán los que ENGAÑARON, con estos NO se puede, ni se debe, ser generoso y darle la paz.
A ellos hay que pasarle la factura y declararle la guerra, sin descanso. Sus acciones no son susceptibles de perdón, son un cáncer, aceptarlo o resignarnos sería la condena para los demás, y la carcoma para nuestro sistema social y político.
